Asesinar a la infancia. Ese debe ser el título del proyecto central del régimen imperialista, lo hemos visto claramente en Gaza, lo hemos visto sin ningún tapujo como primer acto criminal en la guerra que eeuuisrael ha emprendido contra Irán, lo vemos diariamente con el bloqueo a Cuba robándole la energía, la comida, los medicamentos, … la noticia es así de terrorífica, la profesión médica en Cuba no puede cumplir con el objetivo de salvar vidas, y sobre todo vidas recién nacidas, porque el grupo criminal que rige en eeuuisrael ha hecho todo lo posible para que no llegue a la isla ni lo más mínimo, que no pueda comprar, intercambiar, recibir ayuda solidaria de ninguna parte del mundo, ni gobiernos ni empresas, ni de organizaciones, ni ayuda individual, hay miles de toneladas retenidas en puertos que debían dejar paso libre a los barcos que tanto necesita el pueblo cubano, ese pueblo que ha sido siempre tan solidario con cualquiera en el mundo, hasta con el pueblo estadounidense en sus desgracias.
Hoy mueren niños y niñas en los hospitales de Cuba por “gracia” de Trump, de sobra sabe el criminal que un Tribunal Internacional le va a tener en cuenta y le va a condenar, de ahí que los que le acompañan, desde Narco Rubio hasta Netanyahu pasando por una lista que debe irse formando, digan que la CPI, que ni siquiera han firmado, es un peligro para “la seguridad” de ellos que se dicen “eeuu”.
Hay que preguntar en voz alta en todos los centros a los que sus representantes asisten, escuchan, siguen, ¿para qué quiere el mundo al criminal estadounidense? El fascismo genera antifascismo, al criminal le responden los anticriminales, los cobardes genocidas deben ser enfrentados por los valientes dispuestos a encarar el futuro, ese futuro que hay que convertir en verdadera construcción organizativa articulada sobre prácticas objetivas, teniendo bien presente que hay que preparar juicios, pero que de inmediato hay que dar la batalla por romper el bloqueo a Cuba, salvar vidas, dar ejemplo de un camino abierto con decisión. No hay que esperar. ¿Qué es eso de que un asesino, grupo de genocidas, decidan sobre la vida de los miles de millones de personas? ¿No se había derrotado al nazismo? Lo que se demuestra es que el imperialismo y sus regímenes de flota lo protegen, lo favorecen ocultamente, lo practican mientras hablan de asuntos banales para que sostengan una pantalla de “normalidad”, la “normalidad” sin valores humanos ¿pero es normal seguir los juegos propagandísticos de un criminal?
El cumpleaños 72 de Chávez nos hace recordar que el 20 de septiembre de 2006 señaló que en la ONU, desde cuyo atrio hablaba, había estado el diablo y había dado su “receta” para el mundo, sometimiento, dominación por la fuerza o por el miedo, que había hablado con absoluta tranquilidad de su dictadura mundial, de su falsa democracia, eso que las élites multimillonarias denominan “democracia”, Hugo Chávez señalaba al criminal, al que dejaba a su paso un olor a azufre. En su 72 cumpleaños queda absolutamente claro que ha sido traicionado, vilipendiado, y hasta sus traidores quieren borrarlo, seguramente fueron los que participaron en su asesinato.
Pero si Chávez lo denunció ante el mundo, ¿qué hay que hacer cuando el criminal, le pongan los multimillonarios financieros la cara que se busquen? Si el criminal y ladrón de las riquezas de los pueblos, de los valores humanos, del futuro de los pueblos, los bien conocidos en culebra, trumpnarcorubiovancehegsethnetanyahu, realizan su más descarnado infanticidio impidiendo que lleguen medicamentos a Cuba … ¿qué es lo mínimo que se debe hacer? La unidad entorno a Cuba es el arma contra la gusanera, contra la culebrería de la fobia antivalores humanos, más que ayer, solidaridad, denuncia y respuesta antibloqueo en todos los medios, fuerza en los centros de gobierno, de poder, y elevar a Derecho el Tribunal Internacional, para condenar a los del régimen estadounidense por ser los patrocinadores del terrorismo, los patrocinadores del genocidio que se proyectan como dueños de las vidas de todo el mundo, y ahí está como su víctima la infancia, y lo vemos subiendo sin parar la cifra de niños y niñas que mueren en Cuba por que los imperialistas les roban los medicamentos.
