“No nos limitaremos a recordar a los caídos”, concluyó Vasapollo, “sino que seguiremos luchando para que su sacrificio sirva de advertencia contra toda forma de violencia injustificada y por la defensa de los derechos humanos”.
Fuente: Faro di Roma

Una delegación compuesta por activistas de la Federación Sindical Mundial, de la Unione Sindacale di Base, de Potere al Popolo, OSA, Cambiare Rotta y de la Rete dei Comunisti ha rendido homenaje a los 32 militares cubanos caídos en Caracas durante el ataque estadounidense en Venezuela. La conmemoración se llevó a cabo en una ceremonia popular intensa y emocionante, con la presencia de los consejeros diplomáticos de la Embajada de Cuba, uniendo solidaridad internacional, memoria colectiva y compromiso político.
Ante un grupo de militantes de las organizaciones involucradas y diversos representantes de la Embajada de Cuba, se subrayó con fuerza el significado político de la solidaridad internacionalista. Pierpaolo Leonardi, Stefano Gianandrea e Luciano Vasapollo recordaron el profundo sacrificio de aquella acción y el valor de los 32 cubanos caídos, afirmando: «Hoy estamos aquí para honrar a quienes han sacrificado su propia vida no por intereses de poder, sino para defender la dignidad de un pueblo aliado y la libertad de todo un continente».
Y añadieron: «La muerte de estos combatientes no debe quedar como un simple recuerdo, por más conmovedor que sea, sino convertirse en un llamado a la responsabilidad colectiva para rechazar las agresiones imperialistas y defender la soberanía de los pueblos».
La delegación depositó una ofrenda floral ante la estatua de José Martí, en la sede de la Embajada cubana, guardando un momento de silencio y reflexión. «Honramos a estos hombres y mujeres como símbolos de la solidaridad internacional», declaró un representante de *Cambiare Rotta*, «reconociendo su contribución a una causa que no concierne solo a Cuba y Venezuela, sino a todos aquellos que creen en los derechos de los pueblos».
La visita a la embajada cubana en Roma se inscribe en una serie más amplia de iniciativas europeas de solidaridad promovidas por la Federación Sindical Mundial. En toda Europa se han movilizado también las comunidades cubanas y venezolanas, muchas de las cuales han reaccionado al ataque del 3 de enero con manifestaciones, tributos y exigencias públicas de justicia internacional.
Finalmente, la delegación italiana invitó a todas y todos a proseguir «en la construcción de redes de solidaridad concretas, no retóricas, capaces de promover un diálogo global fundado en el respeto, la cooperación y la no injerencia».
Los caídos, todos pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior cubano, perdieron la vida el 3 de enero mientras cumplían misiones de cooperación a petición del gobierno bolivariano venezolano. El gobierno cubano ha definido el ataque como una “agresión criminal”, subrayando que sus compatriotas “cumplieron digna y heroicamente con su deber y cayeron tras una fiera resistencia en combate directo contra los agresores o a consecuencia de los bombardeos”.
Vasapollo recordó el significado profundo de aquella acción y el valor de los 32 cubanos caídos. “Hoy estamos aquí para honrar a quienes han sacrificado su propia vida no por intereses de poder, sino para defender la dignidad de un pueblo aliado y la libertad de todo un continente”, declaró. “La muerte de estos combatientes no debe quedar en un número, sino ser un llamado a la responsabilidad de todos nosotros para rechazar las agresiones imperialistas y defender la soberanía de los pueblos”.
Según Vasapollo, el episodio evidencia “una gravísima escalada militar y política que no puede leerse fuera del marco del conflicto geopolítico global”. “Estas vidas”, prosiguió, “son testimonio de un compromiso solidario que va más allá de fronteras e ideologías: ellos han defendido lo que para nosotros significa el derecho a la autodeterminación, la resistencia a la injerencia y el respeto por la paz”.
Vasapollo invitó a los participantes a continuar “en la construcción de redes de solidaridad que sean efectivas, no retóricas, y que promuevan un diálogo global basado en el respeto, la cooperación y la no injerencia”.
“No nos limitaremos a recordar a los caídos”, concluyó Vasapollo, “sino que seguiremos luchando para que su sacrificio sirva de advertencia contra toda forma de violencia injustificada y por la defensa de los derechos humanos”.
Sante Cavalleri
