No podemos permitir que normalicen la agresión a Cuba como han pretendido hacer con las acciones genocídas en Palestina. El mundo que desean implantar, el único que tenemos, no tiene futuro, ya que estaría edificado sobre la osamenta de los pueblos. La humanidad necesita que Cuba salga adelante. Rompamos el bloqueo, desmontando el discurso fascista a través de los medios y redes sociales cómplices. Cuba no se rinde, nosotros tampoco; demostremos que Cuba no esta sola.
Fuente: Cubainformación
Cuba es mucho Cuba amig@s. Tierra germen y referente de principios que han marcado mi pensamiento vital. Despertar, descubrir, estudiar, aprender, comprender, … momentos imborrables, entrañables compañeros, algunos ya extintos.
Con el “Che”, junto con el asma comparto sus reflexiones grabadas en mi ADN: “sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario”. Intentando que coexista con la honradez y la dignidad.
No entenderíamos el mundo sin una Cuba revolucionaria referente y faro de soberanía y dignidad, paradigma de los pueblos oprimidos. Quienes tenemos vínculos fraternos con la isla caribeña, estamos sujetos a una atracción permanente, una seducción, …como un hechizo.
Momento actual de turbación, de indignación y rabia, de repasar la historia, de reflexión (personal y colectiva), de actuar. Hay dos tipos de pueblos (de historias humanas): los gobiernos conquistadores y los pueblos libertadores.
¡Señoras y señores!, pobladores del planeta, a un lado del cuadrilátero, calzón de terciopelo con ribetes en oro y diamantes de sangre africana, representando a las élites de un sistema perverso y criminal.
Aniquiladores de nativos, los sin ley “cuatreros” del lejano oeste, esclavistas con plantaciones, lanzadores de bombas atómicas, invasores criminales de pueblos, especuladores, mafiosos, mercaderes de armas, fabricantes de guerras, controladores de datos y voluntades populares, manipuladores del relato, constructores de “resorts” sobre las ruinas y miles de cadáveres palestinos, imperialistas sin distinción, entre la “sonrisa” de Obama o el “abusón de clase” de Trump. Sus proyectos imperiales carecen de límites.
Y en otro extremo del “ring”, … con calzón arcoiris indigena y guayaba tejida con hilo de cáñamo de la cooperativa agrícola, representando a los pueblos dignos: mambises insurrectos a la corona española, libertadores de exclavos, guerrilleros frente a la dictadura Batista-Yankee, distribuidores de tierras, alfabetizadores, combatientes populares de salud, los brigadistas médicos internacionalistas en África, Latinoamerica, con ética, principios y la verdad siempre por delante.
Cuba ha sido desde hace décadas la piedra en el zapato del Imperio. La revolución cubana ha sufrido invasiones mercenarias, introducción de plagas bacteriológicas contra el ganado y los cultivos, atentados en fábricas, hoteles, cines, 634 intentos de asesinato de Fidél, bloqueo durante 65 años, etc. que han pretendido acabar con la resistencia y la determinación de un pueblo sin conseguirlo.
La lista de los logros del pueblo y del gobierno cubano desde aquel 1º de enero en que triunfa la revolución son innumerables. A la inmediata campaña de alfabetización se suma el garantizar a los ciudadanos los principales ejes en derechos humanos (salud, educación, vivienda) y pese a al bloqueo este país mantuvo por décadas índices de desarrollo social, educativo, sanitario y cultural mejores que los de muchos países “desarrollados” como por ejemplo la tasa de mortalidad infantil. Pero la mayor aportación al mundo ha sido y es sin duda, la dignidad como pueblo, defendiendo su soberanía frente al coloso del “norte”.
Mención especial a la solidaridad internacionalista brindada en otras partes del mundo donde la nobleza de las enseñanzas y principios revolucionarios estuvieron presentes (Sudafrica, Latinoamerica, Palestina, Republica Arabe Saharaui Democrática, etc.).
Se ataca a Cuba por lo que representa y porque ha demostrado que se puede establecer una relación entre los países basada en la solidaridad y el apoyo mutuo, y no en el lucro. Muestra de ello es la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), en la cual se han graduado miles de médicos de más de 80 países, entre ellos decenas de estudiantes palestinos y saharauis entre otros; la “Operación Milagro” iniciada en 2004, que devolvió la vista a miles de personas de América Latina y África. Tras el terremoto que afectó a Haití en 2010 más de mil médicos y enfermeros se trasladaron a ese país para atender a la población afectada. Contribuyó a la lucha contra el ébola en Africa Occidental en 2014. En la pandemia del “COVID 19” en 2020 Cuba envió brigadas médicas a más de 40 países. Desde 1963 más de 600.000 médicos cubanos han brindado sus servicios en 165 naciones.
El programa “Yo sí puedo”, el método cubano de alfabetización implementado en Bolivia, Venezuela, Nicaragua y varias naciones africanas que permitió a estos países declararse naciones libres del analfabetismo.
Logros ejemplares ampliamente reconocidos a nivel planetario.
Estos valores de solidaridad y el derecho del pueblo cubano a ser soberano e independiente es lo que quiere derrotar el Imperio. Cuba no dispone de riquezas petrolíferas o tierras raras, pero es un activo moral, por lo que el imperio la odia, y los pueblos del mundo la necesitan. Cuba sigue siendo peligrosa exportando dignidad.
Hasta hace poco mas de 65 años la dictadura de Fulgencio Batista con padrinazgo de las mafias de USA trasformó cuba en “el prostíbulo” de EEUU con casinos, drogas, prostitución, etc. Ni los Estados Unidos ni la prensa mundial nunca cuestionó la dictadura de Batista y menos sufrió bloqueo alguno.
Después de casi 70 años de sobrevivir duramente al bloqueo, la pretensión del imperio de regresar a la etapa anterior, se ve reflejada en ésta brutal y despiadada ofensiva. Bloqueo total, sin precedentes en su agresividad, y que lleva como finalidad la destrucción del valiente pueblo y su proyecto. El privar de combustible e insumos enfrenta a la isla a limitaciones graves en hospitales y fábricas, etc. Medidas ilegales, criminales y despiadadas que abocan a hambre, apagones, …sufrimiento al extremo.
Cuba ha estado dispuesta a establecer diálogo, cooperación y colaboración desde el respeto, entre iguales. Desde la reapertura de embajadas hasta la cooperación en migración, narcotráfico, seguridad marítima y procesos de paz internacionales. Washington no quiere dialogar. Tal y como subraya el documento “Estrategia de Seguridad Nacional”, Cuba es un objetivo prioritario y se le acusa de “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de los EEUU.
La amenaza para la seguridad global y el futuro de la humanidad no proviene de los pueblos dignos e internacionalistas como el cubano. La amenaza viene de las ciudadanías sumisas a las élites oligárquicas que se creen el cuento de la “democrácia” y el “derecho”, sin poder popular real de decisión.
¿De que sirve que anualmente la Asamblea General de la ONU vote una resolución condenando el bloqueo? Cada año el resultado es similar: 187 países a favor, 2 en contra. EE.UU. e Israel, obvio. En la práctica no significa nada, debido a las presiones e intereses yankee-sionistas.
Cuba mas que gestos humanitarios , necesita denuncia política y movilización ante ésta nueva injusticia criminal. Un cambio profundo y radical de los regímenes lacayos y de una ciudadanía sumisa. Un abrazo fraterno a los gobiernos de pueblos que siguen ofreciendo ayuda sorteando y desafiando las amenazas.
La solidaridad internacionalista es necesidad, no solo de corresponder y agradecer toda la solidaridad que Cuba ha ofrecido al mundo, sino también por el deber moral de toda persona que reconozca en estas agresiones a Cuba un crimen de “lesa humanidad”. La paradoja es macabra: actualmente Cuba, una nación con una extraordinaria capacidad médica y biotecnológica, ve actualmente morir a sus pacientes por falta de medicamentos, ante la falta de reactivos producidos fuera de la isla.
Volviendo al combate en el “ring”, sabemos que la pelea es desigual e injusta, pero la pregunta no es por quién vamos a apostar, sino al lado de quien vamos a pelear. No se le puede pedir más al pueblo cubano, que se enfrenta a un dilema bajo una criminal presión: colonia o soberanía. Aunque Cuba tiene todavía mucho que enseñar, y confío particularmente en su resilencia, coraje y voluntad, ya que la revolución no es un gobierno, es un pueblo.
En el horizonte, se vislumbra otra Gaza, otro laboratorio de control mediante expolio, recordando que lo que hoy ocurre en el Caribe podría mañana replicarse ahí donde el poder decida que el hambre es mejor mensajero que la diplomacia. Y no estamos excluidos nadie.
Quien realiza el criminal bloqueo a la isla así como sus esbirros, son los que financian el sionismo. Los que pretenden hacer del fascismo algo habitual por lo que tenemos que educarnos en el antifascismo y actuar. No podemos permitir que normalicen la agresión a Cuba como han pretendido hacer con las acciones genocídas en Palestina. El mundo que desean implantar, el único que tenemos, no tiene futuro, ya que estaría edificado sobre la osamenta de los pueblos. La humanidad necesita que Cuba salga adelante. Rompamos el bloqueo, desmontando el discurso fascista a través de los medios y redes sociales cómplices. Cuba no se rinde, nosotros tampoco; demostremos que Cuba no esta sola.
*Juanjo Peciña, internacionalista vasco, fruticultor y sidrero. Miembro fundador de Askapena.
