Opinión

Obrador. Por Chiqui Vicioso

Como siempre, en lo que concierne al recién electo presidente de México López Obrador, cierta intelectualidad aprovecha para promover sus teorías sobre el proceso, ahora afirmando que su elección representa un retorno al  viejo autoritarismo Priista.  Otros, que el programa de MORENA es regresar a la época de López Portillo, y Luis Echeverría, atribuyéndoles a López Obrador y a su equipo un “bajo calibre intelectual, que puede ser aprovechado por el ala empresarial del movimiento que es más de derechas”.

Para ellos, Obrador es un populista de viejo tipo, cuyo auge se debe a la desaparición del Partido Comunista, uno de los ms viejos del continente y la debilidad del reformismo social mexicano.  Su elección, afirman, se debe a que hay  “enojo, desesperación y una sensación de que ya tocaba salir del partido gobernante”.  A que la gente quería “patear el avispero”, hartos y aburridos de la corrupción y su falta de sanción real por el sistema judicial.

Otros intelectuales consideran la elección de Obrador como “un voto de castigo a lo que ha sido la democracia mexicana”.  “Había una sensación de descontento frente a los gobiernos del PRD (digo, del PRI); y del PLD (digo, del PAN), Partidos que posiblemente desaparezcan, caso del PRD y PRM, (digo del PRI); y se dividan, caso del PLD (digo, del PAN).

¿Cuál es el factor fundamental del éxito de MORENA?   La juventud, quien ha impuesto la creación de un movimiento amplio, abierto a todas las tendencias, donde caben todos: ex priistas, ex panistas, evangélicos, comunistas, del Partido de los Trabajadores, algo así como una Marcha Verde, aquí aun sin líder o lideresa.

En dos cosas fallan estos análisis: Alrededor de Obrador hay un equipo de intelectuales Gramcianos, muy respetados en la región.  Entre ellos un dominicano, nuevo Pedro Henríquez Ureña, Héctor Díaz Polanco, antropólogo, junto con su esposa Consuelo, de mucho peso.  Héctor dirige la Escuela de Ética del Movimiento.

Y fallan en no esperar la praxis, único criterio de  verdad frente al vaticinio.  López Obrador,  por ejemplo, ya nombro un Gabinete con total paridad de género, y de corte centrista, como debe ser si quiere ser fiel a la composición política  de su organización.

Nostálgico del Priismo  o no, centrista o no, autoritario o no, su elección le ha devuelto tanta alegría al continente que México no tuvo que ganar el mundial de futbol.  En lo que a mi concierne, ya me he tomado media docena de Margaritas, sabiendo que el precio a pagar es una terrible migraña.

Empero, como dijo Roque Dalton, gran poeta salvadoreño , victima histórica de los dolores de cabeza: La esperanza es una aspirina del tamaño del sol.

 

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