La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad en 20 años de existencia pasa hoy por uno de los momentos de mayor dolor, al acompañar con respeto y pesar a las familias y al pueblo cubano en el duelo que hoy les embarga al recibir a los 32 honorables soldados que dieron su vida en combate por la defensa de la soberanía de Venezuela y de la América toda, que junto a las unidades del ejército venezolano hicieron frente al brutal ataque imperialista que resultó en el secuestro del Presidente Nicolás Maduro, y la primera dama Diputada Cilia Flores.
Cuba y Venezuela esta vez deben bordar con lágrimas el ribete que enlaza la amistad, la historia, y las luchas de sus pueblos, una entrega amorosa que se remonta a la proclama inmortal de José Martí: «Deme Venezuela en qué servirla, ella tiene en mí un hijo». Estas palabras tienen eco en cada uno de los médicos, educadores y cultores que han habitado toda la geografía venezolana desde que el Comandante Chávez inició una de las etapas más hermosas de la diplomacia venezolana de paz y solidaridad.
La doctrina bolivariana presente en las luchas de Martí y Maceo por la independencia de Cuba, se marcó a fuego en el deseo de quienes se levantaron años después contra la tiranía lacaya del imperialismo. La revolución cubana se convirtió en un faro para todas las luchas contra el colonialismo en el mundo. Así, la gesta de El Che para acompañar a los pueblos en su verdadera independencia y el convencimiento de que no es posible vivir una vida en paz cuando en otras latitudes se padece el horror de la opresión, dio vida a la más hermosa idea, las misiones médicas y educativas. El siglo XX nos mostró la noble determinación de los cubanos y las cubanas, a quienes el mundo entero debe agradecerle cada día sus valientes oficios por la vida.
Con la dirección de Fidel, Raúl, y Miguel Díaz Canel, Cuba creó un frente de solidaridad para el mundo, dando una lección impecable de humanidad, y poniendo en evidencia a la burocracia internacional que cada año avala con su inoperancia los ataques inclementes del imperialismo, aun cuando el mandato de los Estados es levantar el criminal bloqueo. Aún con las dificultades a cuestas, han desarrollado una tropa élite de mujeres y hombres que están dispuestos a ir a los confines de la tierra para brindar la calidez y calidad de su gran conocimiento científico. Un pueblo valiente y tenaz se refleja en cada enfermedad curada, en cada letra enseñada, en cada canto de resistencia entonado.
Hoy lloramos junto a ustedes, amado pueblo cubano, por sus hijos caídos en el cumplimiento de su deber, mártires defensores de la libertad y la dignidad frente a la agresión imperial en Venezuela. Su sacrificio no será olvidado. Su memoria se convierte en bandera de unidad, resistencia y hermandad.
Con la voz ahogada en llanto nos levantamos para seguir unidos en la historia, unidos en la lucha, y hoy unidos en el dolor, reafirmamos que la sangre derramada no será en vano: será semilla de libertad y justicia para nuestros pueblos. Con Alí Primera le decimos al mundo entero LOS QUE MUEREN POR LA VIDA NO PUEDEN LLAMARSE MUERTOS.
Vivan nuestros mártires, héroes y heroínas del 03 de enero.
Viva Cuba
Viva Venezuela
Viva la hermandad de nuestros pueblos.
Caracas, 15 de enero de 2026
