Cuando alguien se oculta con prisa y tanto aparato como dispone, ¿qué ha salido mal?
Empiezan a aparecer datos sobre la retirada urgente del Delta Force. No queréis revelar lo que os llevasteis, pero en Puerto Rico se lió una ventolera de aviones con médicos, camillas y más camillas que se embarcaban en más aviones que salían raudos a ocultar todo aquello en los hospitales de la Florida. Y en los hospitales de Florida se ocultó igualmente a la carne malparada. Voces de los hospitales han hecho correr que hay un número, digamos que aún está sin determinar, de muertos y heridos, un número que estremece al personal hospitalario ver que es tanto.
El resultado parece que ha sacado de sus casillas a algunos responsables políticos imperialistas, ¿por qué fuisteis a atacar al pueblo de Venezuela y a su Presidente y Primera Combatiente sin tener ni autorización de vuestro Congreso?, ¿con qué os encontrásteis como para anunciar, inmediatamente después: que el presupuesto militar del país para el 2027 debería incrementarse en un 50 por ciento, alcanzando la cifra sin precedentes de 1,5 billones de dólares.
El termino inglés de fack news es un invento yanqui, tan seguidores son de Goebbels que llegada la ocasión venezolana la mentira, en castellano, se les desintegra nada más soltarla. Fíjense, además de lo que los ciudadanos puertorriqueños ponen en conocimiento de quien pregunta, encontramos lavando la sangre que chorrea de uniformes de los Delta Force al funcionario del gobierno imperial Stephen Miller, así lo hacía en la CNN, aún impresionado declaraba que “ha habido fuertes combates a tiros con los cubanos”, y perdiendo la mirada que llevaba, añadió ante los presentes tragando saliva, que también hubo suyos que cayeron, ocultó cuántos, quería emborronar sus daños en un número impreciso de muertos y heridos.
Debió sorprender a los hijos del monstruo la fuerza de conciencia de la cubanía, que, en número y armamento muy inferior al de los Force, causó flojera en los Delta (que significa “entrada”) hasta el punto de salir corriendo. Nadie niega que los asesinatos que cometieron y el botín tan preciado que secuestraron han causado un dolor inmenso, pero todo ello ha puesto en guardia al mundo antiimperialista como pocas veces se había manifestado. Las muestras que dejan en su huida a Puerto Rico y de allí mismo a los hospitales de Florida descubren lo que engaña toda la propaganda yanqui.
Preparando su gran mentira para el mundo como una operación de guerra psicológica, han dispuesto una gran manta para ocultar lo ocurrido hasta en el Congreso de sus EEUU. Quien confíe en alguna información verdadera, con datos precisos, con muestras y declaraciones de los intervinientes y de los hospitales, es que todavía flota en la dirigencia propagandística que representa ese criminal que aspira al Nobel de la Paz de la matanza humana. En estos momentos, excepto sus siervos fieles, nadie le besa el culo al viejo anaranjado, tal y como es su deseo.
A los actores Force terroristas, en Venezuela no les fue como esperaban, se vieron obligados a pedir aviación, pues los internacionalistas cubanos les resistieron y les superaban aun con armas muy inferiores y sin más ayuda que su gran conciencia antiimperialista. Por supuesto, los yanquis contaron con sus operaciones de espionaje, sus infiltraciones, su magnífica propaganda, su control de las comunicaciones, la sorpresa en la noche, … y sus bombarderos más sofisticados tirando cargas como en una gran guerra, necesitaron tanto para causar la muerte de los 32 valientes cubanos que no se dejaron abrumar por la fuerza demoníaca del imperio. Nada más resistente que la conciencia política de quienes luchan por la libertad de los pueblos. La enseñanza cubana a los pueblos, las gentes solidarias, a la humanidad, hace subir la conciencia como el mejor escudo ante los agresores. Prepárense, hagan bloque, frente, unidad, pues conociendo los actos sangrientos que contiene la historia pasada y presente de los yanquis, tiemblan de odio en preparación de una segunda lanzada al corazón de Venezuela que se encuentra en el corazón de los pueblos libres.
Delta Force, ¿dónde os retiráis con tanta prisa y aparatos? Las prisas hablan, los aviones cargados de cuerpos sangrantes hablan, los hospitales de Florida hablan.
Honor y gloria a los mártires que nos dan su vida para resistir al imperio.
Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 días; Palestina. Crónicas de vida y Resistencia; Dietario de Crisis; Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero; y, Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios. Colaborador del canal Antiimperialistas.com, de la Red en Defensa de la Humanidad
