Los que no nos vendemos seguiremos en pie de lucha. Sin miedo a los barcos y los misiles de Trump. Preparándonos para la defensa como la mejor arma de mantener la paz. Empeñados en la batalla por la resistencia y la recuperación, en el entramado profundo de la Cuba hermosa que tenemos, en combate contra los mercenarios, los que ya existen y los que se embullen a hacerlo. Empeñados también en derrotar a los sujetos portadores, de esas fuerzas antisocialistas y corruptas internas, las causas y sus condiciones propiciatorias, que sabiamente Fidel denunció el 1ro. de mayo del 2000.
Fuente: Rebelión
De la última broma macabra de Trump en Fort Myers, Miami, el martes 22, amenazándonos con la guerra una vez “terminen en Irán”, del insulto tachándonos de cobardes, Marco Rubio pasó de inmediato a precisar la tarea de subversión. Ahí comparto el mensaje que hizo público casi de inmediato después del discurso de su jefe, conminándonos a la traición: “Aquellos que buscan crear un cambio positivo en Cuba: ahora es el momento. La decepción de promesas fallidas, la corrupción y as vidas privilegiadas de solo unos pocos; aprovechen esta oportunidad para crear el cambio que desean a través de una asociación discreta con la CIA”.
La ira no nos puede cegar: Tres son los mensajes esenciales de la guerra cognitiva contra la Revolución que se colocan en el mensaje:
Las “promesas fallidas” en referencia a las metas que nos han impedido cumplir con el bloqueo recrudecido y el genocidio, y en referencia también a los errores y desaciertos que no están a la cuenta del enemigo. De lo material-objetivo de la agresión, de lo que pesa todos los días en nuestras vidas, el énfasis en “promesas” se abre a las subjetividades, ataca las sensibilidades y las fracturas de los proyectos de vida, intenta matar la esperanza… Trata de bloquear el sentir sobre lo que sí tenemos como sociedad socialista, para solo ver los deterioros. El término ”promesas” subvalora e intenta invisibilizar lo que en medio de la crisis cualifica la naturaleza humanista que realmente defendemos, con aciertos y mucho hacer comprometido en soluciones de Gobierno y militancia revolucionaria, con una extraordinaria solidaridad de pueblo patriota.
Apelar a la corrupción va en esa dirección de buscar la decepción y la derrota ante los deterioros, las barreras creadas por la burocratización, el clientelismo y la anomia, dentro de la institucionalidad estatal, gubernamental y político revolucionaria, base estos males para el crecimiento y la impunidad de los corruptos. Ayer me comentaba una joven y muy culta fiscal ”lo difícil que es probar un delito económico”, y pensaba cuanto más lo es probar hoy por hoy un “delito” político.
“Las vidas privilegiadas de solo unos pocos”: Con noticias de hijos y familiares de dirigentes en disfrute ostentoso de prebendas y consumo. Muchas de estas historias son facturaciones y manipulaciones mentirosas. Hasta un payaso con el apellido de amor y respeto, es convertido en estrella. Y sin dudas hay vidas de privilegio que existen en las redes y fuera de ellas, y unas y otras ofenden. Confían mucho los operadores de la agresión cognitiva en este bombardeo constante en medio de tantas necesidades. Van contra las generaciones revolucionarias, a las que se les quiere demostrar en el espacio sensible de la vida familiar y personal, que sus vidas han sido un fracaso, más contra una juventud en la que pretenden matar la alegría y los sueños para trabajar por una Cuba socialista posible, país de dignidades y soberanías, de fraternidad, bienestar y oportunidades.
Desde estos tres ejes de guerra cognitiva, de subversión ideológica y política pretende Marcos Rubio encontrar traidores. Esta convocatoria pública a unirse a la CIA, nos anuncia su desesperación por hallar esbirros… Ya saben los vendepatrias: ¡La nómina del imperio reclama mercenarios!
Hablar de “promesas fallidas”, “corrupción” y “vidas privilegiadas de solo unos pocos” desde el Norte revuelto y brutal del capital, resulta una desfachatez, una más en este facho trigueño de corazón rubio, hijo de lo peor del Miami terrorista, de lo peor de la facción fascista del capital transnacional estadounidense.
Los que no nos vendemos seguiremos en pie de lucha. Sin miedo a los barcos y los misiles de Trump. Preparándonos para la defensa como la mejor arma de mantener la paz. Empeñados en la batalla por la resistencia y la recuperación, en el entramado profundo de la Cuba hermosa que tenemos, en combate contra los mercenarios, los que ya existen y los que se embullen a hacerlo. Empeñados también en derrotar a los sujetos portadores, de esas fuerzas antisocialistas y corruptas internas, las causas y sus condiciones propiciatorias, que sabiamente Fidel denunció el 1ro. de mayo del 2000.
