El 28 de enero de 1853 nació el más universal de los cubanos: José Martí. Poeta, ensayista, narrador, periodista, diplomático, patriota y quizás el intelectual más profundo que ha dado el continente americano.
Inspirador de Fidel y sus compañeros en el asalto al Cuartel Moncada y de la Revolución en los muchísimos desafíos que le ha tocado encarar a partir del 1 de enero de 1959.
Para cubanas y cubanos Martí es una figura omnipresente, fuente inagotable e inabarcable, de allí que Lezama Lima se refiriera a este como “ese misterio que nos acompaña”. Y es que su mirada escrutadora en la Plaza de la Revolución de La Habana cautiva a nacionales y extranjeros.
Mientras tanto, en el centro de la ciudad de La Paz, en la plaza que lleva su nombre, el Movimiento de Solidaridad con Cuba en conjunto con la Embajada de Cuba en Bolivia invitan a la ciudadanía a un acto político-cultural a fin de rendirle homenaje en el 173 aniversario de su natalicio.
La embajadora de la isla, Elba Rosa Pérez, en exclusiva para Correo del Alba, nos comparte su opinión acerca del mayor de los cubanos: “su pensamiento, obra y ejemplo mantienen total vigencia al continuar siendo guía para las actuales y futuras generaciones no solo de Cuba. Martí es inmenso: intelectual, poeta, escritor, periodista, político, diplomático. De ahí que escribió del amor, las ciencias, la educación, el deber, el antimperialismo, entre muchos temas”.
Indagando en su pensamiento, tan agudo y adelantado para su tiempo, Pérez destaca: “en época tan temprana como el siglo XIX profundizó en los rasgos del sistema capitalista y sus propósitos con los pueblos latinoamericanos y de otras latitudes. Su obra Nuestra América sigue siendo un libro de cabecera y constituye un legado para todos los tiempos. Alertó sobre la importancia de la unidad de nuestros pueblos; no descuidar el estudio de su historia, la ética, la cultura y los valores. De ahí que resulta imprescindible recurrir siempre a su iluminado pensamiento”.
Por increíble que pueda parecer, los llamados a la unidad de nuestros pueblos registrados en Nuestra América para hacer frente a los Estados Unidos son más que urgentes hoy, sobre todo después de la invasión ordenada por Trump contra Venezuela con el propósito de secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Asimismo, en las últimas semanas las amenazas del inquilino de la Casa Blanca a La Habana se han multiplicado. De esto la diplomática comenta: “las recientes amenazas de Trump al Gobierno y al pueblo se han tomado con serenidad y redoblando la preparación, información y unidad. Cuba es una nación libre, soberana e independiente y conoce de estos métodos desde los inicios del triunfo de la Revolución. Cuba no agrede, no provoca, no amenaza, es ejemplo de humanismo, solidaridad y ha decidido elegir su propio sistema político”.
Pero la vocación humanista de los isleños fue alterada justamente la madrugada del 3 de enero, cuando 32 cubanos que colaboraban en velar por la seguridad y la vida de Maduro fueron muertos a manos de los imperialistas yanquis. Desde hace décadas que la Revolución no se vestía de luto y para Pérez “la noticia encierra una mezcla de dolor, indignación y patriotismo. La agresión estadounidense es un acto violatorio del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Por ello es irresponsable y, además, fue desigual. Los 32 cubanos caídos, en su mayoría muy jóvenes, estaban cumpliendo con su deber, son héroes, y se han convertidos en miles. Cuba realizó el merecido y emocionado tributo del pueblo, representado en todas sus generaciones que estuvieron presentes con el compromiso no solo por la historia, sino porque el coraje y ejemplo son esencias del ADN cubano. Lo que conocemos y se ha informado es que la valentía fue inmensa, pelearon hasta la última bala y por eso nuestro respeto, reconocimientos y eterna gratitud”.
Pero si bien este enero nos vuelve a congregar alrededor de José Martí, es solo la antesala de un año cuyo sello será el centenario del natalicio de Fidel Castro, quien acapara desde ya actividades de toda naturaleza en su memoria.
Para la Embajadora: “el primer homenaje fue declarar en Cuba el 2026 como el Año de su Centenario. En consecuencia, se han programado múltiples actividades relacionadas con su prolija obra que abarcará todos los sectores de la sociedad cubana. También en muchos países, entre ellos Bolivia, se proyectan actividades como eventos teóricos, conversatorios, conferencias magistrales, exposiciones y conciertos encaminadas a recordar su legado, con énfasis en la solidaridad y el internacionalismo”.
La cita está agendada: este miércoles 28 de enero en la Plaza José Martí de La Paz (Av. Ayllón Nro. 544), a las 10:00 hrs. A honrar la memoria de Martí, Fidel y la Revolución cubana.
Fuente: Correo del Alba
