GINEBRA – Expertos en derechos humanos de la ONU* condenaron hoy la orden ejecutiva emitida por el presidente de los Estados Unidos el 29 de enero de 2026, en la que se declara una supuesta emergencia nacional y se autoriza la imposición de aranceles comerciales a las importaciones de petróleo de terceros países a Cuba.
« La orden ejecutiva de los Estados Unidos que impone un bloqueo de combustible a Cuba constituye una grave violación del derecho internacional y una grave amenaza para un orden internacional democrático y equitativo», afirmaron los expertos.
«Se trata de una forma extrema de coacción económica unilateral con efectos extraterritoriales, mediante la cual los Estados Unidos tratan de ejercer coacción sobre el Estado soberano de Cuba y obligar a otros Estados terceros soberanos a modificar sus relaciones comerciales legítimas, bajo la amenaza de medidas comerciales punitivas», señalaron.
Los expertos subrayaron que calificar a Cuba de «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de los Estados Unidos y acusar al país de apoyar a «grupos terroristas transnacionales» carece de credibilidad y parece diseñado para justificar el uso de poderes extraordinarios y coercitivos. «En ausencia de la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la orden ejecutiva no tiene base en la seguridad colectiva y constituye un acto unilateral incompatible con el derecho internacional», afirmaron.
«El derecho internacional no reconoce el derecho a imponer sanciones económicas a terceros Estados por mantener relaciones comerciales legales con otro país soberano», señalaron los expertos.
Advirtieron que la orden ejecutiva estadounidense viola directamente los principios de igualdad soberana, no intervención y libre determinación, que son pilares esenciales de un orden internacional democrático y equitativo, tal y como se refleja en el artículo 2(1) de la Carta de las Naciones Unidas. También eluden los marcos multilaterales que rigen el comercio y la seguridad internacionales, incluida la Organización Mundial del Comercio.
«Un orden internacional democrático no puede conciliarse con prácticas en las que un Estado reclama la autoridad para dictar las políticas internas y las relaciones económicas de otros mediante amenazas y coacción», afirmaron los expertos.
Expresaron su profunda preocupación por las previsibles consecuencias humanitarias de restringir el suministro de combustible a Cuba mediante la coacción de terceros Estados. «Cuba ya está sufriendo una grave escasez de energía, debido a las sanciones anteriores de los Estados Unidos, con apagones que duran hasta 20 horas en muchas zonas, lo que afecta a la refrigeración de alimentos y medicamentos y contribuye a las crisis de salud pública».
El combustible es indispensable para la generación de electricidad, los sistemas de agua y saneamiento, los hospitales, el transporte público y la producción de alimentos, incluyendo el riego, la cosecha, la refrigeración y la distribución de alimentos.
«Interferir en las importaciones de combustible podría provocar una grave crisis humanitaria con efectos en cadena para los servicios esenciales», afirmaron los expertos.
Recordaron que las medidas que pueden dar lugar a la escasez de bienes esenciales pueden equivaler a un castigo colectivo de la población civil, lo que suscita graves preocupaciones en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.
Los expertos pidieron al Gobierno de los Estados Unidos que revocara inmediatamente la orden ejecutiva y dejara de utilizar medidas económicas extraterritoriales, ajustando su conducta al derecho internacional. La orden ejecutiva agrava los efectos de la actual designación ilegal de Cuba como «Estado patrocinador del terrorismo» por parte de los Estados Unidos.
Instaron a todos los Estados a que se abstuvieran de reconocer o aplicar medidas coercitivas unilaterales que socavan el derecho internacional y a que adoptaran todas las medidas adecuadas, incluidas acciones diplomáticas y multilaterales, para defender los principios de cooperación internacional, igualdad soberana, no intervención y solución pacífica de controversias.
«La normalización de la coacción económica unilateral erosiona el orden jurídico internacional, debilita las instituciones multilaterales e inflige un sufrimiento inaceptable a la población civil», afirmaron los expertos. «La acción colectiva de los Estados es esencial para defender un orden internacional democrático y equitativo».
*Los expertos:
George Katrougalos, experto independiente sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo.
Ben Saul, relator especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo.
Michael Fakhri, relator especial sobre el derecho a la alimentación.
