La guerra imperialista y las victorias populares. A 65 años de la Victoria de Playa Girón. Por Sara Rosenberg

La victoria sobre el imperialismo yanqui en Girón, adquiere toda su dimensión histórica. Una pequeña isla revolucionaria fue capaz de enfrentarse a una invasión del ejercito mercenario más poderoso del mundo y venció. Y vence porque está decidida a no permitir ningún retroceso en su camino al socialismo.


 

En la larga lucha contra el colonialismo y el imperialismo hay victorias como la de Playa Girón, que definen cómo continuar el combate contra un sistema cuyo combustible es la guerra permanente contra la humanidad entera.

La propaganda imperial y su cultura de la muerte trata de ocultar estas victorias fundamentales en la construcción de un mundo humano, sin explotadores ni explotados. Hoy el imperialismo está herido de muerte, su crisis es estructural mientras los pueblos avanzan y van enhebrando las victorias conseguidas y la fe en un horizonte humano y socialista.

Sesenta y cinco años despues de la primera Victoria sobre el imperialismo yanqui en Nuestra América, hemos de celebrarlo y recordarlo como parte de una lucha internacional e internacionalista, tal como dijo el Che “Es la primera derrota del imperialismo en América Latina, pero también es la derrota a escala mundial”. Es la misma guerra contra el mismo enemigo de la humanidad, con muchos frentes  abiertos en el mundo. La gran corporación financiero-militar está siendo vencida y la propaganda de guerra ya no le sirve para ocultar las victorias históricas que son nuestro soporte ideológico y político, memoria activa y combatiente.

Las imágenes y las palabras se agolpan: Fidel en el tanque, el pueblo entero  movilizado y decidido a defender la revolución y vencer, los combatientes marchando por la orilla, el compañero que antes de morir escribe con su sangre la palabra “Fidel”…  Y hoy justamente veía un video cortito que sintetiza lo que trato de decir, grabado durante una de las batallas en Vietnam. Una larga fila de mujeres sostiene un puente sobre un río que los jóvenes soldados deben cruzar. Ellas, hermosas y con el agua hasta el cuello soportan en los hombros ese puente por donde corren los soldados hacia la otra orilla, a la orilla del combate. No decaen, soportan el peso y las tropas pasan sobre ese puente improvisado. Sus hombros los sostienen. Ellas salen poco a poco del agua, los combatientes han cruzado y vencerán. Otra imagen que me ronda mucho en estos días mientras las bombas  caen sobre el Líbano y sobre Irán y no dejan de caer sobre Palestina, mientras el bloqueo criminal que es otra forma de la guerra contra Cuba se endurece, es aquella que todos conocemos de la pequeña mujer vietnamita que con su fusil al hombro ha apresado a un yanqui inmenso y lo esta llevando preso. Y también, quizás porque estamos cada día mas cerca de vencer al monstruo sionazi, regresa la imagen fundadora del soldado soviético que sube hasta lo alto del Reichstag y coloca la bandera roja de la Victoria sobre el nazismo. La misma guerra bajo distintos cielos del planeta.

Sin duda son tiempos difíciles porque el imperialismo está decidido a morir matando y todas las viejas caretas democráticas, seudo legales y discursivas se han caído y actúan con total impunidad, rompen acuerdos y masacran.

La Victoria sobre el imperialismo yanqui en Girón, adquiere toda su dimensión histórica. Una pequeña isla revolucionaria fue capaz de enfrentarse a una invasión del ejercito mercenario más poderoso del mundo y venció. Y vence porque está decidida a no permitir ningún retroceso en su camino al socialismo. Y porque tiene una dirección revolucionaria y un objetivo claro, que nuestro querido comandante Fidel pronunciará inmediatamente después  de los bombardeos, en el sepelio de las víctimas del 15 de abril :  «Esta Revolución Socialista la defenderemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores«.

Releía algunos textos sobre la invasión yanqui que pretendió destruir la joven Revolución cubana y los comparto para recordar y porque esta  victoria del pueblo en Girón reafirma que la voluntad y la convicción ideológica profunda son invencibles.

Recordar, quiere decir “traer al corazón”, ri-cordare (cor-cordis: corazón), traer a nuestra memoria viva e incandescente.

Recordemos:

“…Invasión por Playa Girón. Una brigada contrarrevolucionaria, armada, entrenada y transportada por EE.UU arribó por el sur de Matanzas la madrugada del 17 de abril de 1961. Todo el pueblo se movilizó, el Ejército y las Milicias, dirigidos por Fidel, contraatacaron de inmediato. En 60 horas de duros combates fueron derrotados los mercenarios, que se rindieron en Playa Girón al atardecer del día abril. Más de 150 combatientes revolucionarios murieron y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores…”[1]

 “…El pueblo cubano superó el imperativo de derrotar en menos de tres días a los mercenarios, y con la dirección de Fidel Castro , liquidó en sólo 66 horas de lucha a los invasores, que se rindieron en las arenas de Playa Girón,  al atardecer del 19 de abril de 1961…” “…Fuerzas del Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias tomaron por asalto las últimas posiciones que las fuerzas mercenarias invasoras habían ocupado en el territorio nacional…Playa Girón que fue el último punto de los mercenarios, cayó a las cinco y treinta de la tarde…”

“…La revolución ha salido victoriosa, aunque pagado un saldo elevado de vidas valiosas de combatientes revolucionarios que se enfrentaron a los invasores y los atacaron incesantemente sin un solo minuto de tregua, destruyendo así en menos de setenta y dos horas al ejército que organizó durante muchos meses el gobierno imperialista de los Estados Unidos…

“…Pero el gobierno yanqui y los mercenarios no tuvieron en cuenta dos factores: la unidad indisoluble entre el pueblo y su Revolución, y la capacidad estratégica y táctica de Fidel y de la dirección revolucionaria…”

Y recordemos-ri-cordemos : imperialismo es guerra de clase a escala internacional y sus mercenarios pertenecen o sirven a esa clase criminal:

“…Una simple ojeada a la composición de la brigada mercenaria mostraba sus objetivos de restauración oligárquica. En ella se encontraban: 194 ex militares y esbirros de la tiranía de Batista, 100 latifundistas, 24 grandes propietarios, 67 casatenientes, 112 grandes comerciantes, 35 magnates industriales, 179 personas de posición acomodada, 112 elementos del lumpen y de otros estratos sociales. Muchos de ellos eran hijos y familiares de elementos acaudalados que habían perdido sus propiedades y privilegios…”

Y recordamos enhebrando memoria, historia revolucionaria y grandes victorias como Girón y como serán las por venir.

Recién nacíamos o éramos niños cuando la Revolución cubana funda el primer territorio libre y socialista de Nuestra América. Todavía no sabíamos nada o recién estábamos aprendiendo a leer y a escribir, a escuchar, a jugar, a preguntar y dudar. En cuanto crecimos un poco empezamos a pronunciar la palabra mágica de la esperanza y la lucha : CUBA como si tuviéramos un talismán en la boca y en las manos, porque era y sigue siendo nuestro horizonte, la que nos enseñó que la voluntad revolucionaria es capaz de vencer al imperialismo criminal y a su poderoso ejército. Todo lo que nos llegaba desde la Isla Rebelde nos transformó, nos enseñó a pensar y a confiar en nuestra voluntad y en la certeza de que en todas partes podíamos vencer.

Han pasado sesenta y cinco años desde la invasión mercenaria a la isla y de la primera derrota de Estados Unidos en Nuestra América. Las agresiones, los sabotajes, el terrorismo y el bloqueo criminal no han cesado nunca y Cuba sigue resistiendo y alumbrándonos.

Recordaba que decíamos CUBA aún a escondidas de padres o maestros, porque no podíamos ni usar camisetas ni pegatinas sin que nos metieran presos o nos mataran, pero sin embargo aprendimos a pasarnos las palabras milagrosas que nos construyeron y aunque lo hiciéramos en voz baja, clandestinamente, las repetíamos como el gran sueño de futuro humano que deseábamos y seguimos deseando. Pronunciamos como juramento para toda la vida la palabra y el ejemplo del CHE, de Fidel y del indoblegable y rebelde pueblo cubano. Las palabras socialismo, igualdad, expropiación, justicia, internacionalismo encendieron el pensamiento y la voluntad, fueron la chispa necesaria en toda Nuestra América, África y Asia. Hoy podemos decir que son nuestro fuego eterno.

Aprender, aprender cada día de nuestras victorias para vencer.

Combatir con claridad la fragmentación de las luchas, los falsos análisis de los repetidores de derrotas y los “sin salidas”. Aprender que para vencer es necesario el espíritu de combate y la superioridad moral, ideológica y política además de la claridad estratégica y la dirección de un partido y un gigante como Fidel en primera línea junto a un pueblo irreductible.

Y en esta larga guerra antiimperialista, hoy nuestros hermanos de Irán, Líbano, Palestina, Yemen, Irak, Rusia y tantos otros pueblos del sur global están en la primera línea de fuego y venciendo una vez más.

Vencimos en Playa Girón y venceremos al imperialismo. Así fue y así será.

Junto a Fidel, el Che y la inmensa resistencia de los pueblos del mundo decimos:

Patria o Muerte, Venceremos

Nota:

[1] Las citas son de ECURED.

Sara Rosenberg. Escritora y dramaturga, fue miembro fundadora del Frente Antiimperialista Internacionalista. Integrante de la Red en Defensa de la Humanidad , Capítulo Península Ibérica.

 

 

 

 

 

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