Durante junio de este año, la isla mayor de las Antillas, con una economía bloqueada hace más de 60 años y con el turismo mundial colapsado -su principal fuente de ingresos- revolucionó una vez más a la región y al mundo con una noticia: el logro de las primeras vacunas de producción cien por ciento propia en América Latina y el Caribe.

El 16 de julio el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGYB) cubano anunció que el candidato vacunal “Abdala” en su ensayo de fase III, producido en la isla caribeña contra el Covid-19, mostró una eficacia del 100% para prevenir la enfermedad sistémica severa y un 100% para la prevención del fallecimiento en el grupo vacunado.

“La isla será el primer país (de la región) en vacunar a su población con componentes propios, pero el bloqueo entorpece el camino para la obtención de suministros”, aclaró el instituto. El anuncio coloca a Abdala entre las vacunas Covid más efectivas del mundo. La misma se encuentra a la par de la tasa del 95 por ciento de Pfizer-BioNTech, el 94,1 por ciento de Moderna y el 91,6 por ciento, de Sputnik V de Rusia.

Así mismo, la Soberana 02 ha logrado 62% de eficacia y el candidato vacunal Mambisa, que se administra por vía nasal, logró ingresar a la lista global de inmunógenos que van hacia la fase de ensayo clínico. En total, Cuba cuenta con 5 candidatos vacunales.

En los primeros días de agosto, la isla llegó a vacunar con el esquema completo a cerca del 24 por ciento de su población, luego de haber administrado más de 10 miilones de dosis.

El Ministro de Salud cubano, Manuel Marrero, dijo que se espera iniciaren septiembre el proceso de vacunación en el rango de 3-18 años.

Al comparar los efectos de la pandemia en la isla con la situación en Bélgica, un país europeo desarrollado de similar población, encontramos una imagen clara respecto del desempeño cubano en el control de la crisis sanitaria. ¿Qué determina el extremadamente bajo nivel de infectados y muertos de Cuba con respecto a Bélgica?

No es un milagro, es Socialismo

La noticia sobre la eficacia de la Abdala, ubica a Cuba junto a las potencias del mundo en cuanto a la capacidad de inmunizar a su población y llega en un momento particular para la isla. En noviembre de 2020, con la economía asfixiada por el bloqueo estadounidense y la falta de divisas, debieron flexibilizar el ingreso de turistas al país, lo que provocó que sólo con los casos positivos de febrero duplicaran la cifra acumulada del 2020. El producto interno bruto se redujo un 11% durante 2020. En lugar de los 4 millones de turistas habituales, Cuba acogió solo a 80 mil.

El embargo impuesto por el gobierno de Estados Unidos hace 59 años ha afectado a la economía cubana en 1,988 billón de dólares, si se observa la depreciación del dólar frente al valor del oro, según indicó la cancillería cubana en el informe sobre el bloqueo, que año a año consigna ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Durante la pandemia, las disposiciones extraterritoriales del bloqueo impidieron el acceso de Cuba a ventiladores mecánicos, mascarillas, kits de diagnóstico, gafas, trajes, guantes, reactivos y otros insumos necesarios para enfrentar la Covid-19. El Instituto Finlay de Vacunas, tuvo que acudir a proveedores de terceros países para realizar compras de productos de fabricación estadounidense. Podría haber ahorrado 179 mil dólares de haberlos adquirido de manera directa.

El 23 de julio la Asamblea General de la Organización Naciones Unidas (ONU) condenó por vez número 29 el embargo, con 184 votos a favor y solo dos votos en contra de Estados Unidos e Israel. Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Colombia se abstuvieron.

La revista especializada The Lancet, explica que la industria biotecnológica de Cuba surgió como respuesta al bloqueo. Está formada por más de 30 instituciones de investigación y fabricantes, bajo la égida del conglomerado estatal BioCubaFarma. A fines de la década de 1980, Cuba desarrolló la primera vacuna antimeningocócica B del mundo, produce ocho de las diez vacunas que se utilizan habitualmente en el país y envía cientos de millones de dosis al exterior. Si Soberana 02 tiene éxito, Cuba planea exportar a bajo costo, una vez que hayan terminado los esfuerzos nacionales de vacunación.

Respecto de la atención sanitaria, la calidad de los profesionales de la salud cubanos demuestra la centralidad que asume la educación integral en el proyecto socialista: los y las médicas cubanas, integrados en una red de atención primaria basada en la prevención, estaban preparados para atender a su población en el momento de ingreso del virus a la isla. Cuba cuenta con una relación de 9 médicos cada 1000 habitantes (uno de los índices más altos del mundo).

Esta pequeña isla caribeña, envió desde “el subdesarrollo” un mensaje a un mundo en crisis. Al abandono opuso cuidados comunitarios y prevención; a la falta de estrategias, ciencia y conocimiento en beneficio del pueblo; y a la muerte, vida. Una estrategia que sin dudas no será gratuita.

Quizás por eso haya tomado tanta dimensión el ataque mediático que se emprende por estos días contra su sistema político.

Mientras tanto, la vacuna Abdala, que tiene el mismo nombre del poema de José Martí sobre la resistencia del pueblo ante las invasiones; Soberana y Mambisa (la vacuna nasal) que lleva el nombre de la guerrillas que lucharon contra los colonialistas españoles en el siglo XIX, avanzan en medio de la polvareda mediática para garantizar el acceso a la vida, en un mundo en el que se lucra con la muerte.

Se actualiza así el mensaje de Fidel y la Revolución cubana ofrecerá a la humanidad vacunas, en lugar de las bombas que hoy se proponen desde Miami.

Solidaridad

Pese a las condiciones adversas por el bloqueo, no han abandonado el precepto revolucionario de la solidaridad internacional. Según el Ministerio de Salud Pública de Cuba, para atender la Pandemia en términos mundiales, han salido de la isla 52 brigadas médicas a más de 40 países, para un total de 3.875 colaboradores quienes han salvado más de 12.480 vidas. Al mismo tiempo, han atendido más de 550.960 personas.

Venezuela: otro caso de bloqueo imperial

Desde marzo de 2020, cuando se registraron los primeros casos de Covid-19 en  Venezuela, el Gobierno denunció los fondos bloqueados del  Banco Central del país en la institución Citibank, los cuales terminaron  transferidos a la Reserva Federal de Estados Unidos. Mientras, el  Banco de Inglaterra rehusó  liberar las reservas de oro del país sudamericano.

El bloqueo internacional a los fondos del Gobierno bolivariano, a partir de la disputa con el autoproclamado presidente Juan Guaidó, demoró hasta casi mediados de abril el ingreso del país al mecanismo Covax.

La mayor parte del suministro no sólo de vacunas sino de insumos para la lucha contra el Covid-19 fueron garantizadas en el marco de alianzas estratégicas, con China, Rusia y Cuba.

*Investigadora y redactora argentina del Centro Latinoamericamo de Análisis Estratégico (CLAe). Psicóloga. Mg. en Seguridad de la Nación y en Seguridad Internacional y Estudios Estratégicos.

 

Tomado de REDH-Argentina

Por REDH-Cuba

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