Irán no conduce su industria hacia la matanza humana, como si lo hace el “complejo militar financiero de EEUU. Irán no busca la guerra, de hecho desde el triunfo de la Revolución nunca ha atacado a nadie, el terrorismo ha sido siempre patrimonio de EEUU, bien lo saben los pueblos de la región, e Irán cuenta muchos miles de asesinados entre su población civil, científica, intelectual, y militar además del último gran dirigente.
Desde Eisenhower el imperio viene poniendo sobre su mesa de objetivos el petróleo de Medio Oriente, y, como el mundo ha visto, en la última guerra ha buscado el robo del petróleo y hoy mismo tenemos el ejemplo del bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Como el imperio desprecia a los pueblos y gobiernos, no conoce la diplomacia, el trato de iguales, su camino conduce al expolio, el mismo Trump dijo sobre Venezuela con lenguaje de pirata: “El botín es para el que gana”, pues lo que le ocurre con Irán es que ha perdido en su agresión y ahora hace cálculos sobre un posible ataque con bombas atómicas que quiere que sean aceptables ante el mundo llamándolas “tácticas”. Le ha contestado el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, señor Alí Abdolahi: “La respuesta de Irán, si nos agrede, será contundente y devastadora en todos los ámbitos militares”. Y añadió “que el enemigo no cometa un error de cálculo, pues hará frente a las amenazas nuevas y convencionales”.
El desarrollo armamentístico ha convertido a las fuerzas iraníes en el muro defensivo de la nación y cuerpo nacional respetado por todos los países del entorno. Ha quedado en evidencia que los enemigos de Irán no son lo que pretenden imponer a los ojos del mundo, las fuerzas invasoras se han retirado por tierra y mar, y han corrido a agruparse en el territorio ocupado por el ente colonial sionazi, que ejerce como principal base militar.
Ante semejante poder de Irán los imperialistas manifiestan diferencias, hasta el punto de que Vance, vicepresidente de EEUU, en medio de todos los conflictos internos y externos de su régimen, ha declarado que el unilateralismo se ha acabado, lo que pone más luz sobre su crisis interna y la guerra que los trumpistas quieren llevar contra Irán. Aun así otros personajes de “el club de la muerte” apuestan por el empleo de armas atómicas, el grado de inhumanidad de los grandes financieros que están detrás del régimen de EEUU está al alza en la Bolsa neoyorkina, solo ven dólares. Sin embargo lo que ha producido en el resto del mundo es el sentimiento de que es un asunto mayor que un aviso, es lo más grave, les indica que solo teniendo ese tipo de armas se puede disuadir al imperio y su perro rabioso sionazi.
Hasta ahora la guerra ha dado pie a la puesta sobre el terreno de la defensa iraní y el resultado es la demostración de su efectividad. Aunque los ataques imperialistas han sido sobre objetivos muchos de ellos civiles, -recuérdese el que lanzaron el primer día contra las niñas de Minab y contra el Allatolla Khameini y su familia, 28 de febrero de 2026-, desde siempre se ha podido afirmar que en alguna medida ese tipo de actos eran previsibles pues toda su historia se ve cuajada de crímenes de lesa humanidad, lo que no imaginaban los imperialistas y sus sionazis es que la respuesta iraní fuese rápida y precisa, siempre sobre objetivos militares. Ahora el imperio quiere aterrorizar con el uso de armas que desencadenarían la desaparición, posiblemente, de algunos países de la región. A esa amenaza Irán ha respondido que su armamento más novedoso va a ser el freno a la arrogancia del imperialismo, que vive ajeno a los movimientos que se producen en todos los países del mundo para abrirse camino. En todas las retinas se ha quedado Gaza, Líbano Yemen, y antes fue Irak.
En caso de una nueva agresión estadounidense sionazi la sorpresa puede ser para los agresores, ellos creen que, como dijo alguno, hacen el fin para el resto. Lo primero que es posible que veamos es que ante el bloqueo a Irán, éste responda clausurando las infraestructuras energéticas de los colaboracionistas, y sentiremos todos el precipicio por el que cae el mundo, en el que quieran o no ya van por delante los imperialistas. Trump-EEUU y sus ahijados tienen que aprender a decir cosas bien distintas a “operación económica más devastadora”, “aislamiento sin precedentes”, “hacer desaparecer una civilización”, … es posible que Irán les de la primera lección.
