Las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 fueron libres, transparentes, confiables, seguras y ajustadas a la Constitución y a las leyes a pesar del llamado antidemocrático a la abstención por parte de un sector de la oposición.


Las elecciones se realizaron con el mismo sistema electoral empleado en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, en las cuales resultó ganadora la oposición venezolana.

¿Se habrán hecho esta pregunta quienes afirman que Nicolás Maduro es un dictador, un usurpador y que el período 2019-2025 carece de legitimidad? ¿O solo repiten lo que escuchan?

Comenzaron a posicionar esta matriz de opinión los 12 países reunidos en Lima. Se lee en su comunicado: “…el proceso electoral llevado a cabo en Venezuela el 20 de mayo de 2018 carece de legitimidad por no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos, ni con la presencia de observadores internacionales independientes, ni con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso libre, justo y transparente.”

Los dirigentes de la oposición venezolana, nos referimos a la no democrática, repiten sin descanso, y por supuesto sin argumentación, que Maduro es un usurpador.

En un acto de desespero, el propio Vicepresidente de los EEUU, Mike Pence al verse obligado a convocar personalmente la marcha opositora para el 23 de enero, debido a la incompetencia de la dirigencia opositora, insistió y repitió que el Presidente Nicolás Maduro es un dictador, usurpador e ilegítimo.

La estrategia es clara, repetir mil veces la mentira para convertirla en verdad.

Desmontemos la mentira:

1. Hubo elecciones presidenciales. Se realizaron el 20 de mayo de 2018, es decir, antes del 10 de enero de 2019, momento en el que de acuerdo con los artículos 230 y 231 de la Constitución se vence el período presidencial 2013-2019. Se estuviese violando la Constitución si las elecciones se hubiesen realizado después del 10 de enero de 2019, o peor aún que no se hubiesen realizado.

2. Fue la oposición venezolana la que solicitó el adelanto de las elecciones. Se realizaron en mayo y no en diciembre, como tradicionalmente se hacía, porque fue la oposición la que solicitó, en el marco del diálogo en República Dominicana, que se efectuasen el primer trimestre del 2018.

3. En Venezuela el voto es un derecho, no es un deber. Quienes de manera libre, aunque influenciados por algunas organizaciones políticas no democráticas que llamaron a la abstención, decidieron no asistir a votar están en su pleno derecho, pero en lo absoluto ilegitima el proceso electoral, más aún cuando eso implicaría desconocer e irrespetar a los 9.389.056 que si decidieron votar y ejercieron democráticamente su derecho al sufragio.

4. Participaron 16 partidos políticos en la contienda electoral (PSUV), (MSV), (Tupamaro), (UPV), (Podemos), (PPT), (ORA), (MPAC), (MEP), (PCV), (AP), (MAS) (Copei) Esperanza por el Cambio, (UPP89). En Venezuela no es obligatorio que todos los partidos políticos participen en los procesos electorales. Están en su pleno derecho de decidir si participan o no. Justamente porque nuestro sistema es democrático. El hecho de que 3 partidos (AD, VP y PJ) decidieron libremente no participar, no ilegitima el proceso electoral.

5. Se postularon 6 candidatos: Nicolás Maduro, Henri Falcón, Javier Bertucci, Reinaldo Quijada, Francisco Visconti Osorio y Luis Alejandro Ratti (los dos últimos decidieron retirarse).

6. Maduro ganó con un amplio margen, obtuvo 6.248.864 de votos, el 67,84%; le siguieron Henri Falcón con 1.927.958, el 20,93%; Javier Bertucci con 1.015.895, 10,82% y Reinaldo Quijada quien obtuvo 36.246 votos, el 0,39% del total. La diferencia entre Maduro y Falcón fue 46,91 puntos porcentuales.

7. Acompañaron el proceso electoral unas 150 personas, entre ellas 14 comisiones electorales de 8 países; 2 misiones técnicas electorales; 18 periodistas de distintas partes del mundo; 1 Europarlamentario y 1 delegación técnico-electoral de la Central Electoral de Rusia.

8. Las elecciones se realizaron con el mismo sistema electoral empleado en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, en las cuales resultó ganadora la oposición venezolana. Sistema que es automatizado y sometido a auditorías antes, durante y después de los comicios. Sistema que garantiza los principios de “un elector, un voto” porque solo con la huella dactilar se desbloquea la máquina de votación; y garantiza el “secreto del voto”.

9. Se realizaron 18 auditorías al sistema automatizado. Los representantes del candidato Henri Falcón participaron en las 18 y suscribieron las actas en las que manifiestan su conformidad con el sistema electoral. Las auditorías son públicas y televisadas en vivo por el canal del Consejo Nacional Electoral. Una vez realizadas las auditorías, el sistema se bloquea y la única manera de acceder nuevamente es con la introducción simultánea de los códigos secretos que tiene cada organización política.

10. Ninguno de los candidatos que participó en el proceso electoral impugnó los resultados. No hay pruebas de fraude, no presentaron ninguna evidencia o denuncia concreta de fraude.

Las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 fueron libres, transparentes, confiables, seguras y ajustadas a la Constitución y a las leyes a pesar del llamado antidemocrático a la abstención por parte de un sector de la oposición.

Son otros los que pretenden usurpar el cargo de Presidente de la República con el argumento de un supuesto vacío de poder, figura que no está contemplada en nuestra Constitución y la instauración de un “gobierno de transición”, figura tampoco prevista en la Carta Magna. Por si fuera poco, pretenden ejercer el poder fuera de nuestras fronteras violando el artículo 18 de la Constitución que establece que es Caracas la sede de los poderes públicos.

Así las cosas, son otros los usurpadores, ilegítimos y antidemocráticos.

Es ilegítimo y constituye un intento de usurpación el que algunos sectores de la oposición pretendan sostenerse en el apoyo de sectores extranjeros provenientes de gobiernos imperialistas para ejercer una autoridad que ni el pueblo ni la Constitución les da.

Repitamos mil veces estas verdades.

Fuente: TeleSur

Por REDH-Cuba

Un comentario en «¿Ilegítimo por qué? 10 datos que desmontan esa teoría sobre Nicolás Maduro. Por Pascualina Curcio»
  1. […] ILLEGITTIMO PERCHE’? DIECI ELEMENTI CHE SMANTELLANO LA TEORIA SU NICOLAS MADURO Le elezioni presidenziali del 20 maggio 2018 sono state libere, trasparenti, affidabili, sicure e conformi alla Costituzione e alle leggi, nonostante l’appello anti-democratico all’astensione da parte di un settore dell’opposizione. Le elezioni si sono svolte con lo stesso sistema elettorale utilizzato nelle elezioni parlamentari del dicembre 2015, quando vinse l’opposizione venezuelana. Se la saranno posta questa domanda coloro che affermano che Nicolás Maduro è un dittatore, un usurpatore, e che il periodo 2019-2025 non ha legittimità? Oppure ripetono semplicemente ciò che sentono? I dodici paesi riuniti a Lima hanno iniziato ad articolare questa matrice di opinioni. Si legge nella loro dichiarazione: “(…) il processo elettorale condotto in Venezuela il 20 maggio 2018 manca di legittimità per non aver potuto contare sulla partecipazione di tutti gli attori politici venezuelani, né sulla presenza di osservatori internazionali indipendenti, né sulle garanzie e sulle norme internazionali necessarie per un processo libero, equo e trasparente”. I leader dell’opposizione venezuelana – ci riferiamo a quella non democratica – ripetono senza sosta, e ovviamente senza argomenti, che Maduro è un usurpatore. In un atto di disperazione, proprio il Vice Presidente degli Stati Uniti, Mike Pence, vistosi costretto a convocare personalmente la marcia dell’opposizione per il 23 gennaio a causa dell’incompetenza dei vertici dell’opposizione, ha insistito e ripetuto che il presidente Nicolás Maduro è un dittatore, usurpatore e illegittimo. La strategia è chiara: ripetere la menzogna mille volte per farla diventare verità. Smontiamo la menzogna: 1. Si sono svolte regolari elezioni presidenziali: il 20 maggio 2018, vale a dire prima del 10 gennaio 2019, momento in cui, a norma degli articoli 230 e 231 della Costituzione, scade il mandato presidenziale 2013-2019. La Costituzione sarebbe stata violata se le elezioni si fossero svolte dopo il 10 gennaio 2019 o, peggio ancora, se non si fossero svolte. 2. È stata l’opposizione venezuelana a chiedere l’anticipo delle elezioni. Si sono svolte a maggio e non a dicembre, come era tradizione, perché è stata l’opposizione a chiedere, nel quadro del dialogo nella Repubblica Dominicana, che si svolgessero nel primo trimestre del 2018. 3. In Venezuela, il voto è un diritto, non è un dovere. Chi liberamente, pur influenzato da alcune organizzazioni politiche non democratiche che invitavano all’astensione, ha deciso di non partecipare al voto, ne aveva pieno diritto, ma non rende illegittimo il processo elettorale, specialmente quando vorrebbe ignorare o mancare di rispetto ai 9.389.056 venezuelani che hanno invece deciso di votare per esercitare democraticamente il loro diritto al suffragio. 4. Al confronto elettorale hanno partecipato 16 partiti politici: PSUV, MSV, Tupamaros, UPV, Podemos, PPT, ORA, MPAC, MEP, PCV, AP, MAS, Copei, Esperanza por el Cambio, UPP89. In Venezuela non è obbligatorio che tutti i partiti politici partecipino ai processi elettorali. Hanno il pieno diritto di decidere se partecipare o meno, proprio perché il nostro sistema è democratico. Il fatto che tre partiti (AD, VP e PJ) abbiano deciso liberamente di non partecipare, non rende illegittimo il processo elettorale. 5. Sono stati nominati sei candidati: Nicolas Maduro, Henri Falcon, Javier Bertucci, Reinaldo Quijada, Francisco Visconti Osorio e Luis Alejandro Ratti (gli ultimi due hanno deciso di ritirarsi). 6. Maduro ha vinto con ampio margine, 6.248.864 voti, il 67,84%; Henri Falcón ha seguito con 1.927.958, il 20.93%; Javier Bertucci con 1.015.895, il 10.82%, e Reinaldo Quijada che ha ottenuto 36.246 voti, lo 0,39% del totale. La differenza tra Maduro e Falcón era di 46,91 punti percentuali. 7. Hanno seguito il processo elettorale circa 150 persone appartenenti a 14 commissioni elettorali provenienti da 8 paesi, 2 missioni elettorali tecniche, 18 giornalisti provenienti da diverse parti del mondo, un europarlamentare e una delegazione tecnico-elettorale russa. 8. Le elezioni si sono svolte con lo stesso sistema elettorale utilizzato nelle elezioni parlamentari del dicembre 2015, quando vinse l’opposizione venezuelana. Il sistema automatizzato è sottoposto a controlli prima, durante e dopo le elezioni. Il sistema garantisce il principio “un elettore, un voto” perché la macchina per il voto funziona solo con l’impronta digitale, e garantisce la segretezza del voto. 9. Sono state eseguite 18 verifiche sul sistema automatizzato. I rappresentanti del candidato Henri Falcón vi hanno partecipato e hanno firmato i verbali in cui esprimono la loro approvazione. Le verifiche sono pubbliche e trasmesse in diretta sul canale del Consiglio Nazionale Elettorale. Una volta terminate, il sistema viene bloccato e l’unico modo per accedervi di nuovo è l’introduzione simultanea dei codici segreti di ogni organizzazione politica. 10. Nessuno dei candidati che hanno partecipato al processo elettorale ha contestato i risultati. Non ci sono prove di frode, non sono state presentate prove o denunce specifiche di frode. Le elezioni presidenziali del 20 maggio 2018 sono state libere, trasparenti, affidabili, sicure e conformi alla Costituzione e alle leggi, nonostante l’appello anti-democratico all’astensione da parte di un settore di opposizione. Sono altri che vorrebbero usurpare la carica di Presidente della Repubblica con l’illazione di un vuoto di potere, un’ipotesi che non è contemplata nella nostra Costituzione, e con l’istituzione di un “governo di transizione”, altra ipotesi non prevista dalla nostra Magna Carta. Come se ciò non bastasse, intendono esercitare un potere al di fuori dei nostri confini in violazione dell’articolo 18 della Costituzione che stabilisce che Caracas è la sede dei poteri pubblici. E’ così che stanno le cose: altri sono gli usurpatori, illegittimi e antidemocratici. È illegittimo e costituisce atto di usurpazione che alcuni settori dell’opposizione pretendano sostenere sé stessi e appoggiare organizzazioni straniere provenienti dai governi imperialisti per esercitare un’autorità che né il popolo né la Costituzione dà loro. Ripetiamo mille volte questa verità. Pascualina Curcio, Telesur, 24 gennaio 2019 […]

Los comentarios están cerrados.

Shares