Los peligros para Cuba no son ajenos al mundo, el Presidente Díaz Canel ha declarado que el diálogo tiene principios, no es entreguismo


 

El régimen imperialista se atribuye la “resolución de conflictos”, aunque lo que el mundo comprueba es que en tales términos sintetiza su práctica genocida, que va desde la ilegalidad más repugnantes para el bloqueo y sus consecuencias nefastas, hasta el empleo de todo tipo de armas de su complejo militar financiero de la matanza humana para hacer desaparecer pueblos enteros. Pero la Revolución hace que su enemigo deje encajonado al gordo de Trump y tenga mala salida, por ejemplo robar el petróleo de Venezuela para luego venderlo a China y Rusia, y así hacer negocio que le salve la caída económica es una resolución, pero vemos que está vacía, fracasada, nadie quiere el petróleo robado.

Contrariamente a eso la Revolución  puede ver en ello un acto práctico de apoyo, un movimiento con el que hay que contar.

El régimen de Trump va a frotarse las manos y ve que se las tiene que llevar al cuello porque hay un “beneficio” que no le pasa por la garganta, el petróleo robado a Venezuela, ¿40 millones, 50,…?, hasta 80 millones de barriles que iba a administrar vendiéndolos a China y Rusia ya no van a entrar en sus puertos porque los dos grandes países no se entregan, han declarado que no compran petróleo robado.

China no quiere petróleo venezolano desde febrero, los 400.000 barriles diarios apenas adquiere el 10%. Si al imperio se le cierra el negocio es por la patada a la entrepierna de su régimen de Epstein, miserable en todos los aspectos políticos como no se ha conocido a otro. La acción de China que le ahoga por arriba y le duele por debajo es previsible que cause aflojamiento, y es ahora cuando se pone sobre la mesa el diálogo entre el régimen trumpista y la Revolución Cubana. El momento, ciertamente, es muy peligroso, y debe tenerse claro que dialogar no es entregar, y lo podemos decir al contrario: entregar no es dialogar.

El Presidente Díaz Canel ha empezado exponiendo los dos ejes que la delegación de Cuba lleva a la mesa: mejorar la situación energética, y, mantener la Revolución.

Los peligros para Cuba no son ajenos al mundo, el Presidente Díaz Canel ha declarado que el diálogo tiene principios, no es entreguismo. El petróleo va ahogando a los trumpistas, su misma y el gordo Trump se encajona. ¿Cómo es la fórmula de China para las negociaciones, ganar – ganar?, Palabras de Díaz Canel, el diálogo se da en Igualdad, Respeto a cada Estado, Soberanía, Autodeterminación, y Derecho Internacional. A buen entendedor pocas palabras bastan: entregar no es dialogar.

Por REDH-Cuba

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