En esta entrevista exclusiva, para para Almaplustv, la investigadora Dalia González Delgado, del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, analiza las sanciones de Estados Unidos a Cuba y como han marcado décadas de tensiones políticas y económicas entre ambos países. En esta entrevista desglosa los orígenes históricos y las dinámicas actuales de este conflicto.

Dalia examina en detalle cómo las sanciones de Estados Unidos a Cuba afectan sectores clave como la agricultura, la salud y la educación en Cuba, y la repercusión del bloqueo económico en el comercio regional y global. También profundiza en el uso de sanciones secundarias y la diplomacia de embajadas en la política exterior de EE.UU.

Entender las sanciones de Estados Unidos a Cuba es clave para visualizar posibles caminos de diálogo y cooperación en el futuro.

00:00 Introducción

01:15 Contexto histórico del conflicto

04:30 Efectos económicos del bloqueo

07:20 Influencia de la comunidad cubanoamericana

10:05 Diálogo bilateral y futuro de las negociaciones

13:45 Conclusiones y reflexiones

El bloqueo no funciona porque no ha logrado el cambio de régimen y el control sobre el cubano.

Hay muchos críticos de la economía cubana que dicen que el bloqueo ya está ahí, tú tienes que hacer tus planes, construir tu economía.

El conflicto es dominación y soberanía. Dominación por parte de Estados Unidos y los deseos de Cuba de tener un país soberano.

¿Estamos en una nueva etapa de confrontación?

Las etapas, casi todas suelen ser un poco nuevas, porque nada se repite exactamente igual, pero no tan novedosas en el sentido de que lo que estamos viendo ahora es algo que hemos vivido en otros momentos. Entonces yo diría que lo que está pasando ahora en esta relación muy larga entre Cuba y Estados Unidos, en esta hostilidad muy antigua de Estados Unidos hacia Cuba, es una nueva etapa en el sentido de que es un momento más agudo, un momento de agudización, de un conflicto que tiene mucho tiempo.

En primer lugar, no hay manera de entender la historia nacional cubana si no la entendemos en la relación con Estados Unidos. En todas las etapas de la historia de Cuba, la relación con Estados Unidos está marcando también nuestra historia nacional y eso nos lleva entonces a entender cuál es el eje central del conflicto entre Cuba y Estados Unidos. Que si no entendemos eso, pues también nos perdemos, porque ha habido diferentes justificaciones para la política hacia Cuba en diferentes momentos de la historia, la Guerra Fría, los derechos humanos, crisis humanitaria, se ha hablado de muchas cosas, terrorismo nos ha acusado de mucho, pero el eje del conflicto es un eje que está sobre la contradicción permanente entre dominación y soberanía.

¿Por qué digo esto? Porque pensemos qué cosas son los Estados Unidos, qué cosas es Estados Unidos, que es un país además, que no es un país muy viejo, ellos están por celebrar ahora el 250 años de su declaración de independencia, están preparando toda una festividad, quieren hacer un desfile militar, 250 años de la declaración de independencia, que fue en el 76, la independencia formalmente fue en el 83, pero ponle 250 años, eso no es mucho, sobre todo cuando uno lo compara con historias de otros imperios en otros momentos de la historia. 250 años no es mucho, y durante todo ese tiempo, ¿qué cosa ha sido Estados Unidos? Estados Unidos ha sido un país que ha buscado construir y sostener un imperio, eso ha sido, la construcción imperial de Estados Unidos que está desde sus inicios, desde la formación de ese país, lo podemos incluso rastrear desde antes de la independencia, desde que Jefferson, uno de los padres fundadores, hablaba de imperio de la libertad, comparándolo en ese momento con otros imperios europeos, y han sido, si uno piensa que fue la doctrina Monroe, en 1823, o sea, piensa en un país que declaró que quería ser independiente en el 76, y en 1823 ya estaba diciendo, este continente es mi esfera de influencia. Todavía en ese momento, cuando apareció por primera vez esta doctrina Monroe, los recursos, digamos, para hacer cumplir ese deseo, que se fue materializando a lo largo del siglo y terminó, a finales del siglo XIX, con la intervención de la guerra en Cuba, esa historia que conocemos, pero desde que nacieron están diciendo, somos y queremos ser un imperio, y queremos controlar primero esta región del mundo, y es toda la historia de expansión hacia el oeste, de genocidio contra los indígenas que había en Norteamérica, de guerra contra México y su pasión, y le arrebataron más de la mitad del territorio a México, y bueno, todos los intentos expansionistas.

Eso es Estados Unidos. ¿Y qué somos nosotros? Cuando uno piensa en la historia de Cuba, la historia nacional cubana se ha construido sobre un metarrelato que es la búsqueda permanente de la independencia y la preservación de la soberanía. Entonces, cuando tú tienes aquí a un país que es un imperio, que quiere a toda costa mantenerse así, porque es que Estados Unidos no ha conocido otra cosa en su historia, de pronto mañana son otra cosa, pero lo que han sido hasta hoy, lo que defienden, lo que tienen, digamos, en su ADN, es eso.

Si tú tienes esto aquí, y tienes a 145 kilómetros un país que quiere ser soberano, evidentemente, pues ahí hay una contradicción. Entonces, si no entendemos eso, no entendemos la historia nacional cubana, no entendemos, por ejemplo, que el antiimperialismo cubano, que explica también nuestra historia nacional, tiene una historia muy antigua, que no empezó con la Revolución, porque al revés, el antiimperialismo cubano, que se explica también a partir de la relación con Estados Unidos, fue una de las cosas que llevó a la Revolución cubana, que no fue solo una Revolución porque derrocó una dictadura, sino que también había cuestiones de desigualdad, de crisis estructurales en la economía, y de una contradicción entre el dominio de Estados Unidos en ese momento y el deseo soberano de Cuba, el deseo de ser soberano. Entonces, lo que hemos visto desde 59 para acá es la reacción de Estados Unidos a ese deseo cubano de ser soberano.

Agudizado en este momento, en un momento en el cual Estados Unidos está en lo que todo el mundo reconoce que es un proceso de pérdida de hegemonía relativa, o pérdida de hegemonía en general, y se aferran a lo que consideran ellos que es, o se aferran con mayor fuerza a lo que consideran ellos que es, su área de influencia inmediata. Porque tú no puedes ser un imperio si mínimamente lo que tú siempre has considerado tu patriota de acero, no lo puedes controlar. Entonces, ¿qué ha sido la política de Estados Unidos hacia Cuba en todas las etapas de la historia? Intentar el control sobre Cuba.

Primero, lograr el control sobre Cuba cuando éramos colonia española, luego mantenerlo una vez que lo tuvieron, y luego, desde 59 para acá, tratar de recuperar el control sobre Cuba. Y es lo que explica el momento actual agudizado del conflicto. En términos de procesos que hay que entender también en su larga duración.

Por supuesto, hay causas que son coyunturales, hay causas que son factuales, hay intereses de políticos en específico, todo eso es parte de por qué la política de Estados Unidos hacia Cuba está siendo esta en este momento, pero hay que entender también que es un proceso que tiene una historia muy larga, y hay que entenderlo en todos esos múltiples niveles. O sea, la historia larga de la relación y luego todo lo coyuntural, lo que está pasando ahora, figuras como Manco Rubio, obviamente que tiene ahora mismo un peso relevante en el conflicto, pero no podemos decir que lo que está pasando está pasando porque Trump, porque Trumpismo y porque Manco Rubio. Porque si mañana quitamos mágicamente, ojalá se pudiera, a Manco Rubio de la ecuación, no es que las relaciones van a mejorar extraordinariamente, porque no funciona de esa manera.

¿Puede existir “diálogo” bajo presión y en crisis?

Es parte de una crisis estructural que también es muy antigua y que tiene que ver con cambios, incluso en la estructura económica, tiene que ver con la crisis del año 2007, 2008, 2009, una crisis económica de la que todavía el mundo no ha salido y estamos en un proceso muy peligroso de transición hegemónica, que es lo que explica todos los conflictos internacionales también, y en un momento también de tránsito hacia lo que algunos hemos llamado transición hacia el capitalismo del conocimiento también, que explica la competencia con China y otro grupo de cosas. Pero bueno, pensándolo ya en la relación específica con Cuba, mira, hay cosas nuevas, como te decía, hay cosas nuevas y cosas que vienen de antes, y una cosa que me parece que hay que empezar a desmontar, tiene que ver con el tema de las sanciones. ¿Por qué? Porque hay muchos medios que parece que se están enterando ahora de que Cuba está siendo sancionada por Estados Unidos, y que es bueno que se estén enterando, pero habría que explicarles que esto tiene una historia muy antigua, incluso el tema del petróleo, porque si recordamos, y la memoria no hay que echar el casete muy para atrás, aunque a veces todo lo que pasó antes de la pandemia nos parece que pasó hace una vida entera, pero ya en el año 2019, durante el primer gobierno de Trump, había sanciones a barcos, persecución a embarcaciones que traían petróleo a Cuba, esto no empezó ahora, esto está ahora en una escalada muy seria y muy aguda, pero esto viene desde antes, por ejemplo, el Aleito Richelie, que sanciona los barcos, como parte del Aleito Richelie, los barcos que vienen a Cuba tienen que esperar 180 días para entrar a puertos estadounidenses, uno de los acápices del Aleito Richelie, que es de los años 90, o sea, la lista de sanciones es muy larga, y otra cosa importante que hay que entender con las sanciones de Estados Unidos hacia Cuba, es que ha sido una sobre otra, desde el triunfo de la Revolución, porque podemos encontrarla desde el mismo año 59, aunque la fecha que se toma como inicio formal del bloqueo es la proclama de Kennedy después, pero desde 59 hay sanciones también, hay castigo económico por parte de Estados Unidos a Cuba, en Estados Unidos reaccionando a ese intento de Cuba de ser soberana, también además en el contexto de la Guerra Fría en ese momento, ese castigo económico, ¿qué es lo que busca? Las sanciones son un medio para lograr un fin, de la misma manera que el cambio de régimen que lo buscan y lo dicen con esas mismas palabras, lo dice Marco Rubio, queremos un cambio de régimen en Cuba, es un medio para lograr un fin, ¿y el fin cuál sería? El control sobre Cuba, o sea, lo que buscan al final de todo esto, y a partir de las sanciones, porque lo que están buscando es castigar al pueblo cubano, y recordemos el memorándum de Mallory, que se cita constantemente, castigar al pueblo cubano tanto, que las personas culpen a los cubanos, sacan a la calle, protestan, cambien el régimen, que es lo que están buscando, y poner en Cuba a alguien que responda a los intereses de Estados Unidos, ese es el sueño, el sueño de Estados Unidos con Cuba.

Entonces, las sanciones se han ido montando una sobre otra y han ido cambiando en el tiempo, y es algo que también me parece importante remarcar, porque a veces nos pasa que hay muchos críticos de la economía cubana que dicen, bueno, si el bloqueo ya está ahí, y tú sabes que el bloqueo está ahí, tú tienes que hacer tus planes, construir tu economía, organizarte en función de que ya el bloqueo está ahí, es algo que tú no puedes cambiar. Sí, y no, porque el bloqueo no es algo que está ahí y lleva 40 años y está ahí, el bloqueo es algo, y este régimen de sanciones que se actualiza constantemente. Es muy difícil para ninguna economía ajustarse a un régimen de sanciones que tiene una hoy, otra la semana que viene, otra el mes que viene, un anuncio de una sanción el mes que viene, que a lo mejor no es una sanción formal, pero ya el simple anuncio de que va a haber una sanción por parte del señor también cohibe, por ejemplo, a los inversionistas, entonces ha habido desde el primer mandato de Trump sanciones dirigidas específicamente a cortar todos los ingresos de divisas a Cuba, eso se sabe, de no inversión extranjera, la colaboración médica cubana, el tema del petróleo, y van a castigarlos, y es tremendamente preocupante porque las sanciones, no solo en el caso cubano, no suelen lograr sus objetivos, o sea, las sanciones cuyo objetivo es un cambio de régimen no les han funcionado, y habría que ver qué harían ellos cuando se den cuenta de que por mucho que nos presionen, quizás las sanciones no les van a funcionar, y quizás el conflicto escale entonces a otro nivel, pero eventualmente puede que se den cuenta de que bueno, es que se dio cuenta Obama, cuando Obama dijo bloqueo y puede venir a Cuba y decir, el bloqueo no funciona, porque no ha logrado el cambio de régimen el bloqueo no funcionó para el logro de sus objetivos, y es un hecho, por más que lo suframos y lo sufrimos todos los días, no han logrado lo que se propone, una vez que uno entiende cuál es la política de Estado, y que el conflicto es dominación y soberanía, uno puede entender sin escandalizarse mucho, por qué Obama pudo conversar con Cuba, negociar con Cuba, abrir la embajada, venir a Cuba, dar un discurso, decir que el bloqueo no funciona, porque él no se estaba saliendo de los marcos que establece la política de Estado, la política de Estado era la misma, simplemente él entendió que el camino podía ser otro, pero luego esta administración de Trump, que no solo con Cuba, a nivel internacional, hay un discurso reciente también de Marco Rubio, donde dice algo que a mí me da mucho la atención, que es el declive es una decisión, y es una decisión que nosotros no estamos dispuestos a tomar.

Están con una especie de negación de ese declive, de esa pérdida de hegemonía de Estados Unidos, y por eso es que también de manera muy peligrosa, reaccionan de manera muy agresiva, no solo con Cuba, con Venezuela, con Irán, está el tema de Irlandia, incluso con Canadá, con México, y a veces tienen abiertos tantos frentes que uno no sabe qué es lo próximo que va a pasar. Mucho de lo que pasa en Cuba y en otros escenarios a los que ellos están apuntando tiene que ver con lo que vaya sucediendo. Yo creo, es mi opinión, que mucho de lo que pueda pasar en esta escalada con Cuba va a tener que ver, por ejemplo, con lo que pasa en Irán, como mucho de lo que puede pasar en Irán tiene que ver con lo que pasó en Venezuela, que ellos han interpretado que lo de Venezuela les ha salido bien, de momento hasta ahora, lo que no todavía nos faltan no tenemos suficiente información para emitir un juicio más completo, pero les va saliendo bien lo de Venezuela, menos el propósito de control de los recursos, por lo que uno ve en las noticias hasta ahora.

Entonces, eso también les da cierto aire, cierto envalentonamiento al que ver cómo sigue funcionando el tema de Irán. Lo de Cuba es muy difícil de pronosticar porque en algún momento se van a quedar ya sin margen para más sanciones. Ellos han sido muy creativos, cruelmente creativos con las sanciones hacia Cuba, muy quirúrgicas, muy enfocadas a los temas que más nos duelen, pero eso tiene también un límite.

¿Dónde queda el orden internacional?

Esta administración también ha demostrado que las leyes internacionales, el derecho internacional no es límite alguno para ellos, saltan por encima de eso todos los días. Y también estamos en un momento en el cual están pasando cosas a la vista de todo el mundo. Mira, lo que se está discutiendo hoy en Cuba, lo que se discutió en Venezuela hace 3 de enero, lo que se está discutiendo en Irán, lo que se está lo que está pasando en esos lugares no sólo implica o no sólo tiene un impacto sobre el futuro de esos países y los pueblos de esos países y nosotros, sino de la humanidad toda.

Porque estamos en un momento en el que Estados Unidos está reaccionando de manera muy violenta a esa pérdida de hegemonía y eso nos puede llevar a una escalada de proposiciones globales en las que preferiría no pensar, pero que puede suceder. La posibilidad de una agresión armada hacia Cuba, si eso podría terminar ahí y después lo que pasa en Venezuela, es algo que uno se pregunta, es normal que nos cuestionemos eso. Siempre ha estado y es algo para lo que Cuba siempre ha estado preparado después del triunfo revolucionario.

La posibilidad de una agresión militar directa siempre ha existido. Yo no veo con claridad, o sea, no me parece que hoy, ahora que estamos hablando, mañana puede ser otro escenario. Ese es el escenario más probable ahora mismo.

Pero sí es cierto que es un escenario cuya probabilidad ha aumentado si lo comparamos con dos o tres años atrás. Por eso te decía que mucho de lo que pase va a depender de lo que vaya pasando. Yo creo que ahora ellos están muy enfilados al tema Irán, a todos, tienen muchos frentes abiertos te decía, pero hay que ir siguiendo los acontecimientos.

El mundo está en una crisis tan profunda, no sólo Estados Unidos, que es muy difícil pronosticar, porque incluso para los cientistas sociales las propias metodologías que se usaban tradicionalmente para hacer pronósticos entran en crisis también, son parte de la crisis. Pero en otros momentos de la historia las transiciones hegemónicas han llevado a guerras mundiales. Uno esperaría que en el momento actual en que hay armas nucleares, eso sea un elemento disuasorio y no lleguemos hasta ese punto.

Pero cuando uno mira lo que está pasando en el mundo, la manera en la que por ejemplo la humanidad ha fallado absolutamente con Gaza, porque lo que ha pasado en Gaza, el genocidio contra el pueblo palestino ha sido a la vista de absolutamente todo el mundo. No es sólo que se ha violado todo el derecho internacional, sino que ha sido a la vista de todo el mundo.

¿Puede afirmar que hay conversaciones?

Yo sé lo que es público. Lo que ha dicho el gobierno cubano es que hay contactos, hasta donde he podido ver las noticias, hay contactos que no se pueden llamar diálogo todavía. Ahora bien, este es otro tema que se ha puesto muy de moda en todas las noticias, pero que también hay que explicar, porque diálogo, contactos ha habido en todos los momentos de la historia, ha habido en otros momentos, casi siempre, de manera casi permanente, y diálogo ha habido, y negociaciones ha habido, y de hecho con el propio Obama hubo negociaciones, secretas primero, públicas después, hubo diálogos, hubo acuerdos en temas que son de interés mudo, porque más allá del conflicto somos vecinos y hay temas que competen a los dos países, que son de interés para los dos países, y eso ya pasó. ¿Quién cerró la puerta de ese diálogo? Trump en su primer gobierno, y luego Biden, y mantuvo todo casi como estaba, que es una manera también de hacer política, porque otra cosa que yo creo que hay que desmontar es que Biden no hizo nada con Cuba, y no, porque en primer lugar, porque en términos de políticas públicas, si uno piensa, como establecen las ciencias políticas, que una política pública es todo lo que un gobierno decide hacer o no hacer, cuando tú dejas de hacer algo, de hecho estás haciendo.

O sea, que Biden haya mantenido todo, es su política hacia Cuba. O sea, no es que se sentó y no hizo nada, y además incluyó sanciones adicionales. Entonces, tampoco es que hizo nada.

Y luego Trump se refuerza todavía más. Entonces, estamos en un momento muy difícil para el diálogo, pero yo creo que Cuba ha mostrado que tiene disposición a conversar sobre cualquier tema durante el periodo Obama, recuerdo que hubo diálogos, contactos sobre temas de derechos humanos, que a lo mejor a quien le puede parecer que para Cuba son difíciles, se habla sobre cualquier cosa, lo que pasa es que tiene que haber una disposición de la otra parte al diálogo, que de momento lo que uno ve de manera pública es que esa disposición, más allá de lo que Trump le pregunta y todo el tiempo dice, sí, vamos a conversar, estamos conversando, uno no los ve en esa disposición. El propio diseño de la estructura del Congreso es muy complejo para que avance cualquier legislación, no solamente sobre Cuba, sino sobre cualquier cosa.

Ahora bien, sí es cierto que ha habido, no de ahora, ha habido varios intentos o varios proyectos de ley, fue un tema que yo he investigado durante algún tiempo, encaminados a modificar o flexibilizar un poco las sanciones, algunas incluso que se han propuesto eliminar dentro del bloqueo, porque como se sabe, el bloqueo es un entramado de una legislación sobre otra. Primero empezó como orden ejecutiva, después ya los 90 de legislación dentro del Congreso, por lo tanto es difícil, hay límite a lo que un presidente, incluso si tuviera la voluntad, podría hacer, porque hay mucho que depende, como es legislación, pues el Congreso tiene que modificar la legislación, eso lo hace todavía más difícil, pero también es importante que se entienda que el bloqueo, al no ser, el bloqueo no es una ley, es un entramado legislativo, es difícil desmontarlo completo. Y hubo, yo recuerdo, durante el tiempo de Obama, también 2015, muchos proyectos de ley dentro del Congreso, encaminados a mejorar las relaciones con Cuba, incluso hubo, si recuerdan bien, congresistas que venían a Cuba, republicanos, demócratas, republicanos a veces de estados donde la agricultura es importante y estaban interesados, por ejemplo, en venderle arroz a Cuba, uno puede decir, ¿por qué un congreso político republicano quiere venir a Cuba? Porque eres de Minnesota y te interesan, a lo mejor, Cuba, económicamente, para Estados Unidos como un todo, no era en ese momento tan atractiva, pero para un estado que vendía arroz, por poner un ejemplo muy básico, sí.

Entonces venían y había diálogo en esos temas, tuvimos varias delegaciones de congresistas en Cuba, y hubo dentro del Congreso varios proyectos de ley encaminados a flexibilizar, sobre todo en dos sentidos, uno, una cosa que ellos le dicen comercio, cuando uno mira los títulos de los proyectos de ley, pero que no es comercio, porque comercio es bilateral, es venderle ciertos productos agrícolas a Cuba, y dos, el tema de los viajes, porque el tema de que los estadounidenses no puedan venir a Cuba a hacer turismo, es algo que también es parte de una legislación, entonces eso también lo tiene que aprobar el Congreso, que puedan venir a hacer turismo cubano. Entonces hubo muchos proyectos, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, que no avanzaron lo suficiente, pero sí mostraron el interés de ciertos sectores en flexibilizar esa política, sí hay que decir que después de Obama, cuando llegó Trump en su primer gobierno, empezó a disminuir la cantidad de proyectos, porque además, paralelamente, al mismo tiempo que había durante ese tiempo Obama, proyectos encaminados, que no empezaron ahí, había algunos que venían de ahí antes, encaminados a flexibilizar o mejorar la relación con Cuba, había otros encaminados a todo lo contrario, y ahí entra entonces este grupo de los congresistas cubanoamericanos en el Congreso, que no son muchos en número, cuando uno lo piensa, es un Congreso de 535 personas, son 435 en la Cámara de Representantes y 100 senadores, es muy complicado porque tiene que pasar por múltiples niveles de aprobación, comité, subcomité, pleno de la Cámara, aprobarse en las dos Cámaras en idéntica forma para que entonces llegue a la Mesa del Presidente, y todo eso ocurrirá en el período de dos años, porque viene a otra parte, cada dos años, cada dos noviembres, toda la Cámara de Representantes va a elecciones y un tercio del Senado, por lo tanto, en enero, vuelve a cambiar el Congreso y cada vez que cambia los proyectos que no se aprobaron, pues murieron y tienen que volver a ser presentados entonces es muy… les cuesta trabajo hasta aprobar el presupuesto todos los años, y vemos que el cierre del gobierno y las noticias del cierre del gobierno entonces es difícil para ellos aprobar cualquier legislación, la de Cuba bueno, no tuvo el recorrido que hubiéramos querido, pero sí muestran que hay un interés, que hay un interés en ciertos sectores que a lo mejor, de pronto no les gusta el gobierno cubano, no les gusta el sistema político cubano, pero están interesados en que los estadounidenses vengan a hacer turismo a Cuba, están interesados en la exportación de productos agrícolas a Cuba, entonces eso ha habido en diferentes momentos y es lo que estamos viendo ahora también. Ahora tiene un valor adicional porque en un momento de tanta hostilidad, que se vuelvan a presentar proyectos encaminados a flexibilizar o eliminar dentro del bloqueo, pues obviamente se agradece.

La comunidad cubana tiene una historia la comunidad cubana en Estados Unidos tiene una historia también muy particular muy peculiar, que es distinta a otras comunidades de inmigrantes porque tiene que ver con el grupo de inmigrantes que se fue a inicios de la revolución quiénes eran, qué intereses tenían, qué negocios tenían allá que construyeron entonces su identidad a partir de esta noción de exilio, de exilio histórico si bien no todos eran exiliados, porque si pensamos que exilio, para ser exiliado tú tienes que ser un perseguidor político cuya vida corra peligro, podemos pensar que los que se fueron en el 59, que tenían conexiones con la dictadura de Batista, pues se podían considerar exiliados, pero ya el resto no. No obstante, han construido su identidad como comunidad a partir de esa noción o ese sentimiento de exilio y cómo tal se comporta Ellos llegaron pensando que iban a regresar rápidamente, esto también es una historia conocida, y luego a partir de los años 70 más o menos había pasado años de revolución, se dieron cuenta de que de regreso no iba a ser como se esperaban, y empezaron a naturalizarse, a hacerse ciudadanos en grandes números a partir de los 70, los 80 ciudadanos estadounidenses para poder participar en los diferentes niveles del sistema político estadounidense, porque hasta ese momento eran sus acciones eran de tipo a veces violentas, terroristas hacia Cuba, pero marginales, entonces cómo se insertan dentro del entramado complejo que es el sistema político estadounidense primero se naturalizaron, hicieron ciudadanos, empezaron a votar y empezaron a votar en un momento en que hay un corrimiento a la derecha en Estados Unidos, como parte por ejemplo de los 80 de la llegada de Ronald Reagan, o sea a partir de la crisis de los años 70, que fue otro momento de pérdida y hegemonía de Estados Unidos que terminó entonces con eso que se llamó entre comillas revolución conservadora con Reagan en los 80, y ese es el momento en que los cubanos empiezan a participar de manera más formal en el sistema político estadounidense, y por eso eso es lo que explica la conexión entre los republicanos y los cubanos, porque mayormente los inmigrantes como tendencia votan por políticos demócratas en el caso de los cubanos es diferente, y tiene que ver con este momento en particular de la historia porque había intereses comunes entre ese partido republicano y esta comunidad cubanoamericana, y luego empezaron más allá del voto a crear organizaciones, la Fundación Nacional Cubanoamericana, la historia que también se conoce en Mascanosa con Reagan, hay muchas fotografías de Reagan con Mascanosa en esa época, entonces hay una comunión de interés, entonces ¿a qué quiero llegar con esto? El impacto de la comunidad cubanoamericana en Estados Unidos se ha sobredimensionado muchas veces, casi siempre las visiones extremas sobre los temas no nos dejan entenderlos, ni son los que deciden todo, todo absolutamente, ni nos importan para nada, nada absolutamente, hay matices ahí, ha habido diferentes etapas en esto. Si tienen un peso, si es cierto que se hicieron como muy… se sintieron muy importantes en la elección del año 2000, que fue una elección también muy conflictiva en Estados Unidos, que implicó incluso un cuadro de la Corte Suprema, recordemos aquellas acusaciones de fraude en la elección de Bush en el 2000, y fue una elección donde Florida fue decisiva en la elección, porque se definió por muy poquitos votos, hubo que hacer un recuento, la Corte Suprema mandó a detener el recuento, por lo cual la Corte Suprema terminó decidiendo el resultado de la elección, pero en ese momento los cubanos se sintieron que ellos habían decidido la elección, y es cierto que cuando tú tienes un núcleo de cubanoamericanos en este caso que vota de manera masiva en ese momento por el candidato republicano, pues sí es verdad que en esa elección de 2002, no es que ellos solo la decidieron, pero su participación tuvo un impacto.

La importancia electoral de la comunidad cubana como comunidad se ha ido diluyendo también, incluso por cambios demográficos en Florida, por la llegada de otros inmigrantes, porque Florida está dejando de ser un estado pendular, y está pasando a ser un estado sólidamente republicano, lo cual es conflictivo por otras razones, porque Florida pasa a ser un estado sólidamente republicano, y además extremadamente conservador, si pensamos en los gobernadores, los políticos de ahí, implica que el grueso de los cubanos que se van a Estados Unidos, que mayormente se asientan en Florida, están asentándose en un ambiente de mucho conservadurismo, y eso también tiene un impacto sobre Cuba, pero en términos electorales empieza a diluirse un poco su influencia, pero tienen otras formas de participación en PACs, en comités de acción política, otras formas de participación en financiamiento de campañas, y están estos políticos cubano-americanos que están en el Congreso, que están ahora en una posición como la que nunca habían tenido antes, porque no habían tenido antes una figura como Marcos Rubio de Secretario de Estado. Esto les da, en este momento, una importancia relativa mayor, si bien hay que ver qué pasa, por ejemplo, en las elecciones de noviembre, porque al mismo tiempo son políticos que están lidiando de manera muy seria con el tema migratorio, porque hay muchos migrantes, migrantes cubanos, que pueden cobrarle luego en las elecciones de noviembre, ojalá, la manera en la que no han respaldado a los inmigrantes que han llegado, no solo cubanos. El tema migratorio, ellos están jugando ahí entre dos aguas porque ellos respaldan a Trump en todo, pero al mismo tiempo es un estado donde llegan muchas más inmigrantes, y la manera en la que el gobierno de Trump está tratando a los inmigrantes puede ser algo que quizás en noviembre, sobre todo a los de la Cámara de Representantes que van a elecciones, podría quizás pasarles factura.

Pero el envalentonamiento que tienen ahora tiene que ver con que tienen a un Secretario de Estado. Ellos han tenido en otros momentos miembros de esta comunidad cubanamericana hostil, los que son hostiles, los políticos, al mejoramiento de las relaciones con Cuba. Han tenido otros políticos en diferentes gobiernos, pero el Secretario de Estado ya pues lleva a otro nivel.

Y además, cuando uno escucha a Trump, cada vez que le preguntan sobre Cuba, porque también ahora se hace muy… Todos los días hay una declaración que Trump dijo, olvido decir, pero cuando uno presta atención siempre dice lo mismo. O sea, cada vez que le preguntan dice exactamente lo mismo. Porque fue, bueno, la línea que se aprendió, y porque además le vendieron bien el mito de la comunidad.

Porque una de las cosas que dice es aquí hay muchos cubanos que votaron por mí y que yo quiero que les vaya bien y que el gobierno cubano los trate mejor. O sea, esa fue la idea. Y bueno, Iván Corrubio tiene algo más que decir sobre eso.

O sea, evidentemente él, el tema pues lo está, digamos, llevando más el Secretario de Estado en este momento.

¿Cuál es la opción para Cuba ante la agresión de EE.UU?

¿Pueden pasar cosas tan graves como que mañana haya una Tercera Guerra Mundial? Una cosa tan grave como esa, ¿no? Yo espero que no se llegue hasta ahí, pero eso significa que prever lo que puede pasar siempre es difícil. Pero en este momento es doblemente difícil.

Cuba tiene que estar preparada para todos los escenarios posibles. Los buenos, los malos y los peores. Y yo creo que es algo que, para lo que estamos preparados, porque llevamos muchos años lidiando con diferentes gobiernos y presidencias de Estados Unidos, todos los escenarios posibles. Los de quizás un mejoramiento, quizás un diálogo, escenarios de mayor agresividad, escenarios de ruptura total de las relaciones.

En este momento yo no me atrevería a decir cuál es el más probable, porque eso depende de muchísimos factores. Lo que yo quisiera y lo que creo, lo que hemos defendido hasta ahora es la posibilidad del diálogo, la negociación y acuerdos, incluso en temas de interés común, como ha habido en otros espacios. Pero siempre desde una posición de defensa de la soberanía cubana. Esa sería la posición que yo quisiera para Cuba. Y creo que es posible, pero siempre con el límite, por eso empecé la entrevista por ahí, siempre con el límite de que el conflicto permanente es los intentos de nominación por parte de Estados Unidos y los deseos de Cuba de tener un país soberano.

Entonces yo le oí decir algo a un profesor una vez hace muchos años y fue una imagen que se me quedó, porque me parece que sintetiza muy bien esta idea, y es que Estados Unidos no es, o yo diría, no solamente es el enemigo de la revolución cubana o del socialismo cubano, Estados Unidos es el enemigo de la nación cubana. O sea, no es solo de la revolución, no es solo del proceso revolucionario cubano, sino de Cuba como nación, de nuestras posibilidades de existir como nación independiente. Entonces es algo con lo que siempre geográficamente no podemos cambiar, no podemos llevarnos la isla remando a otro lugar.

Es la situación que tenemos, es el destino que tenemos y es con lo que tenemos que lidiar. Por eso creo que lo más inteligente que podemos hacer, desde ahorita, de prepararnos para todos los escenarios y entender cómo funciona Estados Unidos, entender cómo funciona la política estadounidense, entender cómo se conforma la política exterior de Estados Unidos, cómo se decide la política hacia Cuba, y tratar de entenderlos a ellos para poder imaginarnos futuros posibles y para poder dialogar en el momento en que sea posible. Entenderlos y conocerlos y entender la historia de la relación. Me parece que eso es lo más inteligente que podemos hacer como país y como cubano.

Por REDH-Cuba

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