Ciudadanos: Llegó el momento de libertar a la mujer.

Ana Betancourt

Nunca vi maravilla tan grande como la mujer cubana.

José Martí

Resulta de gran significación histórica el hecho que en el marco de la fundación de la República de Cuba en Armas, el 10 de abril de 1869, acontecimiento después de proclamarse e iniciarse la guerra de independencia por Carlos Manuel de Céspedes en su Ingenio La Demajagua el 10 de octubre de 1868, también se levantara la voz de una mujer con un mensaje sui generis de liberación. El 14 de abril, en la plaza del poblado de Guáimaro, lugar de la celebración del cónclave constitucional, Ana Betancourt de Mora (1) pronunció un discurso en el que solicitó al gobierno y la nación la emancipación de las mujeres:

Ciudadanos. La mujer en el rincón oscuro y tranquilo del hogar esperaba paciente y resignada esta hora hermosa, en que una revolución nueva rompe su yugo y le desata las alas (…). Ciudadanos, aquí todo era esclavo, la cuna, el color y el sexo. Vosotros queréis destruir la esclavitud de la cuna peleando hasta morir, habéis destruido la esclavitud del color emancipando al siervo. Llegó el momento de libertar a la mujer.”

1. Ana María Betancourt. Nació en Camagüey, el 14 de enero de 1832. Esposa del coronel Ignacio Mora Pera. Se incorporó a la revolución después del alzamiento de los camagüeyanos. En 1871 cayó prisionera de los españoles, enfermó de tifus, logró fugarse y salir para la emigración, desde donde continuó su lucha por la independencia. En 1889 marchó a España, y en junio de ese año comenzó a copiar el diario de su esposo que se mantenía en posesión del general de brigada español Juan Ampudia. Murió en Madrid el 7 de febrero de 1901.

Es muy relevante que Céspedes, el líder máximo de la revolución cubana fuera también poeta que cantara en versos su visión juvenil sobre las mujeres: “[…] Yo idolatré tan sólo, en las mujeres/ el amor, el talento y la hermosura. / Y de ellas no esperaba más placeres/ que la fe, la adhesión y la ternura […]”

Y ya al frente de los destinos de Cuba como su presidente a la hora de evaluar los méritos de las cubanas durante la guerra, expuso; “Estos sentimientos y esa abnegación no son exclusivos de ella [se refiere a Anita, su esposa]: son comunes en sus conciudadanas que han probado en esta ocasión de una manera increíble atendida la educación y la vida apacible y deliciosa que llevaban en el país, el acendrado amor a la patria, la fe con que se lanzaron al campo revolucionario, el valor y el heroísmo con que estimularon a sus esposos y a sus hijos a la pelea quedando solas y expuestas en los bosques y la edificante conformidad con que soportan la desnudez, el hambre, la intemperie, las enfermedades y todo género de privaciones y dolores.”

José Martí, poeta y líder revolucionario, encabezó la llamada guerra necesaria iniciada el 24 de febrero de 1895. Fueron muchos sus juicios sobres las mujeres, pero en esta oportunidad solo quiero resaltar estas ideas como a vuelo de palomas: “Vi en la tierra esmeraldas, donde hay mariposas azules, vi palmas, donde hay tristezas; vi diamantes para lección del mundo, allí donde es mucho el carbón; pero nunca vi maravilla tan grande como la mujer cubana.” José Martí. Autógrafo, Ocala, 21 de julio, 1892.

Máximo Gómez, mayor general del Ejército cubano, fue contundente al referirse a las mujeres y fue capaz de feminizar el proceso político de Cuba con ideas como las siguientes:

Sobre su incorporación a la Revolución, confesó:

“Para que la Revolución me encontrara más y mejor expedito, acababa de cubrir con el polvo de la tierra los restos mortales de mi anciana madre. Quién sabe, pensé yo, enjugándome las lágrimas, si su espíritu me proteja… y yo, que acababa de enterrarla a ella, me propuse tener otra; la Revolución.”

“Las Revoluciones se van derecho al Pueblo, allí en dónde está el dolor, están sus aliados, allí se encuentran a sus hijos que son todos los que sufren, y los hombres se apartan del hogar ungidos por las bendiciones de las mujeres. Cuba sufre en estos momentos la fiebre del patriotismo más puro y más alto, como acontece a todos los pueblos en los comienzos de sus grandes Revoluciones, y todo se siente conmovido al emprender la primera jornada por su vía crucis. Por eso la mujer, sensible y amante se sonríe estremecida al ver partir los suyos al combate y murmura ¿si volverá?”

El pasado 23 de agosto de 2026 se celebró el 66 aniversario de la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas que como señalara Fidel ha constituido una revolución dentro de la revolución cubana. Siempre habrá motivos para homenajear y engrandecer a nuestras mujeres como parte esencial del pueblo cubano y participante activa en sus luchas. Pasado, presente y futuro acompañarán a nuestras mujeres para gloria de nuestra nación.

Wilkie Delgado Correa. Doctor en Ciencias Médicas. Doctor Honoris Causa. Profesor Titular, Consultante y Emérito de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba. Premio al Mérito Científico del MINSAP por la obra de toda la vida.

Fuente: Rebelión

Por REDH-Cuba

Shares