A sala llena del Centro Cultural de la Cooperación, fue relanzado esta semana el Capítulo Argentino de  la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, una articulación de pensamiento y acción que debate ideas emancipatorias y practica la solidaridad con los pueblos y gobienos del continente y el mundo que enfrentan al imperialismo.


Fuente: Resumen Latinoamericano

El acto fue presentado por Paula Klachko, socióloga,  escritora y Coordinadora de la REDH en Argentina, y contó con la participación en el panel de la escritora y periodista Stella Calloni, el filósofo mexicano Fernando Buen Abad, la filósofa, escritora y ex Coordinadora de la Red a escala mundial, Cármen Bohórquez, de Venezuela, el politólogo Atilio Borón y el actor Manuel Santos Iturrieta.

Entre el público asistente se encontraban numerosos integrantes del Capítulo de la Red argentina, de ALBA Movimientos y también representantes de las embajadas de Venezuela, Cuba y Bolivia. Otra de las invitadas que dejó su saludo “combativo, revolucionario y chavista” fue la diputada venezolana Gladys Requena, segunda Vicepresidenta de la Asamblea Nacional Constituyente.

Abriendo el acto, Klachko anunció al “primer orador” de la tarde y en la inmensa mantalla de la sala del CCC  se pudo ver y escuchar al Comandante Hugo Chávez Frías en el acto de inaguración de la REDH mundial en Caracas en 2004, pronunciando un discurso cuyos conceptos de unidad y lucha adquieren enorme vigencia en la actualidad.

El turno de palabras fue abierto por Cármen Bohórquez quien se encargó de hacer un repaso pormenorizado de la historia de la REDH, recordando que fueron Fidel Castro y Hugo Chávez Frías los impulsores fundamentales de la misma.

Bohórquez recordó que el movimiento se afianza en el Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas “En Defensa de la Humanidad”, realizado en Caracas del 1 al 6 de diciembre de 2004, en el cual estuvieron presentes más de cuatrocientos intelectuales y artistas de cincuenta y dos países y diversas culturas, quienes, bajo la luz e inspiración de la Revolución Bolivariana y su líder Hugo Chávez, coincidieron en la necesidad de construir una barrera de resistencia frente a la dominación mundial que se pretende imponer, así como de pasar a la ofensiva con acciones concretas de denuncia, de movilización y de construcción de alternativas. La primera de ellas, decidida en ese Encuentro, consistió en crear una red de redes de información, acción artística cultural, solidaridad, coordinación y movilización que vincule a intelectuales y artistas con los foros sociales, con las luchas populares y garantice la continuidad de estos esfuerzos y su articulación en un movimiento internacional en defensa de la humanidad.

Hay que recordar que además de la defensa del derecho de todos los pueblos a la libertad, a la justicia, a los niveles básicos de alimentación, atención médica, energía eléctrica, vivienda, agua potable y educación, así como al aprovechamiento racional de los recursos naturales, el Encuentro de Caracas expresó su solidaridad con las luchas de los pueblos de Irak, Palestina, Afganistán y otros países que en ese momento resistían la ocupación y agresión imperialistas, y condenó el terrorismo, pero rechazando que se llame terrorismo a las luchas de resistencia de los pueblos.

También, la filósofa venezolana describió muchas de las batallas dadas en el campo de la solidaridad y exhortó, frente a los difíciles momentos que viven Latinoamérica y el mundo a cerrar filas y procurar la unidad de todos los que luchan.

A su turno, Borón, Calloni y Buen Abad incursionaron en lo que significa el avance neoliberal sobre los países de la región, haciendo hincapié en el grave retroceso ocurrido en Brasil por la irrupción de Bolsonaro, como consecuencia del golpe de Estado contra la presidenta Dilma Roussef y el encarcelamiento del ex presidente Lula Da Silva, para quien exigieron su libertad.

Finalizando el acto pudo escucharse al rapero Daniel Devita, quien compuso un tema especial condenando la presencia próxima en Buenos Aires de los mandatarios del G20.