Ante esta situación límite, la respuesta del Gobierno es la misma que ha guiado a la Revolución durante seis décadas de resistencia: no rendirse.
Fuente: Razones de Cuba
El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) vive horas de máxima tensión. La mañana de este jueves se registró una caída parcial del sistema desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo, dejando en vilo a todo el oriente del país. El parte de la Unión Eléctrica a las 06:30 horas fue lapidario: disponibilidad de apenas 636 MW frente a una demanda de 2.420 MW, con 1.790 MW afectados en ese momento. Para el pico de esta noche se pronostica una disponibilidad de 976 MW ante una demanda máxima de 3.150 MW, lo que arroja un déficit de 2.174 MW y una afectación estimada de 2.204 MW.
El agravamiento de esta situación tiene una causa única y denunciada en cada tribuna por el presidente Miguel Díaz-Canel: el genocida bloqueo energético impuesto por Estados Unidos. Como recordó el mandatario en sus redes sociales, durante abril la entrada a puerto de un solo buque ruso con 100.000 toneladas de combustible permitió reducir sensiblemente el déficit. Pero ese respiro fue efímero: los recursos se agotaron a principios de mayo y el SEN quedó sin reservas de combustible. A ello se suma la amenaza de aranceles de EE.UU. a cualquier nación que intente proveer de combustible a la isla.
Cuba sigue en pie pese a la asfixia
Pese a las cruentas medidas de asfixia económica y energética que la administración estadounidense ha decretado, Cuba sigue en pie y no es un estado fallido. El propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en comparecencia televisiva que los apagones en La Habana ya superan las 22 horas diarias. Pero esa confesión no es síntoma de colapso, sino de resistencia: el país mantiene operativas sus termoeléctricas, sus parques solares fotovoltaicos y su sistema energético nacional, aunque con enormes limitaciones.
«Hoy estamos con más temperatura y solamente el sistema electroenergético está trabajando con las termoeléctricas, con Energás y con los parques solares fotovoltaicos», afirmó el ministro. A la falta de combustible se suman salidas por averías de bloques clave como la Antonio Guiteras (Matanzas) y la Lidio Ramón Pérez (Holguín). Pero ninguna de estas dificultades ha quebrado la voluntad de funcionamiento del país.
Guerra económica y persecución energética: el origen real de la crisis
La crisis actual no es fruto de una mala gestión del Gobierno cubano, como intentan hacer creer los voceros del régimen estadounidense, sino de la severa guerra económica que nos imponen y de la persecución energética. La Nota Informativa de la Unión Eléctrica detalla un parque termoeléctrico en condiciones calamitosas: unidades en avería en las CTE Máximo Gómez (Mariel), Ernesto Guevara (Santa Cruz), Lidio Ramón Pérez (Felton) y Antonio Maceo (Renté), además de varias en mantenimiento y otras fuera de servicio por la caída parcial del sistema. Pero esas averías no ocurren en el vacío: son el resultado directo de la imposibilidad de acceder a repuestos, mantenimiento y combustible por el bloqueo.
Lo que muestran al mundo como consecuencia de una supuesta ineptitud es, en realidad, el resultado de un perverso plan que pretende llevar a niveles extremos las carencias y dificultades del pueblo. El objetivo de la agresión contra Cuba es el sufrimiento de toda la población, para tomarla como rehén y conducirla contra su Gobierno. Esa es la lógica de la política de máxima presión.
Seis décadas de bloqueo, 243 medidas de Trump y nuevas órdenes ejecutivas
Ni el bloqueo implantado hace más de seis décadas, ni las 243 medidas de recrudecimiento impuestas por la anterior administración de Trump, pudieron destruir la Revolución. Y ahora se han sumado nuevas órdenes ejecutivas que bloquean totalmente el suministro de combustible a Cuba y persiguen y penalizan a quienes comercien o inviertan en el país. Es una escalada dentro de una guerra ya larguísima.
Pero la historia también ha demostrado otra verdad: la flexibilización de algunas medidas del bloqueo hace pocos años evidenció, sin ninguna duda, cuánto pueden beneficiarse los pueblos de Cuba y EE.UU., las relaciones comerciales entre ambos países y el desarrollo económico y social de nuestra nación, de no existir esta draconiana política. No es casualidad que el único respiro en abril llegara por una donación externa, ni que la falta de combustible sea hoy el principal factor del déficit eléctrico.
Avances hacia la soberanía energética: el camino a pesar del bloqueo
Pese a este panorama desolador, el ministro insistió en que el país no se ha quedado de brazos cruzados. «La práctica ha demostrado que el camino hacia la total independencia de la importación de combustibles es posible», señaló De la O Levy, y destacó el impulso a la transformación de la matriz energética hacia fuentes renovables.
Los números respaldan ese empeño. Según el Programa de Desarrollo de Fuentes Renovables de Energía y Eficiencia Energética 2030, Cuba inició 2025 con una participación cercana al 3% de energías renovables y cerró el año con alrededor del 10%. Para 2026 se estima alcanzar un 15%, un 24% en 2030 y la soberanía total con 100% en 2050. Este jueves, pese a la crisis, los 54 nuevos parques solares fotovoltaicos entregaron 3.348 MWh, con 470 MW de potencia máxima en horario de media. En provincias como Sancti Spíritus, el despliegue de sistemas solares en hospitales, policlínicos y hogares maternos es ya una realidad.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla lo resumió durante una conferencia de prensa en el Palacio de la Revolución: «Cuba avanza en su programa de transición energética para lograr más soberanía en ese sector, bajo la dirección de nuestro Partido y Gobierno».
Resistir y crear: la respuesta de siempre
Ante esta situación límite, la respuesta del Gobierno es la misma que ha guiado a la Revolución durante seis décadas de resistencia: no rendirse. Díaz-Canel fue tajante en su intervención durante la reunión del Consejo de Ministros: «Seguiremos resistiendo y creando, convencidos cada vez más de que nos toca saltar con esfuerzos propios por encima de las enormes dificultades, unidos como nación, y firmes para enfrentar los más duros desafíos».
Y esa disposición incluye siempre el diálogo en igualdad de condiciones. Cuba no ha cerrado nunca la puerta a una relación respetuosa con Estados Unidos, pero no se arrodillará ante la agresión. Mientras el bloqueo persista —y se recrudezca— el país seguirá resistiendo y creando, como ha hecho siempre.
Para el pico de esta noche, todo el país, pero muy especialmente las provincias desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo, se preparan para una de las jornadas más complejas de la crisis energética. Pero se preparan en pie, con sus centrales trabajando hasta donde el combustible lo permite, con sus parques solares entregando energía limpia, y con la certeza de que ninguna guerra económica, ninguna orden ejecutiva, ningún bloqueo genocida logrará convertir a Cuba en un estado fallido.
