Transcripción del Capítulo 16 del Podcast A Contracorriente, un espacio para mirar la cultura desde todas las aristas. Producción: Radio Cubana. Realización: Erick Méndez Díaz. Periodista: Isabel Díaz González. Transcripción: Ariana López Marth. Idea y Gestión Editorial: Omar González Jiménez. Frecuencia: semanal (todos los sábados). Enlace principal:  https://www.radiocubana.cu/podcast-a-contracorriente/

Participantes: Yasel Toledo Garnache (YTG), periodista, ensayista y escritor, e Isabel Díaz González (IDG), periodista y conductora de programas en Radio Rebelde.

 

VOZ EN OFF DE EMD: Esto no es un podcast, es una invitación a pensar en cómo somos. A Contracorriente, un espacio para mirar la cultura desde todas las aristas.

IDG: Un nuevo episodio de A Contracorriente, continuamos el diálogo en este ciclo dedicado a comunicación, cultura, arte joven, con Yasel Toledo Garnache, quien es periodista, ensayista, escritor, y conversamos en este momento sobre un tema fundamental que nos adelantabas: el pensamiento crítico. ¿Cuánto hace la AHS para promover y desarrollar el pensamiento crítico hoy?

YTG: Sí, al interior de la Asociación hay un movimiento intelectual muy fuerte y también un pensamiento crítico muy activo.

La Asociación, por ejemplo, tiene una sección específicamente de Crítica e investigación, en la cual hay doctores en ciencias, másteres, investigadores, que hacemos actividades constantemente. La AHS tiene cinco editoriales, las cuales se mantienen en un muy buen momento. Hoy las editoriales de la Asociación están publicando libros impresos, digitales, estamos haciendo videolibros, y ahí están muy presentes los artículos, están muy presentes el ensayo, está muy presente también ese pensamiento social de manera general.

Tenemos que mencionar que, por ejemplo, en los premios que convoca la Asociación, entre los Premios Calendario, hay una categoría específicamente para ensayos, en la cual es habitual encontrar libros que tienen que ver propiamente con lo artístico, pero también con lo social de manera general. Ahí, entre los libros ganadores de Calendario es normal que nos encontremos un libro analizando fenómenos vinculados a la racialidad, o hay otro que tiene que ver con el pensamiento de Ernesto Che Guevara. Uno de esos libros ganadores del premio Calendario agrupa una serie de artículos con análisis sobre lo social en Cuba, sobre lo social más actual. O sea, que siempre en la Asociación eso está muy presente, y a esto le sumamos otros espacios.

En el primer post que grabamos mencionaba espacios como Pensar al Sur, de Santiago de Cuba; como el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, que hacemos durante las Romerías de Mayo, en Holguín; pero, además; de manera habitual en la Asociación Hermanos Saiz, no importa si el evento es de música, no importa si es de las artes escénicas, siempre, como jóvenes al fin, y, además, jóvenes relacionados con la cultura, siempre hay un pensamiento crítico presente, que está relacionado con la cultura y lo social de manera general, pensando en qué podríamos hacer nosotros en relación con determinados fenómenos y qué propuestas hacemos ahora mismo. La Asociación tiene un vínculo muy favorable con el sistema institucional de la cultura en todo el país, pero ese vínculo también incluye crítica, incluye exigencias de manera permanente, a partir de cómo nosotros pensamos que puede funcionar mejor todo ese sistema institucional. Cuando uno revisa los congresos de la Asociación Hermanos Saiz u otros espacios, como las sesiones de su Consejo Nacional, advierte que ahí también se manifiesta un pensamiento muy marcado, pero yo digo siempre que es un pensamiento y son propuestas que están mirando hacia el bien, o sea, son propuestas con las cuales nosotros tratamos de involucrarnos como creadores, o sea, queremos ser parte de las soluciones. Esto es algo que debe caracterizar siempre a la AHS.

Eso hace que en algunas provincias, en algunos momentos, a veces se mira a la Asociación Hermanos Saiz y a quienes la integramos como un grupo de jóvenes que tienen muchos deseos de hacer, que a veces somos demasiado impulsivos, que queremos que todo se haga demasiado rápido. Eso también caracteriza a la Asociación Hermanos Saiz. Yo digo que eso, y también la responsabilidad, el pensamiento profundo y el deseo de ayudar en todo momento, como jóvenes, al fin y al cabo, es verdad.  Sí, queremos hacer que todo funcione, queremos hacer todo rápido, pero eso es parte de lo mejor que tiene esta organización, y eso es lo que ha hecho que a lo largo del tiempo lograra tantas cosas. Yo decía, también, la Asociación organiza, nosotros organizamos 107 eventos en todo el país, la Asociación tiene 24 sedes, eso hace que constantemente…

IDG: Y en los territorios –de lo que hablábamos en el programa inicial–, en las provincias, y en los municipios también está la AHS.

YTG: Asimismo, hay provincias, por ejemplo, como Santiago de Cuba donde la Asociación tiene su sede en la capital provincial, en la ciudad de Santiago, pero también en Palma Soriano, en Contramaestre; en Guantánamo, tenemos en la ciudad de Guantánamo, pero también en Baracoa; en Granma, en Bayamo y en Manzanillo. O sea, eso sin duda favorece que la Asociación esté muy presente en casi todo el país, y yo creo que es más interesante esa relación y ese pensamiento crítico también ahí, en la base. O sea, ahí en esos municipios, cuando los jóvenes de la Asociación están opinando, cuando participan con nosotros en algunos eventos nacionales, regresan allá con muchas ideas; en esa relación, por supuesto, hay que considerar los vínculos con el sistema institucional de la Cultura en cada uno de esos sitios e instancias.

Hay jóvenes de la Asociación Hermanos Saiz que coordinan procesos, que articulan procesos, no solamente dentro de la organización, sino en la sociedad de manera general. Hoy nosotros tenemos miembros de la AHS que pudieran ser, por ejemplo, director provincial de la Radio, como es el caso de un integrante de la Asociación en Pinal del Río. O sea, que tienen también responsabilidades, lo que, sin duda,  enriquece el debate al interior de la Asociación y hace que nosotros nos sintamos más útiles en ese sentido.

IDG: Es un camino ya trazado, pero en los últimos años muy renovado, con ese espíritu que también caracteriza a la vanguardia, a la juventud, a la cultura. Y dentro de ello quiero centrarme ahora en un evento que ya va por dos ediciones. Me refiero a Pensamiento y crítica. Supe que están preparando el próximo. Vamos a conversar un poco sobre este encuentro, por supuesto, de articulación, de diálogo, de cuánto aporta a esa prioridad que ustedes le confieren al pensamiento crítico, a la crítica cultural.

YTG: Sí, precisamente por el interés que tenemos en eso, ya lo he mencionado. Hemos hecho dos ediciones de una jornada nacional de teoría y crítica que agrupa jóvenes de todas las provincias.

Hasta ahora esas ediciones se han efectuado siempre en La Habana. Son momentos, primero, para conocernos como gremio, para conocerse los jóvenes que están haciendo crítica cultural en el país. Pero ahí también hay talleres. Una de esas jornadas estuvo dedicada, por ejemplo, a Literatura, otra a las Artes Visuales, se dedicó otra completamente al cine, a cuánto más se puede hacer. Y uno de los objetivos que tiene cada jornada es crear y fortalecer, precisamente, una red de jóvenes investigadores, y que de ahí mismo, la Asociación, por ejemplo, se nutra en sus diferentes espacios, que los participantes envíen trabajos para el sitio web de la organización, para proyectos más grandes.

Ahora mismo estamos preparando, por ejemplo, un dossier sobre política cultural con jóvenes creadores de diferentes provincias, que están aportando. Ahí en ese sentido es muy importante, no solo las publicaciones propiamente del AHS, sino el vínculo con otras, como El Caimán Barbudo, que es una revista que siempre ha tenido una relación muy fuerte con la Asociación, desde el mismo nacimiento de la organización, en 1986. Las palabras de fundación de la Asociación Hermanos Saiz fueron publicadas en El Caimán Barbudo. Algunos de los artículos más polémicos de esos primeros años de la Asociación se dieron a conocer en esas revistas, por periodistas como Vladimir Zamora, por ejemplo.

Nosotros aspiramos a que esas jornadas sigan creciendo y, sobre todo, a que se conecten mucho más con cuestiones concretas, y con las publicaciones, que haya muchos más jóvenes haciendo crítica cultural en el país. En este sentido, nosotros siempre tenemos que mencionar a los Maestros.

O sea, en la Asociación no solamente estamos los jóvenes tratando de hacer, sino que en ella se da un vínculo también con algunos de nuestros referentes, con los Maestros de Juventudes, con otras personas que nos acompañan siempre. En este mismo salón se hace el espacio “Encuentro con”, que brinda a los jóvenes la oportunidad de intercambiar con ellos y dialogar con esas grandes figuras y, además, sumarlos a muchos de nuestros proyectos. Es habitual que en la sede de la Asociación Hermanos Saiz, por ejemplo, cuando haya una exposición no solamente sea de jóvenes artistas. También están maestros, algunos premios nacionales de las Artes Visuales, junto a nosotros. Cuando hacemos una antología de ensayos, es habitual que nos acompañen importantes maestros de la Literatura, en las editoriales de la Asociación. Por ejemplo, la Editorial Aldabón, de Matanzas, tiene una línea específicamente para ensayos y pensamiento crítico que se llama “Investigo, luego existo”, y esto es común también en otras editoriales, como en Sed de Belleza, de Villa Clara.

IDG: En este sentido –anunciabas ya las proyecciones, resultados y líneas principales del trabajo relacionado con el desarrollo del pensamiento crítico y con la interacción generacional–, ¿cómo valoran entonces el concepto de vanguardia artística?

YTG: La Asociación Hermanos Saiz tiene una responsabilidad enorme en todo eso. Nosotros mismos nos llamamos vanguardia. Decimos que la Asociación está a la vanguardia de los jóvenes creadores cubanos. Eso implica una gran responsabilidad, como tú lo dices, en la relación también con la juventud de manera general y con la sociedad, más allá de las edades. La gente tiene que ver siempre que la Asociación Hermanos Saiz tiene una responsabilidad enorme en ese sentido. Nosotros tenemos que lograr cada vez más, verdaderamente, que esta sea una asociación que marque la ruta, que sea una asociación que defienda siempre lo mejor de la cultura, y que sea capaz también de hacer crítica cuando considera que algo no tiene los valores estéticos, los valores culturales que nosotros defendemos.  La Asociación en ese sentido siempre va a tener muchísimo por hacer, porque, además, las generaciones constantemente van cambiando. Hoy en la Asociación, cuando uno mira a los que entran y ve que hay jovencitos de 16, 17, 18 años, uno siente mucha alegría.

Y, además, cuando percibe ese ímpetu, esos deseos de hacer, ese pensamiento crítico que enseguida salta, uno, vaya, siente alegría porque sabe que eso hace que la organización constantemente esté renovándose, constantemente esté readaptándose. Y esto se tiene que transmitir a la sociedad, sobre todo porque nosotros aspiramos a una nación, a un pueblo, que tenga siempre muy presente la cultura, que defienda siempre su identidad.

Hoy tenemos un desafío enorme con que se preserve y siga creciendo ese orgullo de ser cubano, que pasa indudablemente por la cultura, pasa indudablemente por nuestras raíces. De ahí que, ante fenómenos muy complejos a nivel internacional, ante esa avalancha que se menciona de la colonización cultural, tenga que estar siempre presente lo mejor de nuestra cultura, una cultura capaz de enriquecerse constantemente con lo más contemporáneo y hacerlo más atractivo para las nuevas generaciones.

 

Cuando veo, por ejemplo, fenómenos como Oralitura Habana, y uno ve cómo es un proyecto nacido desde la Asociación Hermanos Saiz en 2019, que luego ha hecho cuatro ediciones de su festival, y uno lo ve, percibe cómo han logrado aglutinar la tradición del repentismo, de la décima, con lo más contemporáneo, con el freestyle, con el rap, uno primero percibe que es posible hacerlo y, además, demuestra a veces que para mantener lo mejor de la tradición, por ejemplo, para mantener el repentismo, para que la gente se siga enamorando constantemente de eso, no necesariamente hay que utilizar sombrero, no necesariamente hay que utilizar guayabera, aunque eso también forma parte de nuestra identidad. Uno percibe entonces a los jóvenes de 16, adolescentes de 13, 14 años, fascinados por ese arte de la improvisación, porque además lo ven mezclado con el freestyle, con los raperos. Y uno piensa cómo aprovechar cada vez más los nuevos códigos para lograr la comunicación, la empatía, porque hoy, cuando uno ve un choque improvisador, una competencia de improvisación entre raperos y repentistas en el Pabellón Cuba, nota que eso se ha pensado. Por ejemplo, están vestidos –como se trata de una competencia de improvisación–, como si fueran boxeadores, ahí hay “pantallas” también, o sea, viendo cómo uno logra captar la atención. Este es un espectáculo que queremos llevar cada vez más a las provincias.

IDG: Son muy valiosas tus reflexiones, Yasel. Creo que el debate de hoy ha sido bien interesante, en el contexto de haber dedicado este capítulo al tema del pensamiento crítico, a la crítica cultural, a la teoría que se hace dentro de la AHS. Se evidencia cuánto se hace desde la vanguardia juvenil artística cubana y, ya lo decíamos, no sólo desde la vanguardia artística, sino desde las nuevas generaciones, en este tema tan importante.

 

Gracias, Yasel. Continuaremos A contracorriente en próximas emisiones.

Por REDH-Cuba

Shares