En entrevista con Al Mayadeen, el intelectual cubano Michel Torres Corona confirma que Cuba resistirá las amenazas de EE. UU. y alerta sobre el libreto imperialista en América Latina.
Fuente: Almayadeen
El investigador y escritor cubano Michel Torres Corona advirtió que Cuba atraviesa por un momento político muy tenso y peligroso debido a la sostenida escalada hostil de Estados Unidos.

Durante una entrevista exclusiva concedida a Al Mayadeen, el intelectual denunció que los servicios de inteligencia y el Departamento de Estado norteamericano ejecutan operaciones mediáticas coordinadas con el definido propósito de construir un pretexto fraudulento que justifique una intervención militar contra la isla.
El también director de la editorial Nuevo Milenio, ejemplificó esta estrategia con la reciente filtración del portal estadounidense Axios sobre la supuesta posesión de 300 drones por parte de La Habana.
Al respecto, señaló que este medio opera como un abierto portavoz de los intereses de Washington. Subrayó que, más allá de la veracidad del dato, poseer este equipamiento constituye un ejercicio legítimo amparado en el derecho internacional a la autodefensa de cualquier nación soberana que es hostigada y amenazada a diario por una superpotencia mundial.
Falsas banderas y la defensa innegociable de la soberanía
El director de Nuevo Milenio alertó que el actual modus operandi estadounidense no es inédito, sino que replica fielmente los laboratorios de mentiras aplicados en Siria, Libia, Irak y Afganistán.
Recordó el largo historial de falsas banderas de la Casa Blanca, como las supuestas armas de destrucción masiva presentadas por Colin Powell y la administración de George W. Bush para invadir Irak, las calumnias contra Muammar Al-Gaddafi, o el discurso anual del establishment norteamericano e «Israel» asegurando que Irán estaba a solo dos días de poseer armamento nuclear.
Con respecto a los mecanismos institucionales, el analista reveló que, si bien se abrió un canal formal de comunicación con el director de la CIA, dicho diálogo no ha fluido ni avanzado con la efectividad deseada por la parte cubana.
El analista contextualizó esta parálisis diplomática advirtiendo que cualquier aproximación con los estamentos de seguridad de Washington debe abordarse desde una profunda y legítima sospecha histórica.
A su juicio, la ineficacia de estas conversaciones responde a la persistencia de una agenda imperial que, lejos de buscar un entendimiento genuino, utiliza la diplomacia formal como una pantalla mientras sus agencias de inteligencia continúan operando laboratorios de desestabilización política y construyendo expedientes fraudulentos para justificar una intervención, lo que anula la viabilidad de un intercambio constructivo basado en el respeto mutuo.
Frente a la matriz de opinión sobre supuestas bases de espionaje rusas o instalaciones militares chinas en el territorio nacional —argumentos esgrimidos por congresistas como Mario Díaz-Balart ante el secretario de guerra Pete Hegseth—, Torres Corona ratificó que Cuba mantendrá su soberanía por cualquier medio.
Recalcó que toda negociación con Washington debe basarse en la igualdad y nunca bajo condiciones de vasallaje o sometimiento. «Con drones o sin drones, Cuba va a ejercer su derecho a la legítima defensa; los cubanos somos los únicos con la potestad de decidir lo que pasa en nuestro país», aseveró.
Una estrategia imperial para descabezar proyectos populares
El intelectual precisó a Al Mayadeen que la política exterior estadounidense acude recurrentemente al golpe quirúrgico, la agresión bélica, el secuestro y el asesinato moral o físico para quebrar la unidad de los gobiernos de izquierda en la región.
Como ejemplos paradigmáticos de este acoso histórico, citó los más de 600 intentos de atentado organizados contra el comandante Fidel Castro, así como el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro perpetrado en Caracas la madrugada del pasado 3 de enero.
En la actualidad, denunció que esta persecución se extiende a figuras clave como el General de Ejército Raúl Castro, contra quien intentan revivir campañas judiciales por la legítima defensa del espacio aéreo cubano en los años 90, y contra el actual mandatario Miguel Díaz-Canel, bajo explícitas amenazas de secuestro o invasión.
Torres Corona enfatizó que estas acciones no buscan dañar a individuos, sino amedrentar a las bases populares y romper la unidad revolucionaria.
No obstante, sentenció con firmeza que, a diferencia de los éxitos parciales obtenidos por el imperio en otras latitudes, en Cuba no van a lograr fracturar dicho consenso social.
El avance de las derechas y las lecciones desde Bolivia
Al abordar el panorama regional latinoamericano, el investigador instó a no evaluar la crisis de Bolivia de forma aislada, sino como la secuela directa de un auge de las fuerzas de derecha coordinado, supervisado y financiado desde los Estados Unidos.
Explicó que el gobierno boliviano de Rodrigo Paz se encuentra bajo una intensa presión de protestas y huelgas de la clase obrera debido a su pliegue a los intereses de la Casa Blanca, una situación de ajuste neoliberal que comparó con los profundos recortes en programas sociales y la pérdida de garantías populares implementados por el gobierno de Javier Milei en Argentina.
Para Torres Corona, la actual administración de Donald Trump representa la expresión más concentrada de una peligrosa tendencia fascistoide que termina por contaminar a las oligarquías agrupadas en el denominado «escudo de las Américas», un sector plenamente servil a Washington.
En este escenario, el escritor apuntó que la crisis boliviana deja dos lecciones imperativas para las fuerzas progresistas: primero, la constatación de que la derecha continental responde a una dirección centralizada en Estados Unidos; segundo, que las debilidades y las agudas luchas intestinas de la propia izquierda —como las ocurridas en el Movimiento al Socialismo liderado por Evo Morales— terminan sirviendo de caldo de cultivo para que avancen los paquetazos económicos que asfixian a los pueblos.
Caso Alex Saab: Profunda preocupación y suspicacia jurídica
Finalmente, el director de Nuevo Milenio analizó la entrega a Estados Unidos por parte de las autoridades venezolanas del ciudadano Alex Saab, un acontecimiento que calificó de sumamente preocupante y chocante.
Hablando estrictamente desde su posición como ciudadano cubano, Torres Corona denunció la persistente violación de los derechos humanos y de las garantías internacionales por parte de Washington, recordando que cuando Saab fue detenido originalmente en Cabo Verde en el año 2020, fue enviado a Miami mediante una extradición forzada que carecía de tratado jurídico vigente y donde sufrió torturas.
El analista llamó la atención sobre la total inconsistencia jurídica del proceso actual, dado que Saab había sido formalmente indultado por la administración de Joe Biden tras una intensa campaña de solidaridad internacional, por lo que su nuevo arresto y traslado carece de basamentos legales válidos.
Ante este escenario de alta complejidad política, concluyó que la sociedad civil en la isla sigue con suspicacia los acontecimientos, apegándose a un principio cardinal de la Revolución enunciado históricamente por Ernesto Che Guevara: «al imperialismo no se le puede confiar ni tantico así».
