Una frase de Eduardo Galeano sobre Cuba que parece que la ha escrito esta mañana.
“En un mundo donde el servilismo es alta virtud, resulta raro escuchar la voz de la dignidad que representa Cuba. Esta revolución, castigada, bloqueada, calumniada, ha hecho bastante menos de lo que quería, pero mucho más de lo que podía. Y sigue cometiendo la peligrosa locura de creer que los seres humanos no están condenados a la humillación de los poderosos del mundo. “
Eduardo Galeano
#SiFidelmellamaYOVOY
Hoy una querida amiga-hermana me mandó esto desde La Habana.
No se puede decir de mejor manera porque en estas palabras de Galeano hay una Verdad tan inmensa que es capaz -hoy como siempre – de llenarnos de fuerza, de amor, de lucha y de horizonte de futuro. Que es como decir llenarnos de Cuba.
Son los principios que están en el alma y en la práctica de la Revolución cubana, con nuestro Fidel y nuestro Che y con todos y cada uno de los habitantes de nuestra Isla Sagrada.
Aprendimos de Cuba a ser quienes somos. Aprendimos la Peligrosa Locura de ser humanos. Aprendimos el sentido profundo de nuestra lucha y de nuestra vida. Aprendimos a superar las derrotas y las dificultades, aprendimos a ser solidarios e internacionalistas, aprendimos que Patria es Humanidad, aprendimos que jamás moriríamos de rodillas ni seríamos esclavos. Aprendimos sobre todo que al imperialismo “ni un tantico así”. Y seguiremos adelante en los momentos más álgidos del bloqueo y del ataque. Y la solidaridad internacionalista ha de ser concreta y activa en cada rincón del planeta.
No hay más alternativa que la lucha y la victoria sobre el imperialismo (nazi fascista) de nuestro tiempo. Solo el socialismo terminará definitivamente con esta guerra imperialista constante, multiforme y planetaria. Y como dijo Fidel, en esta guerra se está jugando la supervivencia misma de la especie humana.
Cuba está una vez más en el centro, en el punto de mira del imperio criminal, porque ha demostrado que otra humanidad es posible y ha sembrado el mundo con internacionalismo, dignidad y lucha.
Esta revolución socialista, tan golpeada y atacada es un modelo de resistencia y dignidad.
Estuve siguiendo las inmensas movilizaciones por nuestros treinta y dos combatientes asesinados en Caracas y también la manifestación de las antorchas en memoria de Martí. Es como si en nuestra isla ya hubiera nacido otro estadio superior de la especie humana. Y esa es una gran Victoria.
En muchos sentidos es la humanidad futura, la que nos alumbra y nos hace capaces de resistir y vencer. Nos vuelve fuertes y más capaces de resistir estos terribles y criminales embates del bloqueo.
El monstruo imperialista está herido de muerte y está dispuesto a morir matando.
Este monstruo que se llama “Occidente colectivo” –robo, genocidio y piratería, explotación y deshumanización absoluta, muerte, egoísmo e idiotez moral- no puede ni siquiera imaginar lo que significa una sociedad socialista y menos aún lo que significan la humanidad y el humanismo socialista cubano. No entiende tampoco cuales son los valores humanos de cultura, justicia y equidad, los logros profundos que han mantenido en pie a Cuba durante casi setenta años de acoso y de guerra multiforme de diversa intensidad. He vivido en Cuba y se de que hablo.
Son ataques permanentes a otra forma de vida. A otro concepto de la humanidad. A una humanidad socialista, justa y soberana. El bloqueo criminal es y ha sido el arma de destrucción para impedir que esta revolución avance y se profundice. El enemigo de la humanidad ataca porque sabe que en Cuba se sembró el futuro y que en el futuro el imperialismo no existirá. La política de muerte del imperio es también su condena a muerte.
Y si, estamos atravesando ese largo camino entre un mundo que agoniza y otro que nacerá , sin explotadores ni explotados. Y a veces parece que Cuba con su maravillosa y Peligrosa Locura Humana, se adelantó tanto al espíritu mezquino de la época del capitalismo en decadencia que se quedó sola y de ahí la importancia de reafirmar ahora y siempre nuestra más absoluta y profunda admiración y solidaridad con el pueblo cubano.
No están solos, están a años luz.
En los momentos más oscuros de Nuestra América y del mundo -que han sido tantos- Cuba fue, es y será nuestro faro. Y esa es la Peligrosa Locura que el imperialismo estadounidense y europeo no han cesado de atacar.
Ahora necesitamos contagiar al mundo de esa maravillosa y Peligrosa Locura que es la creación del Hombre Nuevo, como decía el Che. Y lo lograremos, venceremos.
La crueldad imperialista contra Cuba es brutal, pero jamás podrán vencer a un pueblo que ya es libre.
