Foto/Archivo Partido Nacionalista de Puerto Rico

Dr. PEDRO ALBIZU CAMPOS

Publicado por Partido Nacionalista

“Puerto Rico está resurrecto. El pueblo se levanta para imponer su derecho a la vida.
En Puerto Rico se decidirá si en América ha de triunfar la fuerza del derecho o el derecho de la fuerza.

Grande es el imperio que desafiamos, pero más grande que ese imperio es nuestro derecho a la Libertad.

Puerto Rico no puede colocar su Derecho a la Independencia en la posición de un precario, a merced de la voluntad norteamericana. La fuente de la justicia y del derecho de nuestra patria tiene que emanar exclusivamente de los puertorriqueños.

Sólo los puertorriqueños pueden fallar sobre lo que le conviene o no conviene a su patria.
La Patria es valor y sacrificio.

El derecho de la patria a su independencia no se discute y si se discute será a tiros.

Nuestra patria será una nación libre y soberana contra la voluntad de los Estados Unidos.
No se concibe a la Patria esclava como no se concibe a la madre esclava.

A la Patria hay que amarla como se ama a la mujer, física y espiritualmente. El triunfo de puertorriqueños sobre puertorriqueños es la derrota de la Patria.
El deber de la Patria está sobre el deber de la amistad.

Es para huir que se necesita mucha tierra, para pelear por la libertad de la Patria, sólo dos palmos de tierra bastan.

No es fácil pronunciar un discurso cuando tenemos a la madre tendida sobre el lecho y en acecho de su vida un asesino. Tal es la situación presente de nuestra Patria, nuestra madre Puerto Rico. El asesino es el poder de los Estados Unidos de Norteamérica. ¿Qué es lo que hay que hacer? Pues hacer lo que hicieron los revolucionarios de Lares.

Cuando los locos están dispuestos a morir por la Patria es porque han recobrado la razón.
Puerto Rico tiene que jugar su papel en la historia y tiene que ser libre para poder mirar de frente a la posteridad.

Hay que sacrificarse por la Independencia de la Patria. La Independencia requiere, como todo supremo bien, el sacrificio más sabio, noble y puro de la nacionalidad.

El Nacionalismo es una escuela de Honor y de Valor. Está sobre el tapete la suprema definición: o yanquis o puertorriqueños.

El Nacionalismo es la Patria organizada para el rescate de su soberanía. Prepárese todo nacionalista para sustituir a Albizu Campos.
Los héroes y mártires de la revolución ofrendaron sus vidas para darnos el único ejemplo a seguir para suprimir la intervención extranjera.

Lares es la repercusión bolivariana de Ayacucho en las Antillas.
Lares quiere decir Patria.
A Lares hay que entrar de rodillas.
Los yanquis responderán en su día de su crimen.
La tiranía termina por destruir a los que la ejercen.

Puerto Rico y las otras Antillas constituyen el campo de batalla entre el imperialismo yanqui y el ibero americanismo. Para entrar en la inmortalidad hay una sola entrada: la puerta del valor que conduce al sacrificio por una suprema causa.

La mujer es la Patria.
La libertad es una Diosa, una Diosa gloriosa, que nos exige a nosotros, como toda mujer bella y santa, la vida misma, para que sea una ofrenda propia de su grandeza.

Saludamos a la mujer libertadora.
Cuando un pueblo quiere anular a otro pueblo lo primero que hace es anular la ciudadanía del pueblo que quiere destruir.

La ignorancia es el peor manicomio a que se puede condenar a un pueblo.
La sabiduria es una donación divina y hay que prodigarla generosamente.

El país que domine las matemáticas dominará el mundo. La educación es un acto de amor: por lo tanto un acto de valor.

La libertad hay que pagarla a su justo precio.
No se puede aplastar la libertad con el soborno, la tiranía y el asesinato.

La paz no es sumisión, la paz es una condición de reconocimiento de derechos recíprocos.
La paz es el perfecto estado de derecho.
Donde el español llegó, formó familia. Encontró a la india y la hizo su esposa y sus hijos fueron españoles.

No llega a puerto seguro una vida al azar.
Cualquiera que levante banderas partidistas, debe ser considerado reo de alta traición.
Los pueblos se sostienen de la gloria de sus muertos ilustres.
Es más difícil la entrada a la tumba que la entrada a la vida.

La libertad ha habido que imponerla en todas partes. Los cobardes no tienen derecho a la vida porque envilecen la especie humana.
La oportunidad de ser grande se escapa siempre de manos de los pequeños.
Ningún hombre respeta al que se humilla en su presencia.
Quien vive de odios se embrutece.

Para que el fuerte oiga al débil tendrá que abrirle los oidos a tiros.
Si no se nos oye, si no se nos atiende, si se nos maltrata, recurriremos entonces a las armas.
La estadidad sería el decreto a muerte de la nacionalidad.

Los pueblos serán fuertes, no con el látigo en el hogar; el hogar puede ser la cuna de la esclavitud si la fuerza de su autoridad está en el látigo”.

Fuente:

Por REDH-Cuba

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