Juguemos a las matemáticas. Por Alberni Poulot Cumbá

Cuando tenía 17 años llegó a mis manos un libro editado en la antigua Unión Soviética: “Matemáticas recreativas”, del autor polaco-ruso Yakov Perelman. Mi aversión hacia esa ciencia desapareció con la lectura amena y didáctica de aquel texto ilustrado.

De todas las especialidades de esa ciencia exacta me fascinan dos y con ellas trabajo: la Aritmética y la Estadística.

De sobra se sabe que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz impresionaba a expertos y a las masas con la rapidez y precisión de sus cálculos mentales. Dejo sentado que influyó determinantemente en mí, como uno de los atributos de la cultura general integral que debería acompañar a quien “presumiera” de ser medianamente culto y profesional.

¿Por qué en la cotidianidad cubana una libra de pan cuesta menos que una de carne de cerdo, si el costo de producción del primero es superior al segundo? Para encontrar algunas respuestas, invito a “jugar” con las matemáticas.

La respuesta más directa es que el pan de la canasta básica familiar en Cuba es subsidiado y es para toda la población, pesa 80 gramos y se vende a un peso. Una libra contiene unos 454 gramos, lo que equivaldría a pagar por esta cantidad tan solo 6 pesos y llevarse a casa seis panes.

Una libra de carne del “mamífero nacional” oscila entre 270 y 300 pesos la libra, por lo que si comparamos ambos precios nos percatamos de que una libra de pan subsidiado cuesta 50 veces menos que una de carne de puerco.

Sigamos “jugando” con las matemáticas: ¿Cuál es precio de una libra de trigo, (base de la harina con la cual elaborar el pan) y cuánto cuesta producir una libra de carne de cerdo?

En Andalucía, el Observatorio de Precios y Mercados marca el precio de referencia del trigo y analiza las tendencias del mercado agroalimentario mundial. Según los últimos datos del Observatorio, referidos a la semana 34 de 2022, con fecha del 12 de septiembre, el trigo blando se cotiza a 354,67 euros/tonelada. (el duro es destinado a la fabricación de sémolas para pastas alimenticias).

Los precios internacionales del trigo alcanzaron su nivel máximo a raíz del conflicto bélico en Ucrania. En la bolsa de Chicago el bushel de trigo (27 kilos) subió hasta superar los 9 dólares por primera vez desde fines de junio y en Europa la tonelada del cereal aumentó a 348,75 euros en el Euronext (mercado de referencia), un valor que no alcanzaba desde julio.[1]

Si tomamos el promedio de las dos cifras de la tonelada de trigo referenciadas (354,67 y 348, 75), entonces obtendríamos 351,71. Con esta cifra trabajaremos.

Ahora bien, un cubano/a debe consumir como mínimo 80gr diarios de pan, lo que equivaldría en el año a 29 mil 200 gramos per cápita, o sea, casi 29 kilogramos y medio de pan para cada habitante de la Isla mayor del Caribe. Este gramaje multiplicado por los 11.317.498[2] pobladores del país, revelaría la cantidad de 333 mil 866,191 kilogramos, unas 334 mil toneladas de pan, lo que da la idea de que no es poco el esfuerzo del Estado cubano para asegurarlo en medio de la más cruenta crisis alimentaria mundial en lo que va de siglo XXI y no muy distante del consumo percápita anual de países desarrollados y no bloqueados como España, en donde sus habitantes consumen un total de 34,12 kilos (otras fuentes refieren que es 32,54 Kg) de pan por persona al año.[3]

Otros países con cifras aproximadas son, México, con 33 kg y 37 en Ecuador. Sin embargo, en Chile se consumen 96 kilos al año, y en Argentina 76. En la otra cara de la moneda, tenemos a Japón y China, en los que se consumen 22 y 6 kilos respectivamente.[4]

Sin referenciar los más de 800 millones de personas que padecen hambre en el mundo y que literalmente la inmensa mayoría de ellos no conocen la existencia de este importante alimento. Por cierto, ninguno de ellos es cubano ni de país comunista alguno.[5]

No puedo dejar de consignar que el peso de 80 gramos del pan subsidiado en Cuba fue decidido en los años 90 del siglo pasado cuando hubo que racionalizar muchos alimentos en la etapa de crisis económica conocida como Período Especial, pues para los decenios 70 y 80 del siglo XX ese pan normado pesaba el doble del actual, sin contar las muchas facilidades para adquirir cantidades y variedades en la red gastronómica y panadera del país, situación nuevamente truncada desde los años 2020 y 2021 por la crisis económica, sistémica e integral mundial, desencadenada a partir de la pandemia de covid-19.

Sobresale otra pregunta: ¿cuál es el costo del pan subsidiado en Cuba, sin incluir levadura, aceite, mano de obra, transportación, combustible, electricidad, agua y sal, solo harina de trigo?

El cálculo es sencillo. Si una tonelada de harina de trigo cuesta 351,71 euros (promedio) y Cuba demanda, solo para el pan diario subsidiado, 334 mil toneladas de pan, que es casi equivalente a esa misma cantidad en harina, entonces al multiplicar ambos valores (harina+ precio en euros), obtenemos la cifra de 117 millones 474 mil 480 euros. Una erogación de un poco más de 10 euros por habitantes. Al cambio actual por el Estado, serían unos $1250.00 pesos cubanos. Quiere decir, que cuando un/a ciudadano/a en Cuba gasta en el año $365.00 pesos per cápita para adquirir “el pan nuestro de cada día”, el Estado “fallido” y “dictatorial” le ha subsidiado la diferencia de $885.00 pesos (al cambio actual del euro por peso cubano).

En el caso de la carne de cerdo en Cuba hay que mirarla con la particularidad de los diferentes condicionamientos internos y externos que condujeron a la crisis actual de este importante alimento de la mesa cubana.

El programa porcino cubano se basa en una cría intensiva en la que un cerdo requiere comer, para su crianza y engorde, cereales, proteínas como la soya, y aminoácidos que conforman un pienso, para en seis meses pesar 90 Kg aproximadamente. Además de tener en cuenta que la casi totalidad de esa materia prima se importa y a ello habría que agregarle el costo del traslado en barco hasta la Isla, las transacciones financieras para el pago y la distancia del mercado que haya accedido a realizar la venta, a riesgo de las sanciones que incluyen la Ley Helms-Burton, la Ley Torricelli, otras “longanizas” del Bloqueo yanqui contra Cuba y que estamos incluidos en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Por tanto, los costos se elevan y la recuperación no sucede con la rapidez deseada.[6]

De ahí que la carne que se consume hoy, por la mayoría de la población, no es la producida por los centros porcicultores del Estado, que dependen del 70% de insumos y materias primas importadas, sino por algunos porcicultores individuales que se las agencian para hacer crecer su masa porcina… y las ganancias.

Conversando con algunos que tienen crianza personal y familiar, me confiesan que es un negocio rentable y lucrativo la crianza de cerdos y su venta, pues la inflación galopante les “subsidia” y “abarata” los costos.

Entre la solidaridad del “sancocho”[7], la compra de polvo de arroz, pienso criollo, maíz y otras materias primas, un productor invierte casi entre 500 pesos y mil en el mes, para entre cinco y siete meses tener un animal de 100 a 150 kilogramos de peso. Una simple cuenta aritmética nos dice que en ese tiempo invirtió entre 3 mil 500 y 7 mil pesos (si tomamos como referencia 7 meses).

La compra del puerco en pie (vivo o muerto sin “limpiar”) está a 200 pesos la libra, por tanto un “animal” de 150 kilogramos (330 libras) costaría 66 mil pesos su venta. Quiere decir que de 7 mil pesos invertidos, un productor-vendedor obtendría 66 mil pesos de ganancia pura, una diferencia de 59 mil pesos, más de 8 veces lo invertido.

Si tiene la oportunidad de llevarlo a una tarima y venderlo allí directamente, entonces, con los precios actuales, que rondan entre 270 y 300 pesos por libra, el monto jugoso a obtener es de 89 mil y 99 mil pesos. Por cada peso invertido hay un crecimiento de 13 a 14 veces.

Esta desproporción tiene en la inflación la condición objetiva y el afán de enriquecimiento la condición subjetiva.

Por eso, reitero una idea fidelista de que la solución definitiva a los problemas socio-económicos en Cuba no es ni matemática ni de mercado, es de conciencia, de moral, de compromiso, de trabajar muy duro, con eficiencia, ahorro, disciplina y  exigencia. Debe ser la conciencia la que cree las riquezas y no al revés.

Es combatiendo con educación, cultura y ejemplo los patrones de consumo y enriquecimiento a ultranza implantados como reflejos condicionados en la psiquis de productores, comerciantes, intermediarios y consumidores por la cultura capitalista hegemónica, expresados en forma de necesidades, gustos y modos de vida enajenantes, inspirados en el modelo despilfarrador de las sociedades industrializadas.

«Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores…»[8]

Volquémonos en lo fundamental a las producciones intelectuales: servicios de educación, salud, ciencia, producciones médicas, innovaciones tecnológicas asociadas a los campos farmacéutico y biotecnológico, recordando de antemano que en la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad. Tampoco regalársele nada a los que pueden producir y no producen o producen poco[9].

El pan en Cuba, con un costo de producción más alto que el de la carne de cerdo, se vende más barato porque está protegido por la solidaridad del sistema humano socialista, no así la venta de carne de puerco que está viciada por el individualismo de cierto espíritu burgués y capitalista que se entroniza en no pocos compatriotas.

Mientras damos la pelea por el mejoramiento humano y social, sigamos “jugando” con las matemáticas.

Notas:

[1] Se disparan los precios mundiales del trigo tras los anuncios de Putin

https://www.perfil.com/noticias/economia/se-disparan-los-precios-mundiales-del-trigo-por-los-anuncios-de-putin.phtml

[2]Cuba: Economía y demografía 2022 – Datosmacro.com https://datosmacro.expansion.com

[3] ¿Sabías cuánto pan come de media una persona al año? https://abmauri.es/blog/sabias-cuanto-pan-come-de-media-una-persona-al-ano/

[4] ¿Sabes dónde se come pan en el mundo? https://www.madripan.com/sabes-donde-se-come-pan-en-el-mundo/

[5] Unos 811 millones de personas pasan hambre en el mundo. https://www.manosunidas.org/noticia/hambre-mundo-2020-fao

[6] Lissett Izquierdo Ferrer .Producción porcina en Cuba: Los porqués de la “ausencia misteriosa”. /Producción porcina en Cuba Los porqués de la ausencia misteriosa Cubadebate.html

[7] En Cuba muchos vecinos y familiares les regalan a productores ocasionales de cerdos los restos alimenticios de cada comida. Eso se le llama en Cuba “sancorcho”. También existen quienes se agencian los mismos en centros laborales en donde se realiza la elaboración de alimentos.

[8] Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en el Encuentro de la Unión Nacional de Estudiantes, Belo Horizontes, Brasil, 1ro de julio de 1999

[9] Fidel Castro Ruz. Reflexiones. Regalo de Reyes, 14 de enero de 2008.

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