Opinión

Lucha no violenta: la contrarrevolución ¿se instruye?

“La Revolución puede ser generosa porque es fuerte, su fuerza radica en el apoyo mayoritario del pueblo que ha sabido resistir tantos años de agresiones y sacrificios […]. La defensa de nuestras sagradas conquistas, de nuestras calles y plazas, seguirá siendo el primer deber de los revolucionarios”.

General de Ejército Raúl Castro Ruz
Agosto de 2010

Agradece Tania Bruguera al canal Caribe por enseñarle lo que “debe leer”, mientras anuncia haber encontrado el “famoso” libro de técnicas de lucha no violenta de Gene Sharp y asegura que el Ejército de EEUU no es su autor. Dice que mientras se instruya, irá compartiendo.

Otro clavo de la misma tabla, Norges Rodríguez, anuncia desde Miami tener su copia y casi seguro compartirá sus descubrimientos. Él y Tania son muy cercanos, en oficio y en nómina de pagos. Veamos.

Tania Bruguera y Norges Rodríguez estuvieron juntos hace poco y no precisamente en una tertulia literaria sobre el referido libro, sino en el Foro de Libertad de Oslo, celebrado nada menos que en “Mayami”, entre el 4 y 5 de octubre. El evento es una de esas joyitas de las ONGs yanquis, a través de las cuales la llamada Human Rights Foundation canaliza dinero del Gobierno de EEUU, para promover sus intereses en el mundo, mediante el apoyo a “activistas” y “luchadores” por la “democracia”.

Tanto Bruguera como Norges llevan años sacando plata de estos cajeros. Pero hay más. ¿Cuánto de cierto hay en que se enteraron ahora de la existencia del libro? ¿Son novatos en métodos de subversión “no violenta”? ¿Nada tiene que ver con esto el Ejército de EEUU?

Vamos por partes.

Una suerte de amnesia selectiva hace que a Tania se le haya olvidado que en diciembre de 2014, ella intentó aplicar los consejos de Sharp con un “performance” en la misma Plaza de la Revolución.

Mientras los cubanos celebrábamos ese fin de año, con toda la carga de emociones y felicidad que el 2014 trajo para nosotros, Bruguera y sus acompañantes promovían una “plataforma ciudadana y voluntaria” denominada “Yo también exijo”, destinada a “demandar el cumplimiento de los derechos civiles, políticos, económicos, culturales de los cubanos y dotar al cubano de un espacio de respeto hacia la libertad de opiniones donde puedan expresar qué país quieren construir”. Si, ya saben de dónde saca “Archipiélago” sus “guiones”.

Tomó cuerpo en la red social Facebook y comenzaron a difundirse mensajes, comunicados y propaganda, para nada vinculados con el arte o la creación, sino con la más abierta confrontación política y la convocatoria a la desobediencia ciudadana.

Al igual que sucede ahora con mayor fuerza, los medios de la prensa contrarrevolucionaria  fueron el escenario de los anuncios y el seguimiento informativo de los acontecimientos vinculados a la “acción artística”. Se convirtieron rápidamente en sus voceros y promotores y en los principales interesados en darle cobertura. El Nuevo Herald, Martinoticias, Diario de Cuba, Cubanet, 14 y Medio, Café Fuerte, fueron solo algunos de los destacados.

El performance no ocurrió, como es lógico. Al menos no en la Plaza, porque en las redes la prensa “dependiente” publicó información sobre la supuesta detención de “activistas” e incluso de la propia promotora. Repercusión que no tardó en tener eco internacional, incluida la llamada “gran prensa” estadounidense, para que medios como AP, The New York Times, The Washington Post, Reuters, Fox News Latino, The Examiner, The Hill, Mashable, etc., dieran cobertura a sucesos que a todas luces, eran ya para ese momento parte de una nueva “oleada represiva” del gobierno cubano en contra de la “sociedad civil” y la “libertad de expresión”.

En aquel entonces no se le negó a la promotora la ejecución del “performance”, se le sugirió que lo trasladara para una institución acorde con su finalidad “artística”. Pero no, el discurso y la intención de Tania al decir: “ese día no queremos pedir nuestros derechos, los vamos a ejercer (…) sin violencia pero sin miedo. Si ocurre algún tipo de desorden generado por grupos violentos en contra de la obra, las responsabilidades caerán sobre el Gobierno”, es otra evidencia de que no empezó ahora a leer a Sharp, y mucho menos a promover tales métodos en Cuba, labor que hoy toma cuerpo en reemplazos como “Archipiélago” y “27N”, cuando Tania anda asegurando su retiro como académica en EEUU, luego de haber vivido varios años del negocio de la subversión en la Isla.

El reciente interés por Sharp no es casual. Los hilos que mueven a la contrarrevolución cubana buscan por estos días difundir metodologías, recetas e ideas para hacer efectivas sus convocatorias diarias a la desobediencia y la inestabilidad.

La ventana de oportunidad que les ofreció la pandemia se cierra. La nación derrota el virus con vacunas propias y el país se apresta a una reapertura, con turismo incluído, que revitalizará la economía y entonces será más difícil gestionar descontentos y movilizar a enojados, para hacer creer el cuento del grito unánime de “libertad”, aunque sean pocos y dispersos los marchantes que corean las canciones “made in Mayami”, que buscan cosechar los Grammys de la agresión cultural contra la Revolución.

“El autor es Gene Sharp, no el Ejército de EEUU”  –dice Tania. Ignora de donde procede la doctrina que Sharp compiló y diseminó, y aunque parece es fanática del canal Caribe, no ha visto a Humberto denunciar en más de una ocasión que los métodos de “lucha no violenta”, engrosan los anexos de los manuales de las Fuerzas Especiales de EEUU para el desarrollo de la Guerra no Convencional, verdadero nombre de todo esto, y de la cual Tania, Norges, y todos los demás, del 15, el 20 o el 27N, son títeres entrenados y pagados.

Ya que están estudiando, les hago otra sugerencia. Se trata de lo que los revolucionarios estamos leyendo mientras ustedes consumen a pulso la doctrina de la CIA y el Pentágono, perdón, de Sharp. Hace poco les dejamos ver una cucharadita y los “pacíficos” cambiaron la fecha de su marcha, solo porque confirmamos el 20 de noviembre el desarrollo de un Día Nacional de la Defensa. Se llama “Guerra de Todo el Pueblo” y su autor es Fidel Castro. No dejen de leerlo, nos vemos en la calle.

Fuente: Red 26

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *