Este 30 de julio se celebran a nivel internacional el Día Internacional de la Amistad y el Día Mundial contra la Trata. Sobre el primero, la ONU advierte que ese sentimiento es vital para afrontar los problemas que amenazan a la humanidad; sobre el segundo, señala que todos los países son afectados, ya sea como nación de origen, tránsito o destino de las víctimas, y que el 30 por ciento de estas son niños.

“Nuestro mundo hace frente a muchos desafíos, crisis y fuerzas divisorias -pobreza, violencia, violaciones de los derechos humanos- que amenazan la paz, la seguridad, el desarrollo y la armonía social entre los pueblos y dentro de sí mismos.

“Para abordar estos problemas, es necesario atajar las causas que los provocan, fomentando y defendiendo la solidaridad, que puede manifestarse de muchas maneras, como por ejemplo, la amistad”, subraya la ONU en una nota sobre el Día Internacional de la Amistad.

A través de la amistad -añade-, “cultivando los lazos de la camaradería y fortaleciendo la confianza, podemos contribuir a los cambios fundamentales y necesarios para alcanzar una estabilidad duradera, tejer una red de apoyo social que nos proteja a todos y generar pasión por lograr un mundo mejor, todos unidos por el bien común”.

La amistad y con ella la confianza y la cooperación serían vitales, entre tantos otros frentes abiertos, contra la tragedia de la trata, un delito que explota a mujeres, niños y hombres con numerosos propósitos, incluidos el trabajo forzoso y el sexo.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso. En esa cifra se incluye también a las víctimas de trata para la explotación laboral y sexual.

“Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. La esclavitud, tanto en su forma moderna como en la antigua, no es solo una vergüenza, sino que es ‘la execrable suma de todas las villanías’, como la definió el abolicionista John Wesley, y no tiene cabida en nuestro mundo”, refiere la ONU en un texto publicado a propósito del Día Mundial contra la trata.

Aproximadamente el 30 por ciento de las víctimas de la trata son niños, y el 70 por ciento mujeres y niñas, según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

En una declaración por la fecha, la relatora especial contra el tráfico de personas, Maria Grazia Giammarinaro, señala que existe “una atmósfera política antiinmigración envenenada” en la que “a menudo los migrantes son descritos como una amenaza, cuando en realidad contribuyen a la prosperidad de los países de acogida en los que viven y trabajan”. En ese contexto, el discurso contra la trata se usa a menudo indebidamente para justificar políticas de migración restrictivas y acciones que llevan a un retroceso.

En 2010, la Asamblea General adoptó un Plan de Acción Mundial para Combatir el Tráfico de Personas, urgiendo a los gobiernos de todo el mundo a derrotar este flagelo. El plan llama a integrar la lucha contra la trata en los programas de Naciones Unidas para el fomento del desarrollo y el refuerzo de la seguridad mundiales. Una provisión crucial del plan es el establecimiento de un Fondo Voluntario Fiduciario para las víctimas del tráfico, especialmente mujeres y niños.

Ese fondo facilita la asistencia y la protección efectivas y directas a las víctimas de la trata mediante las subvenciones a organizaciones no gubernamentales especializadas. En un futuro próximo, el objetivo es priorizar a las víctimas provenientes de conflictos armados o que forman parte de grandes corrientes migratorias o de refugiados, indica la ONU.

También centrarán su asistencia en las víctimas que han sido objeto de la trata para explotarlas sexualmente, extirparles órganos, obligarlas a la mendicidad y a la delincuencia, así como otras actividades cada vez más frecuentes (por ejemplo, la extirpación de piel o la pornografía en línea).

En 2015, gobiernos de todo el mundo aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y aceptaron cumplir los objetivos y las metas relacionados con la lucha contra la trata: poner fin a ese delito y la violencia contra los niños, tomar medidas contra la trata en general, acabar con la violencia contra mujeres y niñas y la explotación de estas.

En 2016, la Cumbre sobre los Refugiados y los Migrantes aprobó la Declaración de Nueva York, un documento en que los países firmantes se comprometen a cumplir 19 puntos, tres de los cuales se centran en combatir la trata de personas y el contrabando de migrantes.

En 2018, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha elegido “La respuesta a la trata de niños y jóvenes” como el tema central del Día Mundial contra la Trata.

Esta campaña destaca el hecho de que casi un tercio de las víctimas de la trata son niños. Con ello, se busca llamar la atención sobre los problemas a los que se enfrentan los menores objeto de trata y sobre las posibles iniciativas de acción relacionadas con la protección y la garantía de la justicia para los niños víctimas.

(Si quieres participar en esta campaña en las redes sociales, usa las etiquetas #Trata y #FinALaTrata).

(Con información de Naciones Unidas)