Opinión

El innegable éxito de la medicina cubana. Por Antonio Gershenson

Para casi todo mundo es conocido el alto nivel de desarrollo de la medicina científica cubana. Tiene un nivel que le ha permitido cubrir la atención médica para toda su población y también, ha podido llevar prevención y cuidados a otros países que así lo han solicitado. Países de los cinco continentes:

La Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), informa que en este año la participación del personal médico en otros países fue de 28 mil 729 colaboradores, atendiendo en los siguientes países: Angola, Arabia Saudita, Argelia, Bahréin, Burkina Faso, Cabo Verde, Catar, Chad, Congo, China, Dominica, Eritrea, Esuatini (Suazilandia), Etiopía, Gambia, Ghana, Granada, Guatemala, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial, Guyana, Jamaica, Kenia, Kuwait, Mauritania, Mongolia, Mozambique, Nicaragua, Níger, República Dominicana, Sudáfrica, Tanzania, Timor Oriental, Trinidad y Tobago, Turquía, Uruguay, Venezuela, Vietnam y Zimbabue. Y podríamos agregar: Italia, Argentina, Brasil, México y ofreció a España el interferón que propicia la curación del coronavirus.

Con todas las sanciones económicas en contra, en diversas ocasiones, el gobierno socialista ha demostrado una soberanía sólida en el área de las ciencias biológicas. En Estados Unidos (EU) se han organizado viajes de turismo médico a Cuba que han aprovechado personajes de ese país. No sólo turistas en común, sino gente reconocida de la política y del arte, entre otros, todos han recibido, por igual, tratamiento y atención subsecuente con resultados exitosos.

Entre los avances más importantes, está la fabricación de biológicos en la República cubana. ¿Quién fue el creador de la vacuna Soberana 01, nombre que le dieron sus creadores? Podemos decir que fue la larga lista de éxitos en epidemiología y en biociencias.

Son avances que se generan en un país que apenas tiene el suficiente petróleo para lo mínimo necesario que demanda la vida cotidiana. Fábricas, centrales agrícolas y ganaderas, industria de la construcción, escuelas, hospitales, policlínicos, centros deportivos, centros de atención ciudadana, oficinas, cuentan con lo necesario, pero no niegan las múltiples limitaciones de recursos materiales. Y, aunque cuentan con el servicio permanente de electricidad, agua y energía constantes, siguen presentándose los apagones en diferentes épocas.

En efecto, tienen un historial de apoyo médico muy amplio que podría estar, aún más desarrollado si no tuvieran bloqueos económicos. En su informe Avances médicos, de junio 2020, el tema de la vacuna contra el Sars-Cov-2 se amplía y se menciona que los ensayos clínicos van por muy buen camino y que los resultados han sido satisfactorios.

No sólo se han ocupado de lograr una vacuna para su población, sino para uso universal. Se confirma el método por el cual, la salud publica en Cuba es de tomarse muy en serio por parte de otros países. Sus frentes de batalla son, en general, y especialmente para esta pandemia, la prevención, el tratamiento y la cura. No obstante la solidez de la ciencia médica, las necesidades al interior del país son un reto. La falta de insumos para la elaboración de medicamentos, o la propia importación de ellos, han enfrentado un obstáculo, a lo largo de 60 años. Sin embargo, avanzan.

EU ha impuesto al gobierno revolucionario una forma de enfrentar las dificultades que, lejos de destruir su soberanía, la han hecho más fuerte. En el Ministerio de Salud, se tiene la conciencia de que, a tantas dificultades, la burocracia crece también y que es otra de las deficiencias a solucionar. Sin embargo, no se pierde el objetivo, simple y claro: garantizar el derecho universal a la salud. Este camino se ha cumplido al pie de la letra.

Las dificultades para conseguir los medicamentos son la muestra de que existe ese bloqueo, pero que el modelo de salud es el adecuado, las sanciones no les han desviado de su objetivo. Es decir, atención directa, libre y sin el problema de la comercialización que tanto perjudica en otros países.

Gran cantidad de naciones han enviado a jóvenes a las universidades cubanas a prepararse en el área médica. Para un país bloqueado, tener nueve profesionales de la medicina por cada mil habitantes es un logro admirable, considerando que el total de habitantes es de alrededor de 11 millones. Esos millones reciben la atención de 95 mil profesionales de la medicina, y la de más de 85 mil de enfermería. En total, son más de 492 mil profesionales de todas las áreas médicas.

Volviendo a los recursos económicos del gobierno de la isla, la voluntad de cumplir con las políticas públicas relativas a la salud, es más que evidente: todo su sistema educativo, en general, es público y gratuito. Es la política de las prioridades y, en este caso, la prevención y atención a la salud, son algunas. Además, se ha aceptado, con el debido control sanitario, la participación de la práctica médica privada.

La pandemia que seguimos enfrentando en el mundo muestra los nuevos objetivos a los que debemos enfocarnos a corto plazo: la inmunología de nuevo tipo, la geriatría y la medicina ambiental que considere las condiciones ecológicas emergentes, los nuevos derechos sexuales y la salud reproductiva, entre otros.

El ambiente está cambiando y las prioridades en los programas de salud mundiales deben estar al día. Cuba, vuelve a poner el ejemplo. Hoy las restricciones económicas por parte de EU han fracasado, especialmente en estos momentos en que el país más desarrollado presenta un déficit enorme en salud pública y donde el país soberano más atacado por Washington pronto distribuirá la vacuna más efectiva del mundo en los países que así lo soliciten.

Fuente: La Jornada

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