Hugo Chávez  logró entrar en las mentes y corazones de millones de venezolanos y de revolucionarios del mundo entero que sintieron como suya la trágica noticia del 5 de marzo de 2013. Ese día Chávez volvió a nacer.


Por Andy Jorge Blanco

Fuente: Cubadebate

Cuando en Venezuela gobernaba el presidente Marcos Pérez Jiménez, el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, Estado de Barinas, nació un hombre de historia y de revolución a quien nombraron Hugo Rafael Chávez Frías.

Nadie podría imaginar que aquel pequeño que vendía las arañas de la abuela Rosa Inés en el colegio podría convertirse en el presidente de ese país suramericano, al que Alejo Carpentier llamó “compendio telúrico de América”.

El niño soñaba -en aquel pueblito natal con solo tres calles de tierra a orillas del río y casas de palma- con ser pelotero, y tenía un ídolo: “El Látigo Chávez”, un joven de 21 años que llegó a las Grandes Ligas.

Recordaba la mañana del 16 de marzo de 1969: “La abuela se fue al patio y yo me quedé solo, desayunando y oyendo música llanera en Radio Barinas. De repente: ´Última hora, accidente aéreo en Maracaibo. Un avión DC9 de Viasa con destino a los Estados Unidos cayó sobre Ziruma. Todos murieron, entre ellos, ´El Látigo Chávez´´. Lloré mucho; sentí que el mundo se me acabó”.

Entre los 375 muchachos que el 8 de agosto de 1971 entraron a la Academia Militar estaba quien luego sería el impulsor de la Revolución Bolivariana.

Aún soñaba con el béisbol, pero los trotes mañaneros, el estudio de la ciencia militar y la estatua de Bolívar en el patio de la escuela con la frase: “El que abandona todo por ser útil a su país no pierde nada y gana cuanto le consagra”, cautivaron a Hugo Chávez. Ahora quería ser soldado.

El 7 de julio de 1975 se graduó como subteniente de Artillería en la Academia Militar que fue la forja de su conciencia patriótica, en la que aprendió a “amar profunda e infinitamente” a Venezuela y a ser “sencillamente un revolucionario”.

En 1992 ya era teniente coronel de paracaidistas y lideró, con uniforme de camuflaje y boina roja, la insurrección militar del 4 de febrero (de la que hoy se cumplen 26 años) contra el corrupto presidente Carlos Andrés Pérez, en la que intentó infructuosamente tomar el palacio de Miraflores.

“Me tocó lo mío: una madrugada, llegarle a la mujer, a la negra Nancy y decirle: ´Negra, me voy. No sé si vuelva´… Lo más duro fue abrir la puerta del cuarto de los muchachos y mirarlos allí, a la Rosa Virginia, a la María Gabriela y a Huguito…, despedirse de los hijos; darles la bendición y ´adiós´”, decía Chávez.

El golpe de Estado fascista de 2002 intentó derrocar al comandante, que había sido elegido presidente de Venezuela desde 1999, pero no lo lograron; Chávez en Venezuela ya era palabra de pueblo.

Hugo Chávez –el personaje del año 2002 a nivel mundial, según una encuesta de la bbcmundo.com– logró entrar en las mentes y corazones de millones de venezolanos y de revolucionarios del mundo entero que sintieron como suya la trágica noticia del 5 de marzo de 2013. Ese día Chávez volvió a nacer.

 

Hugo Chávez