Mar. Jun 28th, 2022

“Craig Whitlock, autor del libro Los papeles de Afganistán, historia secreta de la guerra, preguntó al entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, si «los americanos nunca entendieron Afganistán». El jefe militar recurrió a Churchill: «En la guerra la verdad es tan preciosa, que siempre hay que protegerla con un cortejo de mentiras».

Lo que ocurre hoy en relación con Ucrania tiene un componente bélico y otro, quizá mayor, de mentiras. La visión que se da al mundo por los grandes medios occidentales está fabricada sobre un gran amasijo de falacias repetidas miles de veces, de manera que el mundo se «convenza» de que los culpables son los rusos y su Presidente”.[1]

Para contribuir a esclarecer algunos elementos manipulados y tergiversados proponemos 15 claves, que buscan contribuir a luchar contra la mentira y la desinformación, y por otra parte ayudar a comprender las esencias de este conflicto.

  1. CONFLICTO OCCIDENTE-UCRANIA-RUSIA

Para entender cabalmente este conflicto lo justo y objetivo es partir de la denominación del mismo. La construcción de conceptos, sus definiciones y significados, tiene relevancia, toda vez que con el acompañamiento de lo simbólico (semiótica), es que prevalece y perdura en la Historia y en el imaginario de los pueblos.

Las matrices de opinión que imponen los medios imperialistas de comunicación y de creación masiva de reflejos condicionados, manipulación de las realidades y adormecimientos de las mentes, establecieron el patrón “noticioso” de “invasión rusa”, “agresión rusa a Ucrania”, “bombardeo ruso”, “conflicto Rusia-Ucrania”, “acción militar de Rusia contra Ucrania”, “la guerra de Rusia en Ucrania”, entre otros calificativos tendenciosos, en lo que se busca intencionadamente “justificar” el apoyo Occidental a Ucrania, presentada como víctima, frente al “terror imperialista” de Rusia.

Lo históricamente correcto es denominar el conflicto como “Occidente-Ucrania-Rusia”.

Occidente, como explicaremos a lo largo del artículo, fue quien concibió, mantiene y busca privilegios geopolíticos y beneficios económicos con la confrontación bélica.

Ucrania es el pretexto, el escenario, el títere y la “carne de cañón”.

Rusia es el chivo expiatorio y el objetivo principal de Occidente (Estados Unidos, Unión Europea, OTAN).

  1. RAÍCES HISTÓRICAS DE LA RELACIÓN RUSO-UCRANIANA

En diversas fuentes consultadas, es criterio compartido que la historia de Ucrania se ubica en la llamada Rus de Kiev, una federación de tribus eslavas orientales fundada en el siglo IX (882) por vikingos hasta mediados del siglo XIII (1240), regida por la dinastía rúrika, que llegaron en busca de fortuna a tierras habitadas por eslavos y que ocupó territorios de las actuales Ucrania, Bielorrusia, Rusia occidental y en menor medida de otros territorios europeos, alcanzando gran esplendor en el siglo X. La Rus de Kiev se considera el primer Estado eslavo.

Tras la invasión mongola desapareció su unidad territorial, y el área fue dividida y gobernada por diversas potencias, incluidas la República de las Dos Naciones (Polonia y Lituania),  el Imperio austrohúngaro, el Imperio otomano y el Zarato ruso (1300 y 1796); este se puede considrar el primer “encuentro” entre las dos culturas; el imperio ruso, ya establecido y una población multiétnica, que no podría llamarse todavía ucraniana, pero que habitaba en las regiones que hoy ocupa territorialmente Ucrania y otras fronterizas a esta nación.

Durante los siglos XVII y XVIII emergió y prosperó el Hetmanato cosaco (Estado ucraniano cosaco) localizado​ en las regiones centrales y noroccidentales de la actual Ucrania que existió entre los años 1648 y 1775, a la postre repartido entre Polonia y el Imperio ruso. Este fue el segundo “punto de contacto” entre lo que sería Ucrania y Rusia, pues el Zarato ruso contribuyó a “romper las cadenas” de opresión de la mancomunidad polaco-lituana, pero a la postre la subordinó a su imperio.

Tras el triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917, surgió un movimiento nacionalista formándose la República Popular Ucraniana, el que a solicitud de los bolcheviques aceptan a constituirse como la República Socialista Soviética de Ucrania en 1921, por lo que se convirtió en miembro fundador de la Unión Soviética al año siguiente.

Como consecuencias de la desintegración de las URSS, el 24 de agosto de 1991, se convierte nuevamente en república independiente.[2]

  1. OBJETIVOS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS DE OCCIDENTE EN EL CONFLICTO
  • La expansión de la OTAN en el área y el dominio imperialista del vasto territorio euroasiático.
  • El aniquilamiento de Rusia como gran potencia regional y mundial. (El mayor obstáculo geopolítico).
  • Destruir la alianza Rusia-China (Ruta y Franja de la Seda y otros acuerdos bilaterales)
  • Acabar con el dominio ruso de materias primas de alimentos, minerales, gas y petróleo.
  • El establecimiento de los grandes monopolios occidentales en la repartición y dominio económico de la región este europea, al sur de Rusia y la región euroasiática en la cual influye también China.
  1. OBJETIVOS DE UCRANIA EN EL CONFLICTO
  • Integrarse como miembro de la OTAN
  • Ser miembro efectivo de la Unión Europea
  • Participar en la destrucción de la alianza Rusia-China (Ruta y Franja de la Seda y otros acuerdos bilaterales)
  • Acabar con el dominio ruso de materias primas de alimentos, minerales, gas y petróleo y establecerse como el principal proveedor de la región.
  • Establecer un Estado Neonazi (ocultas por el momento) con grandes pretensiones de dominio político y económico de la región Este-europea y aniquilamiento de todo tipo de huella rusa en Ucrania y en regiones cercanas a su territorio.
  1. OBJETIVOS DE RUSIA EN EL CONFLICTO

Textualmente expuestos por el Presidente ruso Vladimir Putin:

“He tomado la decisión de llevar a cabo una operación militar especial,  para proteger a las personas que han sido objeto de abusos y genocidio por parte del régimen de Kiev durante ocho años”.

“Para ello, nos esforzaremos por desmilitarizar y desnazificar Ucrania. Y también para llevar ante la justicia a quienes han cometido numerosos y sangrientos crímenes contra la población civil, incluidos los ciudadanos de la Federación de Rusia”.

“Rusia no pretende ocupar Ucrania, sino que buscará su desmilitarización. Nuestros planes no incluyen la ocupación de territorios ucranianos, no vamos a imponer nada a nadie por la fuerza”.

  1. LO INACEPTABLE PARA RUSIA
  • Las fuerzas ucranianas de tintes neonazis, de origen golpista, asesinan a la población de ascendencia rusa en el Donbás desde 2014; Occidente, la ONU y los medios tradicionales callan.
  • Rusia pide garantías jurídicas, cero respuestas.
  • La OTAN, EEUU., UE financian impunemente a Ucrania y la ONU calla.
  • Rusia pide que Ucrania se comprometa con el respeto de los acuerdos de Minsk1 y Minsk 2, y que deje de agredir a los rusos de Donbás; Ucrania lo ignora y Francia y Alemania guardan silencio
  • Rusia pide que la OTAN no se extienda hacia sus fronteras, y que no adhieran a Ucrania ni a Georgia.
  • Europa responde que están en todo su derecho de hacer lo que les venga en gana.
  • No responden a las garantías jurídicas que Rusia acordó con EEUU a inicios de los 90.
  • EEUU en vía más de 300 toneladas de arma largas a Ucrania y miles de millones de dólares a las fuerzas armadas ucranianas, amenaza constantemente a Rusia con sanciones.
  • En 2020 y 2021, se aprobó en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución de condena al nazismo, el neonazismo y el fascismo en todas sus formas.
  • y Ucrania votaron en contra. Casi toda Europa se abstuvo. La ONU guardó silencio.
  • Ignoraron impunemente las legítimas peticiones y preocupaciones de Rusia

“Acorralaron al Oso de la Siberia”. No había opciones diplomáticas. Era muy fuerte el chantaje para aceptarlo. Usaron al “rehén” Ucrania y a su presidente como marioneta y  bufón para entretener las miradas del mundo.

Si Rusia se dejaba “dominar” por la “pequeña” y “frágil” Ucrania (con Estados Unidos y la OTAN como titiriteros), a la luz pública quedaría como “débil” y “humillado”; en cambio, si le propinaba un “pescozón”, “el Mundo” la sentenciaría como “abusadora”. De cualquier manera “perdería”, en eso consistía el chantaje y el acorralamiento.

Estados Unidos “alertó” sobre una invasión rusa a Ucrania, habló de planes inexistentes, de confirmaciones irreales; actuó con descompromiso y poca seriedad ante el franco deseo ruso de evitar un conflicto bélico en la zona. Pidió Rusia respeto a sus fronteras, que se detuviera la expansión hacia el Este de Europa de la agresiva OTAN (¿para qué existe y por qué se expande hacia las fronteras rusas?); pero la respuesta fue no dar garantías escritas a Rusia de Seguridad y Paz en sus “puertas” territoriales.

¿Qué opciones “razonables” y dignas le quedaban a Rusia? Si cedía, continuaría la matanza de la población ruso parlante del Donbás por parte de los fascistas ucranianos; La OTAN ya estaría desplegando medios y fuerzas en sus fronteras, reconocería a Ucrania como uno de sus miembros y se repetiría “el error” del tratado “Molotov-Ribbentrop.

  1. SANCIONES DE OCCIDENTE

La naturaleza de las sanciones de Occidente a Rusia tienen sus raíces en:

  • Una supuesta efectividad de la medidas económicas para sus propósitos imperialistas, pero derrotada por la resiliencia de las naciones sancionadas: Cuba (la más abarcadora y prolongada de la historia), Corea del Norte, Venezuela, China, Siria e Irán, como los principales, entre otras naciones.
  • La imperiosa y oportunista necesidad de Occidente de “quitarse del camino” a Rusia para poder llevar a cabo sus verdaderos objetivos de dominación geopolítica y económica de la región euro-asiática.
  • La real concertación y unión imperialistas (encabezadas todas por los grandes monopolios y su oligarquía financiera) que preceden las grandes conflagraciones del mundo (I y II guerras mundiales, las Guerras del Golfo y el desmembramiento de Yugoslavia).

Todo ello ha hecho posible que “por primera vez” en la Historia humana, el mundo imperialista y buena parte de la comunidad de naciones del planeta se “alineen” injustamente contra un país, en buena medida por la efectiva operación política-comunicacional de desinformación, “ausencia” y “carencia” informativas, manipulación política de la realidad y creación de reflejos condicionados, lo que ha permitido la “conquista” de no pocas mentes, arrastrando a muchos hacia un sentimiento anti-ruso y rusofóbico.

Las sanciones se  han concentrado en:

  • Políticas: las resoluciones contra Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU (no prosperó por el veto ruso), en la sesión extraordinaria de la Asamblea General de la ONU (aprobada contra Rusia por 141 votos a favor, 5 en contra (Rusia, Bielorrusia, Siria, Corea del Norte y Eritrea) y 35 abstenciones (Cuba y China, entre ellos) y 12 naciones no participaron en la votación (Venezuela…); la inasistencia forzada de Rusia a la Comisión de Derechos Humanos por cierre de espacio aéreo europeo.
  • Económicas: Son las mayoritarias y buscan a largo plazo destruir la economía rusa y ponerla de rodillas ante Occidente: “congelar” las reservas del Banco Central de Rusia, desconectar a algunos bancos rusos del sistema interbancario SWIFT, Alemania ha decidido acelerar sus trabajos de construcción de dos terminales de gas natural licuado (GNL) en el país para reducir su dependencia de las importaciones desde Rusia y satisfacer la demanda, las farmacéuticas Pfizery Bayer limitan sus negocios en Rusia y cesan todas sus inversiones previstas en el país, cierre al sistema financiero occidental, limitación de acceso a los bancos rusos a créditos internacionales, presión a las empresas rusas en los mercados bursátiles internacionales, paralización de los activos del Banco de Rusia y de bancos públicos y privados, prohibición de movilidad a las aerolíneas rusas, salidas de varias empresas occidentales del territorio ruso y negación de continuar invirtiendo en la economía rusa. Los grandes fabricantes dejan sin chips a Rusia, como son los casos de gigantes de la industria de microchips como la taiwanesa TSMC, Intel o AMD, quienes han suspendido las ventas en Rusia.
  • Digitales: “Tik-Tok” y “Netflix” suspendieron sus servicios en Rusia, Facebook, Twitter, Telegram y You Tube dejaron de operar, todos los medios masivos (prensa escrita, televisión e Internet occidental “sacaron de circulación” a “RT” y a “Sputnik”; Apple, Microsoft, Oracle, Cisco y otras empresas “han dado paso atrás” o se han retirado por completo de Rusia, incluso los juegos en línea “Minecraft”, ya no están disponibles, Amazon suspende envíos de paquetes a Rusia e inhabilita “Prime Video”, la Compañía tampoco permitirá a usuarios rusos acceder a su videojuego multijugador masivo “New World”.
  • Deportivas: La FIFA y la UEFA decidieron suspender a Rusia de todas sus competiciones, el COI, en cambio, decidió que los jugadores de Rusia no podrán competir bajo el nombre de ese país; la bandera y el himno nacionales estarán prohibidos y cualquier partido deberá jugarse en un lugar neutral a puerta cerrada, la selección de fútbol de Rusia no podrá participar en la próxima Copa del Mundo que se celebrará este mes de noviembre en Qatar, Polonia se negó a jugar contra Rusia la repesca y Lewandowski apoyó esa decisión, LaLiga añadió el lema «No a la guerra» a sus retransmisiones televisivas, la final de la Champions League se disputará en París, en substitución de la ciudad rusa de San Petersburgo, la UEFA rompió con el gigante ruso, Gazprom, uno de los principales patrocinadores desde 2012.

También lo hizo el equipo alemán Schalke 04 con el mismo sponsor, y, por su parte, el inglés Manchester United rompió con la aerolínea rusa Aeroflot. De forma sorpresiva, el multimillonario ruso, Roman Abramovich, entregó «la gestión y la administración» del Chelsea a la fundación caritativa del club inglés. También el COI recomendó retirar la Orden Olímpica al presidente de Rusia, Vladimir Putin. Además del fútbol, el bloqueo ha llegado hasta la Fórmula 1; la prueba automovilística del Gran Premio de Rusia, que se disputa en Sochi, fue suspendida.

Mientras que la escudería Haas decidió que no va a lucir los colores rusos de su patrocinador Uralkali. Por su parte, Nikita Mazepin, piloto ruso del equipo, podría ser expulsado. Las instituciones internacionales de boxeo y natación suspendieron todas las competiciones que debían disputarse en Rusia; en los mundiales de voleibol, que se deben disputar entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre, Francia y Polonia amenazaron con no competir si Rusia se mantiene en la competición.

Por su parte, la Federación Internacional de Hockey suspendió a los equipos rusos y bielorrusos. Mientras que Vladimir Putin, practicante de judo, fue suspendido como presidente de honor y embajador de la Federación Internacional de Judo. El FIFA 22, también veta a Rusia y la elimina de todos sus equipos del videojuego de forma inmediata.

  • Político-Militar: La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, anunció que las autoridades permitirán que los ciudadanos del país se unan a las brigadas internacionales que se están formando para luchar en Ucrania contra las fuerzas rusas.

El Grupo de los Siete (G7) acordaron seguir suministrando armas de defensa a Ucrania y ampliar las sanciones contra Rusia.

La primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, anunció que su país romperá su doctrina de no enviar armas a Estados en conflicto activo y suministrará equipo militar a Ucrania. Dijo que Kiev recibirá 5.000 armas antitanque del modelo Pansarskott 86 y un lanzador antitanque de un solo uso Bofors AT-4, así como 135.000 raciones de campo, 5.000 cascos y 5.000 piezas de blindaje.

La Cancillería británica informó que Londres aportará 40 millones de libras (unos 53 millones de dólares) adicionales de ayuda a Kiev.

La ministra de Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, detalló que su país suministrará a Ucrania armas no letales por valor de 25 millones de dólares canadienses (19,6 millones de dólares de EE.UU.) y Kiev recibirá máscaras antigás, cascos, chalecos antibalas y equipos de visión nocturna.

El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Hebestreit, informó que Berlín aprobó el envío de 1.000 armas antitanque y 500 misiles antiaéreos Stinger a Ucrania.

  • Comunicacional: La desconexión de Rusia de las plataformas comunicacionales del mundo, la prohibición de sus medios informativos, la condena de periodistas por no sumarse a la rusofobia desatada, la imposibilidad (limitación) del mundo de informarse contrastando diversos enfoques (se excluyen a los rusos y pro rusos), y de la libre expresión de millones de personas que carecerán de todos los elementos necesarios para evaluar el conflicto.

Esas medidas son también un atentado a la cultura, en este
caso, amplificado al punto de la inquisición medieval con la literatura rusa y otras
manifestaciones artísticas, especie de neobarbarie inconcebible en la presunta
culta Europa.

La censura contra Russia Today (RT), Sputnik y otros medios rusos, el único relato que parece existir es el de Washington, quien junto con la Unión Europea y la OTAN, se ha autoproclamado juez de la verdad mundial.

Nadie se atrevió a hacer algo similar con CNN y Fox News cuando hicieron posible la desinformación que terminó con la masacre de un millón de personas en Irak, Afganistán, Libia y en un caos sangriento que aún persiste.

Esta es una modalidad de guerra contra la información. La desinformación es crimen de lesa cultura, y en las actuales circunstancias favorece el apogeo del neofascismo y
otros males.[3]

  1. EFECTO BUMERANG
  • El alza de los precios del petróleo y el gas natural por las interrupciones en el suministro de Rusia, uno de los mayores exportadores de petróleo y gas del mundo, y Ucrania, un importante país de tránsito del gas ruso.
  • Al excluir a los principales bancos rusos del sistema de pagos SWIFT podría hacer que comprar petróleo y gas rusos sea prohibitivamente engorroso.
  • El aumento del precio de los alimentos, pues Rusia y Ucrania en conjunto representan alrededor del 30 por ciento de las exportaciones mundiales de trigo, casi una quinta parte del comercio de maíz y alrededor del 80 por ciento de las exportaciones de aceite de girasol.
  • La inflación seguirá desatada, causada principalmente por el aumento de los precios de la energía, los metales y los alimentos.
  • El posible “descarrilamiento” de la recuperación económica mundial tras la pandemia.
  • El sector automotriz ha sido uno de los más afectados, con una caída de la producción en la eurozona, incluida Alemania, en los últimos meses. Los fabricantes de automóviles han recortado la producción debido a la escasez de equipos intermedios, especialmente semiconductores y el aumento de precio de las materias primas, pues Ucrania produce casi el 70 % del gas neón del mundo, y EEUU es uno de los perjudicados, pues Ucrania le suministra el 90 % de gas integral para los láseres utilizados en el proceso de fabricación de chips.
  • Ucrania es un importante productor de gases raros esenciales para fabricar los chips, como el neón, el argón, el criptón y el xenón. Y también de paladio.
  • Las sanciones a Rusia amenaza la cadena de suministro de las exportaciones clave de Corea del Sur a ese país de como semiconductores, baterías y automóviles.
  • También los precios del aluminio y el níquel, minerales clave para las baterías de los vehículos eléctricos, alcanzaron máximos de 14 y 11 años, respectivamente. «Dado que Rusia es el tercer mayor productor mundial de níquel y aluminio, las posibles sanciones de EEUU inevitablemente harían subir los precios de esos minerales», explican en la cabecera The Investor.
  1. HIPOCRESÍA Y DOBLE RASEROS DE OCCIDENTE
  • El Reconocimiento por parte de Rusia a Donetsk y Lugansk, pero se desconoce el reconocimiento de Occidente a más de 7 ex repúblicas yugoslavas.
  • La supuesta violación rusa de los Acuerdos de Minsk (Alto al fuego inmediato en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk, y su estricto cumplimiento a partir de las 00:00 horas de Kiev del 15/2/2015). Sin embargo no se habla por los medios occidentales de que hasta el día 24 de febrero de 2022, se habían producido 2 mil 158 violaciones del «Alto el fuego», incluidas 1.100 explosiones.
  • Putin agrava el conflicto «al reconocer a las dos repúblicas», pero Occidente no consideró un «agravamiento del conflicto» la reiterada matanza de civiles rusos  en esas dos regiones de mayoría ruso-parlante por parte del gobierno ucraniano y de hordas neofascistas.
  • La supuesta limpieza étnica rusa en Ucrania tras la Operación Militar Especial. De ese modo Occidente acusó de limpieza étnica a Milosevic en Yugoslavia (no se demostró nunca), pero guardó silencio cómplice ante ese hecho y nunca se pronunció por el empleo de la aviación ucraniana, sus blindados, lanzacohetes múltiples, morteros y otras armas pesadas, incluyendo las bombas de racimo e incendiarias de fósforo blanco, prohibidas por convenciones internacionales, con el propósito de destruir la infraestructura del Donbás y provocar la huida y migración forzada de la población ruso-hablante, a la cual dejaron sin suministro de agua (un millón de habitantes).
  • La existencia de fosas comunes. En la guerra de Yugoslavia se descubrieron dos fosas comunes y responsabilizaron a los serbios. En Ucrania (Donetsk) se encontraron y abrieron más de 130 fosas comunes: mujeres, ancianos y niños, todas vestidas de civiles. De eso no se habla.
  • Tergiversación del estatus de república independiente de Crimea. Se habla de anexión rusa de Crimea, desconociéndose que Crimea se constituyó como República Independiente en 1992, votó su Constitución y sus representantes; pero esa independencia fue anulada por Ucrania en 1995. En 2015 vuelve a proclamar su independencia y, posteriormente, celebra un referéndum para incorporarse a Rusia.
  • Violación del tratado de Comercio de Armas. En un tratado suscrito por la Unión Europea, contempla que no se suministrará armas a un Estado si se evalúa que esas armas pueden ser utilizadas para una violación del derecho internacional o para ataques dirigidos contra bines de carácter civil o por personas civiles, sin embargo, Europa  ha suministrado más de 450 millones de euros (más de 500 millones de dólares)  en armamento a Ucrania desde el inicio del conflicto. En 2018, el Congreso de EE. UU. aprobó un proyecto de ley de asignaciones que prohibía la ayuda militar a “Camp Azov”, debido a su ideología de supremacía blanca y hoy Estados Unidos, está cercano a los mil millones de dólares en armamento y logística a los neonazis ucranianos.
  • Negocios del hijo de Biden. No se habla de que Hunter Biden es miembro del consejo de administración de la mayor empresa privada de petróleo y gas de Ucrania, Burisma Holdings.
  • Prohibido el partido Comunista. En 2015 en Ucrania se prohibió la existencia de partidos comunistas, sin embargo no hay prohibición de la formación de nuevos y más grupos y partidos fascistas y neonazis.
  • Las sanciones deportivas a Rusia por “invadir” a Ucrania, pero nunca se habló de sancionar a Europa, la OTAN y Estados Unidos por “cercar” a Rusia, tampoco a Ucrania, que desde 2014 bombardea y mata inmisericordemente a ancianos, jóvenes y niños en Lugansk y Donetsk. Tampoco se dijo nada cuando Arabia Saudita invadió a Yemen y desatendió el justo reclamo de Palestina, cuyos futbolistas no podían salir de territorio palestino por la hostilidad israelí. Israel no ha sido sancionado y mucho menos lo ha sido Estados Unidos, invasor de oficio, que desde 1776 ha intervenido militarmente en más de 60 naciones.[4]
  1. EL BATALLÓN AZOV

El Batallón Azov (en ucraniano, Батальйон «Азов») es una unidad militar de extrema derecha​ de voluntarios neonazis de Ucrania, y varios países entre los que destacan los de nacionalidad croata, que pertenece a la Guardia Nacional de Ucrania, ​ una fuerza de reserva de las Fuerzas Armadas de Ucrania que está bajo jurisdicción del Ministerio del Interior de Ucrania. Cuenta con importantes redes financieras, como el oligarca ucraniano del sector eléctrico Íhor Kolomoiski. ​

El batallón tiene su sede en la ciudad de Mariúpol, en la costa del mar de Azov —donde en 2014 rápidamente se le sumaron adeptos y como por encanto aparecieron armas de grueso calibre, muestra de que detrás de ellos hay no sólo ideólogos, sino que también financistas, lo que permitió lanzar al batallón contra la población civil en las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk. El odio fascista causó en esa región más de 15 mil muertos en los últimos ocho años de intensos y constantes bombardeos contra poblados y viviendas.

Está compuesto en su mayoría por voluntarios de organizaciones y partidos de extrema derecha como Pravy Sector, Svoboda y otras organizaciones. Originalmente, se trataba de un regimiento formado por un centenar de voluntarios que se entrenaba a lo largo de la costa del Mar de Azov, en el sureste de Ucrania. La mayoría de ellos procedían de grupos ultras de fútbol, del grupo ultranacionalista Patriota de Ucrania y del grupo neonazi Asamblea Nacional Social (SNA). El denominador común de estos combatientes era la ideología ultranacionalista blanca, con un marcado carácter militarista, antisemita y xenófobo.[5]

  1. “JUGADA MAESTRA” DE JOE BIDEN

En noviembre habrá elecciones de “término medio” en Estados Unidos, se renovará el Congreso y Donald Trump amenaza con retomar “el trono imperial”. Biden lleva desventajas políticas y electoreras: menos del 35% de aceptación popular, continuación del mal manejo de la covid-19 en su país (de más contagiados y muertos del mundo); asumió por herencia y carácter pusilánime la humillante derrota del Ejército yanqui en Afganistán (con huida bochornosa incluida), poco impacto de sus medidas e influencias en las agendas medioambientales, la activación de la Doctrina Monroe para América y el Caribe, el incumplimiento de sus promesas electorales (se incluye el mantenimiento de las 243 medidas aplicadas contra Cuba, mantenidas oportunistamente en crisis pandémica), la inflación, el desempleo, el déficit fiscal y la deuda galopante con China (incluida la fracasada guerra comercial con el Gigante Asiático).

Con ese panorama adverso, se necesitaba “un cambio de foco”, “un golpe de efecto”, “una guerra”… y la inventó, la “pujó” y la “parió”. Con esa guerra, Biden busca cuatro objetivos estratégicos:

  1. Desviar la atención mundial y doméstica de su errática y débil (no por ausencia del abuso de la fuerza; sino por falta de fuerza en la sostenibilidad y materialización de sus promesas electorales) conducción del “Imperio” norteamericano.
  2. Demostrar que está apto para “enfrentar” a potencias como Rusia, “cara a cara” y en situaciones de “Guerra”.
  3. Pasar a la “Historia” como el segundo presidente en “destruir” a esa potente nación: el primero fue George H. Bush, cuando el “destruyó” a la URSS y “ganó” la Guerra Fría.
  4. Destruir al país, hacer desaparecer su ejemplo e historia, robar y adueñarse de todas las riquezas de ese gran territorio. (ambicionada por la Oligarquía financiera estadounidense y la de la Europa occidental).
  5. ¿POR QUÉ UCRANIA IMPORTA TANTO A OCCIDENTE?
  • Es el segundo país más grande de Europa por superficie, tiene una población de más de 40 millones de habitantes y ocupa el1º en Europa en reservas recuperables probables de minerales de Uranio, el 2º lugar de Europa y el 10º del mundo en reserva de titanio, el 2º lugar del mundo en reservas exploradas de minerales de manganeso (2.300 millones de toneladas, es decir, el 12% de las reservas mundiales), el 2º puesto mundial en reservas de hierro (30 mil millones de toneladas), el 2º lugar de Europa en reservas de mercurio, el 3º lugar  de Europa y 13º del mundo en reserva de gas de esquisto (22 billones de metros cúbicos), el 4º lugar del mundo por el valor total de los recursos naturales, 7º lugar del mundo  en reservas de carbón (33.900 millones de toneladas), el 1ª lugar de Europa por superficie de tierra cultivable, el 3º lugar del mundo por la superficie de tierra negra (25% del volumen mundial), el 1º lugar del mundo en exportaciones de girasol y aceite de girasol, el 2º del mundo en producción de cebada y cuarto en exportaciones de cebada, el 3º productor y 4º exportador mundial de maíz, el 4º productor mundial de papas, el 5º productor mundial de centeno, y de miel de abejas (75 mil toneladas), el 8º lugar en exportaciones de trigo, el  9º lugar en producción de huevos de gallina y el 16º lugar del mundo en exportaciones de queso, el 1º productor de Europa de amoníaco, el 2º lugar de Europa y 4º del mundo en gasoductos de gas natural, el 3º de Europa y 11º en el mundo en longitud ferroviaria (21 mil 700 kms.), el 3º de Europa y 8º del mundo en capacidad instalada de centrales nucleares, el 3º  lugar del mundo (después de EEUU y Francia) en producción de localizadores y equipos de localización, el 3º exportador mundial de hierro, el 4º exportador mundial de turbinas para centrales nucleares, el 4º fabricante mundial de lanzacohetes, el 4º lugar mundial en exportación de arcilla, el 4º puesto mundial en exportación de titanio, el 8º lugar del mundo en exportación de minerales y concentrados y el 9º lugar del mundo en exportaciones de productos de la defensa, el 10º productor mundial de acero (323.4 millones de toneladas),  entre otras posiciones de privilegio.
  1. PUTIN: NO VAMOS A REPETIR EL ERROR DE 1939 CON LOS NAZIS

Putin se refería al llamado «Pacto Molotov-Ribbentrop», un acuerdo de no agresión suscrito por la URSS y Alemania que quedó fulminado el 22 de junio de 1941 con el masivo ataque nazi contra la Unión Soviética, y que sorprendió a las fuerzas armadas mal preparadas. En este contexto Putin y su Gobierno han buscado insistentemente el compromiso Occidental de no expandirse hacia el Este (las fronteras rusas), detener “el sueño” ucraniano de integrarse en la OTAN y la Unión Europea y el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk 1 y 2.

Ante el visible falta de compromiso de Occidente, el presidente ruso decidió “dar el primer paso”, tomando la iniciativa del “primer golpe”. “Es preferible darlo y no que te golpeen confiada y desprevenidamente”.

  1. ESCENARIO POSIBLE-PERMISIBLE

Las preguntas más recurrentes de estos últimos días son: ¿cuándo y cómo concluirá el conflicto en Ucrania?, ¿cuál será el escenario regional y mundial de la posguerra?

Para responder las interrogantes anteriores hay que partir de los objetivos de las partes en el conflicto; a partir del “vencedor”, que a todas luces se vislumbra que sea Rusia, pues en ese caso el escenario “posible y permisible” llevaría a:

  • Cambio en el sistema político-económico–jurídico en Ucrania. Incluyendo elecciones de nuevo presidente.
  • Cambio en la geopolítica regional, con Rusia recuperando su liderazgo más fortalecida.
  • Estados Unidos y la OTAN se «conformarían» con nuevas sanciones a Rusia-Putin para no reconocer su fracaso político-militar, pero a la postre tendrían que renegociarlas.
  • La OTAN tendría que «posponer» sus objetivos de cercar a Rusia desde los territorios de Lituania, Estonia, Letonia, Ucrania y Georgia.
  • Rusia se erigirá como una nación más autosuficiente hacia lo económico.
  • Se reforzará la unión estratégica Ruso-China.
  • Impacto negativo en corto y mediano plazos en la Economía Mundial. (inflación, recesión, crisis, desempleo, desaceleración del Turismo).
  • Aumento de las consecuencias sociales: desplazamientos forzosos y masivos.
  • Aumento de las calamidades sociales asociadas a los conflictos armados.

En caso de que Ucrania y Occidente sean los “vencedores”, que se interpreta únicamente como que Rusia no pueda alcanzar sus objetivos propuestos, pues en ese caso:

  • Se prolongaría en el tiempo el conflicto Occidente-Ucrania-Rusia.
  • Se internacionalizaría la ruso-fobia.
  • El capital político de Putin y Rusia recibirían un fuerte golpe de credibilidad, autoridad y se disminuiría su influencia política en la Región y en el mundo.
  • Se tensarían aún más las relaciones Occidente-Rusia, pues el primero retomaría sus planes expansionistas, pudiera incorporar a Ucrania a la OTAN, la UE o facilitarle un “estatus de privilegio” en ambas organizaciones.
  • Se consolidaría peligrosamente el neofascismo y el neonazismo en Europa, con consecuencias impredecibles para la estabilidad política, los derechos humanos, la verdadera democracia y la paz regional y mundial.
  1. ESCENARIO PROBABLE-NO DESEADO

Este escenario estaría gravemente marcado por la posibilidad del desencadenamiento de la III Guerra Mundial, con empleo reducido y limitado de las armas nucleares, que de superar los cálculos científicos, demostrados por complejas operaciones matemáticas y sometidos a pruebas, a través de experimentos en condiciones de laboratorios, que predicen que de superarse la cantidad de empleo de 100 bombas nucleares, devendría lo que se conoce como “Invierno Nuclear”, una condición físico-química-ambiental, en la que los gases emanados por los “hongos atómicos”, por su cantidad y densidad no se disiparían de la estratosfera por espacio de dos años, produciendo una gruesa capa gaseosa que impediría la entrada de los rayos solares a la tierra, provocando por ende un brusco y drástico descenso de la temperatura, hasta el punto de producir una nueva era de glaciación, suscitando la desaparición de las condiciones de vida en el planeta y por ende la extinción de la especie humana.

Luchemos por la solución política y diplomática del conflicto, sin dobles raseros ni hipócritas posiciones imperialistas. La paz es lo que debe primar.

Notas:

[1] Elson Concepción Pérez. “Afganistán: las huellas que se quieren olvidar”. Periódico Granma. 16.03.2022. p.2. https://www.granma.cu/mundo/2022-03-16/afganistan-las-huellas-que-se-quieren-olvidar-16-03-2022-23-03-38

[2]  Los datos fueron obtenidos de la enciclopedia digital Wikipedia y del trabajo teórico: “DESENTRAÑANDO EL ACTUAL CONFLICTO EN TORNO A UCRANIA”, del autor MSc. Arnold Pérez Marrero. Cuba. 2022.

[3] Declaración de la UPEC. Periódico Granma. 8 de marzo de 2022. P. 3. https://www.granma.cu/file/pdf/2022/03/08/G_2022030809.pdf

[4] Pascual Serrano. “Crisis de Ucrania: Doble rasero”. http://www.cubadebate.cu/opinion/2022/02/27/crisis-de-ucrania-doble-rasero/

[5] El Batallón Azov. Maite González. https://www.radiohc.cu/especiales/comentarios/287842-el-batallon-azov y Wikipedia 2022.

 

Por REDH-Cuba