
¡Los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.» Así nos lo enseñó José Martí desde el Norte revuelto y brutal que quiere imponernos ahora a 200 años de la doctrina Monroe nuevamente, mintiendo y acusando con descaro, para engañar, confundir y dividirnos; urdiendo todo tipo de falsedades sin evidencias, para vaciarnos de riqueza y someternos a su infinito egoísmo y crueldad.
Pobre de aquel país cuyo gobierno se arrodille ante el invasor extranjero que pretenda invadir a un pueblo hermano. El inquilino que brinde el territorio que no le pertenece, el que haga la vista a un costado, sella el destino de todo un pueblo porque mañana el invadido será él
Roma premia a los traidores pero los desprecia.
Los hombres y mujeres de Nuestra América, los humillados, los ninguneados, los bloqueados, los castigados por ser libres, nos levantamos hoy con Venezuela Bolivariana, en defensa del legado de Hugo Chávez y su digno y valiente presidente Nicolás Maduro. Nos levantamos con Bolívar y Martí, nos levantamos con Fidel y el Che para defender con la vida si fuera necesario al pueblo hermano de Venezuela, porque de ello dependerá el futuro luminoso que merece Nuestra América.
Graciela Ramírez, editora, militante argentina.
Jefa de la corresponsalía de Resumen Latinoamericano en Cuba.
REDH-CUBA
