Fuente: Cubadebate

El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla ofreció hoy una Conferencia de Prensa en Viena, Austria, donde cumple una visita de trabajo. Ante diversos medios internacionales, el jefe de la diplomacia cubana centró su intervención en las recientes declaraciones y la medidas del presidente estadounidense Donald Trump hacia Cuba.

Señaló que fue un show de mal gusto el escenificado el viernes en Miami, en un teatro que lleva el nombre del Jefe Civil de la invasión mercenaria de 1961 por Playa Girón, y dónde el presidente estadounidense se rodeó de terroristas y batistianos. Apuntó que uno de esos personajes es el promotor confeso de la serie de bombazos contra instalaciones turísticas cubanas en la década de los 90, y varios están vinculados con el terrorista Luis Posada Carriles.

Dijo también que el padre del violinista exaltado por Trump en su discurso, fue jefe de la policia en Santiago de Cuba y responsable del asesinato de varios revolucionarios cubanos, entre ellos el inolvidable Frank País García. Bruno conminó al gobierno estadounidense a desmentir esa información sobre la terrible ralea de los personajes que acompañaron a Trump en Miami.

Denunció el carácter retrógrado de las medidas anunciadas por el mandatario estadounidense y dijo que tal paso afectará indudablemente la relación de Estados Unidos con América Latina y el Caribe.

El canciller expresó que Obama, reconocía la independencia y soberanía del pueblo cubano, así como también al gobierno cubano como un interlocutor legítimo e igual y la importancia de unas relaciones civilizadas destinadas al beneficio de ambos pueblos, además de reconocer la política fracasada del bloqueo que no había cumplido sus objetivos y que debía ser eliminada.

Expresó que Trump, nuevamente mal asesorado, responde a los intereses de una minoría extremista de Miami y algunos políticos a su servicio, a contrapelo a la opinión expresada por la mayoría del pueblo estadounidense, incluído los republicanos, que desean una normalización de relaciones con Cuba.

El canciller cubano resaltó que numerosos congresistas demócratas y republicanos y representantes de diversos sectores de la sociedad estadounidense se han manifestado contra el giro de política doda por Trump.

Señaló que las principales víctimas de las medidas son los propios ciudadanos norteamericanos y se preguntó cómo Trump puede hablar de derechos humanos a la vez que prohíbe la libertad de viaje de sus ciudadanos.

Sentenció el jefe de la diplomacia de la mayor de las Antillas que las medidas anunciadas no cumplirán sus objetivos, sino provocarán la reacción contraria. Dijo que Cuba rechaza las nuevas medidas de bloqueo impuestas por Trump.

Expresó también la oposición de cuba a la manipulación del tema de los derechos humanos, sobre todo por un país que tiene tantas deudas en ese tema; algunas de las cuales enumeró. Advirtió que Cuba no aceptará imposiciones ni negociará principios.

“Ninguna directiva presidencial cambiará nuestro rumbo”, enfatizó Bruno en el intercambio con la prensa. ?Qué no hemos pasado ya los cubanos? ?Cuántos riesgo no hemos corrido?, señaló.

En respuesta a los periodistas precisó que el alcance de las medidas no se conoceerá hasta tanto no esté el reglamento que las pone en práctica y dijo que Cuba está dispuesta al diálogo y a discutir los asuntos bilaterales pendientes con EE.UU, sin imposiciones. Sí hay disposición a negociar, pero sobre base de absoluta igualdad, soberanía y respeto, afirmó.

Remarcó que Cuba no deportará a EE.UU a luchadores civiles estadounidenses que recibieron asilo politico décadas atrás en nuestro país. Aunque sí colaborará en la devolución autores de delitos recientes en EE.UU que intenten entrar en territorio cubano.

Aclaró que es falso afirmar que Obama hizo conseciones a Cuba. Él mantuvo el bloqueo y trató de avanzar los objetivos estadounidenses hacia Cuba, incluyendo la promoción de la subversión para destruir la Revolución cubana.

También apuntó en su intervención que Cuba y EE.UU pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las profundas diferencias entre sus gobiernos, a la vez que expresó que Trump debería saber que quitar el bloqueo favorece a los ciudadanos estadounidense.

Enfatizó finalmente que el pueblo cubano tendrá la paciencia, resistencia y decisión a esperar que un presidente EEUU quite finalmente el bloqueo y normalice relaciones con Cuba. Los cambios que sean necesarios en Cuba los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano, reafirmó.

Por REDH-Cuba

Shares