Se trata de dos cifras que si bien no son ni múltiplos ni submúltiplos tienen una trascendencia como de haber convertido en decisiones patrióticas que fueron y serán un ejemplo para el mundo.
En el caso del 26 nos estamos refiriendo a lo que hace 64 años sucedió cuando un grupo de 123 revolucionarios realizaron ataques, tanto a los cuarteles Moncada y al de Bayamo, que aunque el Ejército del dictador Fulgencio Batista logró desbarató el alzamiento sirvió como simiente para que seis años después derrocaron definitivamente al dictador quien huyó asilarse a los EE.UU.
El número de seis se refiere a lo que hoy representa al número de cubanos: ¡6 millones! quienes han tomado la decisión de enlistarse para defender la Revolución cubana que se produjo hace 64 años ante las amenazas del Atila de la Casa Blanca, quién sin haber logrado derrotar al régimen iraní, que unilateralmente fué quién decidió atacar hace de cuatro meses; hoy quiere que: «tan pronto como termine con el conflicto de Irán, haciendo una breve parada de regreso nos ocuparemos de Cuba».
Y es que el nivel de neurosis del Nerón de la Casa Blanca que es tan descarado por esa su cubano-fobia hacia Cuba que no sólo que se está limpiando la boca antes de comer, sino que tampoco tendría la valentía de mandar a su hijo Barron para que enfrente a un uno de esos más de 6 millones de cubanos, quienes está decidido hacerles morder el polvo de su derrota, anegados en sangre, si es que no mueren en el intento.
Es pues muy cómo y fácil que desde su escritorio en la Casa Blanca, par que apretando el botón rojo para pedir Coca Cola y hamburguesas, ordenar que otros jóvenes norteamericanos vayan a morir porque hoy Trump se despertó con sus alborotados ánimos belicistas para atacar Cuba, pues tengan la plena seguridad que los cubanos no dudarán un segundo en que sea otro Eterno Baraguá su infame intento de invadir la isla.
Y es que tal vez como el presidente cubano Migue Díaz Canel ya advirtió que: «Habrá un baño de sangre si EE.UU ataca a Cuba», y que aunque terminaría en un GENOCIDIO contra el pueblo cubano el intento de invadir la isla, todos los cubanos morirían con honor, o si no vean la determinación de Silvio Rodriguez de pedir que le den su Ak-47 para defender así su patria, a diferentes de Trump o su hijo que están metidos en la Casa Blanca comiendo como puercos comida basura.
Así que estén seguros los cerdos yanquis que para éste 26 ya tiene sus 6, que es para enfrentar a quién representa el 666, que es el número de la bestia», símbolo del Anticristo, e históricamente asocia con el emperador romano Nerón, que hoy esta encarnando el otro Nerón del imperio norteamericano.
