En esta entrevista, ofrecida a al canal  Almaplustv José Ramón Cabañas, director del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), analiza la cooperación histórica entre Cuba y EEUU, los memorandos firmados, la soberanía cubana y el papel de la Isla en la paz mundial. Desde la reapertura de embajadas hasta la cooperación en migración, narcotráfico, seguridad marítima y procesos de paz internacionales, esta conversación aporta datos documentados —incluidas fuentes estadounidenses— para entender la relación real entre ambos países y el lugar de Cuba en el escenario geopolítico global.

El hecho de que Cuba y Estados Unidos tengan negociaciones en algún momento sobre temas específicos o más amplios no es algo excepcional. Está bien documentado en fuentes estadounidenses que ha existido cooperación de Cuba con Estados Unidos en diversos temas. La inmensa mayoría de la población estadounidense está por una relación lo más normal posible con Cuba.

¿Por qué insiste EE.UU. que conversa al más alto nivel con Cuba?

El hecho de que Cuba y Estados Unidos tengan negociaciones en algún momento sobre temas específicos o más amplios no es algo excepcional. Debemos recordar sobre todo el periodo 2015-2017 en el cual se conversó sobre una variedad de temas, se negoció y se acordó la reapertura de embajadas en ambas capitales que están presentes aún y se llegaron a firmar 22 Memorándum de Entendimiento sobre un grupo de temas muy amplios. En estos días se ha hecho referencia sobre todo al Memorándum de Entendimiento sobre la aplicación y cumplimiento de la ley que prevé la cooperación en ocho temas distintos que van desde la lucha contra el terrorismo, el combate al narcotráfico, el fraude migratorio, el ciberdelito, justicia penal y es importante ver en fuentes estadounidenses, no solo lo que dice Cuba, hay fuentes estadounidenses que van desde el Departamento de Estado, la DEA, un grupo de instituciones donde hablan en positivo y dicen textualmente hasta años muy recientes que está en el interés nacional de Estados Unidos la cooperación con Cuba en estos temas.

Nosotros tenemos Memorándum de Entendimiento firmado para, digamos, asistencia, búsqueda y rescate en el tema. Hemos dicho varias veces cuando hay una embarcación, sea privada de turismo o sea un barco mercante en el Estrecho de la Florida que necesita asistencia por alguna emergencia, tanto de Estados Unidos como de Cuba, Cuba ha dado esa asistencia y los que están a bordo no se dividen entre demócratas o republicanos, son personas que requieren asistencia. Ha habido varios casos.

Estados Unidos ha estado persiguiendo criminales internacionales que los ha podido detener en judicial por la información que ha ofrecido Cuba y nosotros recientemente publicamos un artículo producto de una información que se brindó en el evento que tuvimos en diciembre sobre la cantidad de mensajes que han enviado instituciones cubanas a contrapartes estadounidenses, sobre todo vinculados al tema del narcotráfico donde hay muchos cubanos residentes en Estados Unidos involucrados, alertas rojas y alertas verdes de la Interpol, individuos que causan un riesgo para Estados Unidos, no solo para Cuba, pero Cuba es la que ha obtenido la información y sin embargo estos mensajes no han recibido respuesta por la parte de Cuba. Entonces durante años ha habido especialistas, ha habido agencias estadounidenses publicando si se puede buscar en Internet qué significa para ellos la cooperación de Cuba. Si usted le pregunta a funcionarios actuales y jubilados del servicio de guardacostas de Estados Unidos le van a decir coherentemente que el principal apoyo que reciben en el Caribe para su función está en Cuba.

Si Cuba no tuviera la posición que tiene en combate a la migración ilegal, que son cientos de personas de otras nacionalidades que tratan de usar el territorio nacional de Cuba para arribar a los Estados Unidos. Si Cuba no tuviera la política que tiene en cuanto al enfrentamiento al narcotráfico sería muy superior el impacto de estos fenómenos al interior de Estados Unidos y eso se ha reconocido durante años. Recuerdo, para poner otro ejemplo, cuando se reiniciaron los vuelos de varias aerolíneas estadounidenses a Cuba alrededor del año 16-17 que las autoridades aeronáuticas estadounidenses y las propias aerolíneas, las compañías privadas decían que el país que mejor aplicaba el programa de viajeros seguros era Cuba en todo el Caribe.

Entonces, esos son datos, son realidades que no se pueden cambiar por tres declaraciones tóxicas, son fácilmente comprobables en fuentes estadounidenses y invito a quien tenga dudas que busque por sí mismo esas fuentes estadounidenses y esto es algo que ha quedado registrado a lo largo de los años. Y cuando hemos conversado y hemos llegado a acuerdos y hemos cooperado y ha sido de interés común y de beneficio común para ambas partes esto sucedió, insisto, sobre todo en el periodo 2015-2017. Hay que decir que aunque los republicanos hablan mucho de los demócratas y lo que hizo o no hizo el gobierno de Barack Obama en realidad los principales beneficios de esos acuerdos no tuvieron lugar bajo el gobierno de Barack Obama, fue bajo el primer gobierno de Donald Trump.

Si se buscan las cifras de viajeros entre ambos países, que son cifras millonarias, ya estamos hablando de estadounidenses viniendo a Cuba y de cubanos visitando Estados Unidos y también de los cubanos residentes de Estados Unidos viniendo a su país de origen, las mayores cifras fueron años 17, 18 e inicios de 19, o sea, fue bajo Donald Trump. Ese intercambio humano no sucede con un país que puede ser considerado amenaza inusual y extraordinaria. Lo que sucedió entonces, y eso tuvo un reflejo hacia la política interna de Estados Unidos, fue que la mayoría, yo diría 90% de esos viajeros estadounidenses que nunca habían estado en Cuba, que los conocían de Cuba, era una referencia en la escuela o en la prensa estadounidense, regresaban a Estados Unidos diciendo Cuba no es la amenaza que me dijeron, Cuba no es el enemigo que me han descrito, es una sociedad con la cual hay lazos culturales de diversos tipos.

Y esa impresión hacia el interior de Estados Unidos fue resquebrajando el discurso de la tradicional contrarrevolución cubana. Y por eso de manera urgente fueron hacia Trump y dijeron esto hay que cortarlo, y por eso se sabe que los viajes, que costó muchísimo tiempo de negociaciones, muchísimo tiempo de ponerse de acuerdo en detalles que iban desde políticos hasta jurídicos y técnicos, se cortaron los viajes y sobre todo los cruceros se cortaron de la noche a la mañana con el impacto sobre las personas que ya habían hecho sus reservaciones, sus gastos, etc. Repito, está bien documentado en fuentes estadounidenses que ha existido cooperación de Cuba con Estados Unidos en diversos temas, que esa cooperación está en el interés nacional de Estados Unidos y que no guarda ninguna relación con las últimas declaraciones del gobierno estadounidense.

¿Qué intensión oculta la insistencia de que existan conversaciones?

Yo creo que en estos momentos están caminando por dos vidas distintas. Una es lo que sale dicho, expresado en este documento a nivel presidencial de considerar a Cuba una amenaza inusual y extraordinaria, como dije antes, que no es el caso. Y al mismo tiempo hablar de que hay un canal de comunicación.

Es importante conocer que aunque la administración tiene esa valoración en ese documento hacia el interior de Estados Unidos y en el mundo, hay un cuestionamiento a esa posición. Quizás sea una manera de balancear esa declaración tan fuerte que se hizo en el documento presidencial. Quizás sea crear una expectativa hacia el interior de Cuba.

Quizás sea establecer algún tipo de paralelo con la misma posición que están asumiendo hacia otros países. Si uno seguía por los titulares de las noticias, respecto a Irán, por ejemplo, parecería que van a aceptar un golpe militar mañana, pero al mismo tiempo dicen que están hablando con las autoridades iraníes. Son dos canales.

Repito, la posición de Cuba ya ha sido fijada, se ha dicho claramente. Y es interesante ver cómo esto que se dice a nivel de la Casa Blanca inmediatamente encuentra un espacio en ciertos medios de prensa que están utilizando claramente para lograr su efecto. E inmediatamente hay un grupo, para no decir un batallón, de fuentes en las redes sociales diciendo exactamente lo mismo.

Entonces, habría que pensar que son declaraciones que buscan crear un efecto hacia el interior de la sociedad cubana, que la sociedad cubana establezca o un sector de la sociedad cubana tenga alguna especie de cuestionamiento a lo que dicen nuestros propios dirigentes. Y es parte de propósitos más generales en los cuales utilizan varios instrumentos. Está la presión económica, está el discurso político, está la influencia directa sobre la población, la influencia hacia terceros.

Son las guerras de nuevo tipo que ya no es como antes, que las tropas tienen que llegar y desembarcar y ocupar un territorio. Ya hay una influencia que se ejerce por distintos medios a distancia también.

¿Por qué tanta agresividad hacia Cuba?

Para decirlo de manera breve, es un país que viene de aplicar las normas del neoliberalismo económico. Claro, no aplicó las mismas que le exigió al mundo, internamente se aplicaron otras, pero de todas maneras hay sectores económicos que son grandes ganadores de esa fórmula y grandes perdedores de esa fórmula. Estados Unidos ha pasado por sucesivos momentos de crisis económica reciente. La geografía de la ciudad y estado cambió dramáticamente.

Empresas, digamos, de construcción de automóviles, producción de acero, etcétera, que se fueron al exterior y tuvieron un impacto. La agricultura estadounidense que ha sufrido de manera severa. Hay estados de Estados Unidos donde el presupuesto federal se le pagó a los campesinos para ni siquiera intentar producir.

Era tan grande el gasto de la producción ineficiente agrícola que se le pagó por no producir y importaba alimentos procesados de distintos mercados. Entonces es una economía que ha sufrido esos impactos desiguales. Hay sectores que han sufrido más.

Y si usted se fijara, incluso la composición del gabinete son los multimillonarios quitando de en medio a los políticos tradicionales y a las uruguayas para ellos mismos tratar de conducir los destinos del país. No lo hacen para beneficio de todo el país, no lo hacen para beneficio de toda la economía. Representan sectores muy específicos e intereses muy específicos.

Es un país muy polarizado donde lo que conocíamos como partido demócrata federal y partido republicano federal está digamos en deconstrucción, por decirlo de alguna manera. En el caso específico de los republicanos es un liderazgo detrás de una figura que ha aprovechado el momento que incluso no tiene antecedentes de vida partidista republicana. Las contribuciones de Trump y su familia fueron históricamente a favor de los demócratas pero por la situación interna del partido republicano fue el vehículo que encontró para llegar al poder y lo ha utilizado en este sentido.

Con un objetivo personal muy claro, evadir todos los problemas legales, evadir impuestos. Como lo ha utilizado en beneficio personal, recientemente se divulgaba la cifra que él y su familia solamente en este primer año de la administración ya han logrado ingresar 1.400 millones de dólares a su fortuna personal por los distintos negocios que ha hecho. Y las personas que lo acompañan, cada cual buscando un objetivo muy primario.

Casualmente, el día antes de que se divulgara la directiva presidencial considerando a Cuba una amenaza inusual y extraordinaria, se publicaba una encuesta donde decía que alrededor del 60% de la población estadounidense seguía insistiendo que la relación con Cuba debería ser una relación normal como la que se establece con cualquier otro país. Y esta ha sido por cientos más, por cientos menos, pero ha sido un indicador consistente durante muchísimos años. La inmensa mayoría de la población estadounidense está por una relación lo más normal posible con Cuba.

Durante el gobierno de Barack Obama, quizás los por cientos fueron más altos porque acompañaba la decisión ejecutiva, la decisión presidencial. En otros momentos de más toxicidad, de más polarización, han sido menores, pero siempre ha sido ampliamente más de 50%. Incluso las cifras entre cubanos residentes en Estados Unidos son muy altas.

Estas últimas declaraciones oficiales han sido acompañadas por acciones y algunas declaraciones de, vamos a decirle, líderes políticos locales, entre comillas, llamando a detener la remesa, llamando a que no haya viaje familiar. Lo dicen gente que no tiene familia en Cuba, que no tiene ningún interés de hacer bien, pero esto choca de frente con el interés de una inmensa mayoría de los cubanos residentes que participen en acciones políticas o no. Tienen lo que se llama una agenda familiar, lógica de comunicación con sus familiares que están en Cuba.

Entonces estamos viviendo respecto a América Latina y respecto a Cuba la expresión de lo que es la sociedad estadounidense hoy. Cuando usted ve a las fuerzas ICE agrediendo sin reparo y sin respetar ninguna regla, absolutamente cualquier ciudadano, ya no se trata de las minorías, ya no es un tema contra hispanos o afrodescendientes, es un problema contra cualquier ciudadano que enfrente ese poder, es exactamente la misma actitud que están teniendo hacia los países vecinos y hacia el mundo, en un momento donde no encuentran una herramienta eficiente para enfrentar los avances de países como China, que en muy pocos años ha sido un competidor económico formidable, y país con el cual ya no encuentra la fórmula para competir en términos de productividad, eficiencia, innovación tecnológica. Ese es el Estados Unidos que enfrentamos hoy.

Yo creo que la alternativa de Cuba siempre ha sido consistente con el pensamiento de Martí. En estos días que se habla de eliminar el comercio tercero con Cuba, sobre todo en petróleo, bueno, vayamos al momento de la reconcentración de Valeriano Weiler contra los cubanos para evitar la guerra de independencia y el nivel de resistencia extraordinario mostrado por el pueblo de Cuba en su momento, hay varias situaciones en nuestra historia que nos recuerdan a una polarización así extrema y que ha sido nuestro enemigo, ha tratado de aniquilar masivamente a la población.

Y los cubanos han resistido, han enfrentado esa situación no solo internamente, sino también vinculándose con absolutamente mucha gente en el mundo que apoya la causa cubana, tiene simpatía por la revolución.

¿Cómo ha contribuido Cuba a la Paz Mundial?

Estados Unidos tiene una gran contradicción, que es el que se declara como principal enemigo de la sociedad y las instituciones cubanas, y al mismo tiempo el país que alberga el mayor movimiento de solidaridad con Cuba. O sea, no veamos a Estados Unidos como algo monolítico, no lo es, ni respecto a Cuba, ni respecto a ningún tema.

Recordemos cuando se trató de aislar a Cuba en los años 60, y Cuba se convirtió en la capital de cuanto movimiento político se planteaba una alternativa al capitalismo, aquí se fundó la Tricontinental, la OSPAAAL, todo eso sucedió. Cuba es el único país en el mundo que ha organizado dos cumbres, y dos cumbres de movimientos de países no alineados. Cuba es el país donde se ha negociado la paz para un grupo de conflictos internos, quizás el más conocido es Colombia, no es el único caso.

Hay varios dignatarios de varios países que han tenido, confrontado problemas políticos, militares con vecinos, que han declarado públicamente, La Habana es el único lugar del mundo donde podíamos reunirnos sin influencia de terceros para lograr la paz, para discutir nuestra diferencia. Eso Estados Unidos lo sabe, incluso en alguno de estos procesos Estados Unidos ha manifestado un interés para acercarse, para participar en la conversación. Cuba es el país que tuvo una posición decisiva en encontrar la paz en África Suroccidental, proceso en el que Estados Unidos estuvo involucrado, en el que Estados Unidos negoció como parte de los acuerdos multilaterales, y acá ya paz se firmó, nada más y nada menos en la ciudad de Nueva York.

Entonces, nosotros lo que hacemos es consistente con lo que ha sido nuestra posición histórica, creemos que tenemos la razón. El cubano es un ser humano formado en una capacidad extraordinaria de sobrevivencia, enfrentar a los problemas. La sociedad nuestra, con todos los problemas que enfrenta, y uno lo ve a cualquier nivel en la calle, la solidaridad entre el dolor.

El cubano no quisiera tener que enfrentar la situación que enfrenta, pero es solidario a todos los niveles. Muchos cubanos que viven en el exterior también lo son con la sociedad cubana. Yo el otro día me refería al ejemplo del huracán Melissa, y como tenemos un suceso tras otro, se nos olvidan algunos de los más recientes.

Es difícil un lugar en el mundo donde se evacuen 700.000 personas ante un evento natural como este y no haya un fallecido. Estados Unidos, lamentablemente, acaba de vivir una ola de frío, y hubo decenas de fallecidos en escasas horas. Lo digo como ejemplo, no que seamos una sociedad ni superior ni inferior a la otra, lo digo como ejemplo de sociedad que tiene su fortaleza, que ha compartido con terceros.

Si hablamos del impacto de Katrina en la ciudad de Nueva York, murieron 1.800 personas enfrentando un huracán de categoría 5. No es una situación que jamás se haya producido en Cuba. Si hablamos de cómo Cuba y Estados Unidos enfrentaron la COVID, Cuba evitó cinco veces más fallecidos comparativamente con sus poblaciones, que es lo que tuvo Estados Unidos, contando con muchísimo menos recursos, pero con un sistema organizativo, no solo las cinco vacunas, que se dedicaron a salvar la sociedad.

Entonces, cuando unimos esta fortaleza con cualquier otro país, en colectivo, estamos en mucha mejor capacidad de salvar y favorecer y desarrollar nuestra sociedad.

¿Qué es la soberanía para Cuba?

Yo diría que es el eje de una existencia multilateral, de seguir viviendo como seres humanos, que respetemos la independencia soberana y la libertad de cada país. Si hoy le preguntaran a Cuba, Cuba no comparte muchas visiones y muchos ordenamientos políticos que hay en el mundo. No voy a entrar en ejemplos, pero digamos donde la política está en función de quién compra cuál candidato, evidentemente así no debe funcionar.

Y hay otros ordenamientos políticos que nosotros no compartimos. Sin embargo, hay un respeto por esas autoridades, hay un respeto por esos países, y de lo que se trata para seguir viviendo como humanidad es negociar nuestras diferencias y tratar de solucionarlas por vía pacífica. Siempre que haya imposición, nosotros lo hemos reflejado hasta en nuestra Constitución que se votó por la población, un referéndum para aprobarla.

Ese país que nos quiere dar lecciones de democracia a Cuba nunca ha votado por una Constitución. En Estados Unidos ese texto constitucional que empieza diciendo We the People fue negociado por 57 individuos y firmado por 39. Ha habido un grupo de enmienda constitucional, pero Estados Unidos jamás como país ha votado por una Constitución.

Nosotros hemos hecho varios referéndum constitucionales y tenemos reflejado en nuestra Constitución que no negociamos bajo presión. En el momento en que hubo conversaciones más diversas, más productivas, y llegamos a acuerdos, lo primero que se planteó en la mesa de negociaciones fue las puertas están abiertas, no solo con Estados Unidos. Con Estados Unidos es un país que tenemos vínculos históricos y culturales.

Posiblemente uno de los procesos de negociación más complicados que haya tenido Cuba ha sido para la paz en Angola, la independencia de Namibia, el fin de la guerra en Sudáfrica. Imagínense un cubano negociando con un sudafricano, blanco, racista. Ahí la distancia política, cultural, de todo tipo, era mucho más que lo que hemos tenido con otros países. Sin embargo, hubo una coincidencia y un tratamiento respetuoso para lograr un objetivo.

Podemos avanzar si respetamos nuestra soberanía, si nos consideramos como iguales y si hay reciprocidad.

 

Por REDH-Cuba

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