*El trumpismo está empantanado en Irán. La sociedad estadounidense cuestiona la decisión de los bombardeos en Asia Occidental. La inflación crece en EEUU. El encuentro con Xi Jinping puso en evidencia que Beijing no acepta extorciones. Marco Rubio le prometió a Trump una “victoria” propagandística en relación a Cuba para antes de las elecciones de noviembre.*
En síntesis. Marco Rubio se equivoca al pensar que van a entregar a Raúl o que van a dejar que lo secuestren. Cuba tiene un alarga trayectoria de de dignidad. Su coraza es infranqueable. Sus máximas autoridades han informado que –en el caso de ser invadidos—defenderán con su visa la revolución. Esa postura enfurece a los integrantes del Departamento de Estado.
Hace unos días voló a La Habana el jefe de la CIA. Su objetivo fue plantear una salida propagandística que le permitía obtener una victoria a Trump: entregar a Raúl y proceder a la renuncia de Miguel Diaz Canel. Quienes recibieron al director de la CIA (John Ratcliffe) fue Lázaro Álvarez Casas (Ministro del Interior) y el general Ramón Romero Curbelo, jefe jefe de la inteligencia.
La pretendida acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo. Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a #Cuba. EE.UU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate, en 1996.
Sabe bien, porque sobran evidencias documentales, que no se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses, con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico.
El 24 de febrero de 1996, Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de nuestro espacio aéreo por connotados terroristas, de lo cual la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones.
La altura ética y el sentido humanista de su obra, derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el General de Ejército Raúl Castro. Como jefe guerrillero y como estadista, ganó el amor de su pueblo, a lo que se suma el respeto y la admiración de otros líderes de la región y del mundo. Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe.

Por REDH-Cuba

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