Transcripción del Capítulo 18 del Podcast A Contracorriente, un espacio para mirar la cultura desde todas las aristas. Producción: Radio Cubana. Realización: Erick Méndez Díaz. Periodista: Isabel Díaz González. Transcripción: Ariana López Marth. Idea y Gestión Editorial: Omar González Jiménez. Frecuencia: semanal (todos los sábados). Enlace principal:  https://www.radiocubana.cu/podcast-a-contracorriente/

Participantes: Yasel Toledo Garnache (YTG), periodista, ensayista y escritor, e Isabel Díaz González (IDG), periodista y conductora de programas en Radio Rebelde.

VOZ EN OFF DE EMD: Esto no es un podcast, es una invitación a pensar en cómo somos. A Contracorriente, un espacio para mirar la cultura desde todas las aristas.

IDG: Un nuevo episodio de A Contracorriente. Hoy daremos una mirada desde la cultura joven al fenómeno de la colonización cultural. Estaremos viendo cuán presente está, no sólo en la sociedad, sino en el quehacer también de los jóvenes creadores. Me acompaña, como es habitual en este ciclo de A Contracorriente, Yasel Toledo Garnache, presidente de la Asociación Hermanos Saiz. Bienvenido nuevamente.

YTG: Sí, muchas gracias. Un placer.

IDG: Nos interesa valorar desde la cultura joven, y también extenderlo al resto de la sociedad, porque es un problema que no podemos desligarlo de ella, el fenómeno de la colonización cultural propiamente dicha, viéndola cómo permea todos los ámbitos, particularmente el de la juventud.

YTG: Sin duda, las nuevas tecnologías, sobre todo las plataformas digitales, hacen que circule con mucha más facilidad una cultura extranjera, propuestas musicales, audiovisuales, en todos los ámbitos del arte, de otras partes del mundo, lo cual indudablemente implica también riesgo. Yo creo que la cultura cubana, la sociedad cubana, siempre ha sido capaz de mantener lo mejor de nuestra cultura, de nuestra identidad, y también de disfrutar lo mejor de esa cultura, de esas propuestas foráneas. Recordemos que, por ejemplo, la Imprenta Nacional, lo primero que publicó después del tiempo de la Revolución fue, precisamente, El Quijote, que es una obra que no es cubana.

Siempre hemos tenido esa capacidad en la actualidad. Isa, yo creo que se habla mucho de colonización cultural. Por cierto, el país tiene un Programa a favor de la descolonización cultural, que es coordinado por nuestro Maestro de Juventudes Abel Prieto, y que es vital en los tiempos actuales.

Decía que se menciona con mucha frecuencia la colonización cultural. Eso es lo que ha estado siempre presente, yo creo que en casi toda la historia de la humanidad, no sólo ahora. Cuando pensamos, por ejemplo, en los conquistadores, qué era lo que hacían antes: iban con sus armas, iban con sus proyectiles e iban también tratando de imponer su cultura.

Pensemos en la misma Cuba, cuando llegan los españoles, ¿qué trataron de hacer enseguida? Por supuesto, imponer su religión, imponer precisamente eso, sus tradiciones, sus costumbres, sus creencias. Yo siempre digo que la cultura cubana tiene una columna vertebral ahí tan fuerte, que ha hecho que todo lo que le llega, todo eso como que lo agrupa, todo eso lo mezcla, y entonces la cultura cubana ha salido mucho más fortalecida de esos encuentros y encontronazos. Esto también es un ámbito en el cual yo creo que no puede haber confianza de ningún tipo, por eso es vital pensar cada vez más en proyectos que refuercen la cultura nacional, que refuercen eso, que es parte de nuestra identidad, viéndolo en el ámbito nacional como país, pero también en lo más pequeño, en lo más íntimo.

O sea, hay comunidades, hay barrios, hay zonas del país en los que existe una tradición determinada que debe ser cuidada, que debemos preservar, que se debe mantener también a lo largo del tiempo, porque parte de la fuerza de este pueblo y de esa energía vital de Cuba está precisamente en esas tradiciones, está en esa parte de la cultura.

¿Qué hacer ante la actual avalancha y ante esa colonización cultural? ¿Qué hacer? Yo creo que cada vez más pensar en proyectos que sean muy abarcadores desde el ámbito de la comunicación, desde todos los puntos de vista, porque, por ejemplo, una buena película cubana, un buen documental sobre una tradición, sobre la cultura o sobre un hecho determinado de la historia de la sociedad cubana, es una contribución tremenda, porque es algo que uno asegura, que puede llegar a grandes cantidades de personas y es capaz de emocionar, queda guardado para siempre en la memoria de los públicos.

Hay que pensar cada vez más en ese tipo de proyectos, en videoclip, en propuestas musicales que sean muy atractivas y que sean consecuentes con eso, y, por supuesto, no quedarnos solamente en esas propuestas. En lo personal, yo cada vez estoy más seguro de que es vital llegar a donde están las personas, es vital ir a ese encuentro directo. Por eso es que en el país también en los últimos tiempos se le está dando tanta importancia a ir a las comunidades con conciertos de parte de lo mejor que nosotros hacemos, con obras de teatro.

Es rescatar un poco también lo que hizo la Revolución Cubana en sus inicios. Algunos maestros nos hablan, por ejemplo, de aquellos cines móviles, cuando se iba a poner película, cuando se iba a poner documentales a las comunidades, eso es algo que tenemos que seguir rescatando, pero en todos los ámbitos de la cultura. Para las personas que coordinan procesos, yo creo que es vital pensar cada vez más en eso. Cuando a uno le llegan propuestas de ese tipo, yo creo que no importa los esfuerzos que tengamos que hacer, es vital concretarlo, hacerlo, por la importancia que tiene no solamente para el presente de la sociedad cubana, sino para nuestro futuro como nación, y hacerlo sin desdeñar lo mejor de la cultura internacional, lo mejor de la música internacional, lo mejor del cine que se hace en otras partes del mundo, porque eso, lejos de constituir un problema, eso nos enriquece como nación, y porque nuestros creadores en esa interrelación también se nutren, se desarrollan.

Yo creo que es fundamental eso, o sea, seguir favoreciendo los intercambios y que confluyan creadores cubanos con algunos de los mejores de otras partes del mundo, porque, reitero, esa retroalimentación es también muy positiva.

Hoy, cuando uno conversa con artistas de otras partes del mundo que llegan y que participan en eventos aquí en Cuba, se quedan asombrados por la fuerza de nuestra música, por la fuerza de la cultura cubana en sentido general. Hace poco estaba Pedro Pastor en nuestro país, uno de los compositores españoles más seguidos del momento, y él hablaba de Silvio Rodríguez, hablaba de la cultura cubana, hablaba de lo que sentía al caminar, por ejemplo, por La Habana, que es una ciudad que tiene un latir diferente, como lo tiene Cuba, eso es algo que nosotros tenemos que preservar.

Por eso siempre digo, tratar que nuestra sociedad, nuestro pueblo, cada vez más se nutra de todo eso, pero hacer que otras partes del mundo, pobladores y públicos de otros países, también consuman cada vez más la cultura de nuestro país.

IDG: Estamos hablando de identidad, de preservar valores, de lo más autóctono de la cultura cubana, y ahora he pensado un poco en espacios anteriores del podcats, cuando me hablabas sobre las sedes municipales, las distintas filiales de la Asociación Hermanos Saíz, desde lo más intrincado, desde lo más recóndito, allá en la provincia de Santiago de Cuba, filiales municipales, por ejemplo; en Granma también, me comentabas; cuánto se puede hacer, cuánto marca a los participantes. No hablar de la colonización cultural como si se tratara de un eslogan, de una tarea que tengamos que imponernos, sino que que esté orgánicamente dentro del programa del AHS. Estoy segura de que ese hacer desde las comunidades, ya reflexionando en voz alta contigo, impacta sin duda en este fenómeno de la colonización cultural convincentemente, y ustedes por ejemplo, como vanguardia joven, pueden llegar a muchísimos más públicos y desempeñar un papel muy importante en esta batalla.

YTG: Sí, así es. Las 24 sedes de la Asociación Hermanos Saíz, sus 107 eventos, sus 5 editoriales, yo creo que deben ser siempre espacios descolonizadores. O sea, esas son nuestras maneras, algunas de las vías que tenemos precisamente para defender todo esto, para defender lo mejor de la cultura nacional.

Esos lugares son también espacios para la experimentación. Nosotros siempre defendemos esas Casas del Joven Creador, que por cierto a nuestras sedes las llamamos casas, porque tienen que ver un poco con la aspiración que tiene la organización de ser un grupo de amigos, de ser una especie de familia, de arropar, de que todos nos llevemos bien, partiendo de la diversidad que debe haber en toda familia. Tienen que ser siempre esos espacios descolonizadores, espacios de experimentación en la cultura, para cuando los jóvenes vienen con nuevas propuestas, con deseos de hacer diferentes, encuentren acogida y puedan mezclar la tradición y lo contemporáneo; en fin, hacer cultura, hacer su obra, encontrar su camino.

Y hay algo, Isa, que yo creo que es fundamental también, que son esos grandes baluartes de la cultura cubana. Las grandes figuras que nosotros hemos tenido a lo largo del tiempo. Uno siempre menciona a Martí, por supuesto, pero contamos con otros grandes escritores, otros grandes intelectuales, incluidos algunos surgidos después del triunfo de la Revolución.

 

Por ejemplo, uno piensa en Alfredo Guevara, en Armando Hart, uno piensa siempre en Fidel. O sea, ese pensamiento de ellos tiene que estar siempre muy presente entre nosotros. Son personas que dedicaron gran parte de su vida al análisis, al debate, y que originaron un pensamiento cultural, originaron un pensamiento intelectual. Ahí están, por ejemplo, todos los aportes de Armando Hart, de todo lo que hizo desde el Ministerio de Educación, todo lo que hizo desde el Ministerio de Cultura.

 

O sea, son aspectos que nosotros siempre tenemos que tener muy presentes. Y hay otras figuras y paradigmas: uno, por ejemplo, piensa en el Conjunto Folclórico Nacional, en compañías y proyectos que siempre tienen que mantenerse, que tenemos que hacer todo lo posible para que lleguen a la mayor cantidad de personas posible, y no quedarnos solamente en esos proyectos nacionales, lo que decía ahorita. Pensar también en las comunidades, en los barrios; qué tradiciones tan fuertes hay que merecen ser también preservadas, que merecen ser cuidadas. La cultura tiene muchísimo de belleza. Cuando uno conoce este ámbito, por dentro se enamora completamente, tiene mucho de retador, de desafiante, pero a la vez uno siente una utilidad tremenda, porque uno se da cuenta de que, incluso en los momentos más complejos, la cultura es capaz de salvarnos.

 

La cultura nos da esa fuerza, esa sensibilidad, esa capacidad para seguir adelante, además sin dejar de sonreír. Yo siempre pienso, no es casual que Fidel en alguno de los momentos más complejos, dijera que la cultura es lo primero que hay que salvar”. Eso lo dijo en un momento tan complejo como el Período Especial, en los años 90, y lo repitió en varias ocasiones, porque estaba muy consciente de lo que eso significaba.

 

O pienso, por ejemplo, en sus Palabras a los Intelectuales, pronunciadas en aquel junio de 1961, en momentos súper complejos para la nación cubana. Recordemos que hacía muy poco había ocurrido la invasión por Playa Girón, que había bandas contrarrevolucionarias en el Escambray, estaba andando la Campaña de Alfabetización, y en medio de todo aquello, Fidel sacó tiempo para encontrarse con algunos de los intelectuales más importantes del país. Y a mí me gusta decir siempre que aquellos encuentros fueron más importantes, no solamente por lo que se habló, no solamente por lo que se debatió, sino por lo que se hizo después, porque todos aquellos debates sirvieron para proyectar un camino, para irlo concretando a corto y a mediano plazo, y esto es algo que tiene que agradecer la cultura cubana, y nos habla de la importancia que se ha dado a la cultura en la Revolución, y siempre debe ser así, buscar todas las alternativas posibles para seguir adelante.

 

Respecto a los nuevos códigos, las nuevas plataformas, cuánto más podemos hacer en ese sentido, porque quizás ya en los tiempos actuales no se trata de ir a un preuniversitario, a una escuela secundaria básica, solamente a hablar, hay que ver cómo les hablamos, pero hay que ver qué otras propuestas le llevamos a ellos. Nosotros, en la misma Asociación Hermanos Saíz, nos planteamos cómo podemos pensar en proyectos que sean atractivos, sobre todo para ese tipo de público, y además que sean proyectos que sirvan para que se queden siempre en las escuelas, para que puedan ser revisitados, para que puedan ser consumidos. Uno sueña con eso, piensa en grandes audiovisuales, grandes proyectos que sean visitados, que sean disfrutados por miles de personas, por millones de personas, ojalá que en Cuba y en otras partes del mundo, pero también ir a lo pequeño, que a veces en lo pequeño está también parte de eso más grande.

 

Ahora mismo uno de los proyectos que más nos tiene motivados a nosotros es la posibilidad de realizar una película sobre Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, los hermanos Saíz. Es una película que está en camino, está escrito el guion, se han visitado locaciones. Cuando uno se adentra en la vida de esos muchachos, primero percibe dos jóvenes de 17, 18 años de edad, que eran miembros del Movimiento 26 de julio, seguidores de las ideas de Martí, seguidores de las ideas de Fidel, los dos escribían poesía, uno de ellos tocaba el violín, los dos actuaron en obras de teatro, eran apasionados de la cultura, y además eran unos amantes totales de Cuba como nación. Que eso se muestre, que se haga con belleza, yo creo que eso también sería un acto descolonizador, que, además, quedaría para siempre.

IDG: La fuerza de la vanguardia artística joven, de la cultura; hablábamos de historia también. Historia, cultura, revolución, son palabras que tomo para el próximo episodio del podcast. Ha sido muy interesante departir contigo sobre colonización cultural, sobre asuntos como identidad, comunidad, acerca de cómo enfrentar la defensa de nuestros valores, de nuestra identidad, desde el quehacer de la vanguardia artística joven cubana.

Gracias, Yasel, por tus valiosas reflexiones en A Contracorriente, un podcast que tiene a la cultura como tema y razón de ser.

Por REDH-Cuba

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