El sistema electoral venezolano ha sido constituido por la derecha nacional e internacional como el instrumento más poderoso de la “Dictadura” venezolana para “perpetuarse” en el poder; aunque el par dictadura y elecciones suene contradictorio. Tanto ha sido así, que en los 20 años que lleva recorridos el proceso bolivariano, ninguno de los resultados dados por este poder electoral ha sido reconocido por la oposición venezolana, salvo en aquellos casos en que ese resultado les ha favorecido. En Venezuela, desde la primera elección ganada por Hugo Chávez en 1998, se han realizado 24 procesos electorales y 25 con la elección de la nueva Asamblea Nacional que se celebrará este 6 de diciembre. Extraña dictadura ésta a la que le encantan las elecciones y que ha hecho más de una elección por año.

A pesar de que cada vez han gritado a los 4 vientos que se ha cometido un gran fraude, hasta el momento nadie, absolutamente nadie ha presentado la más mínima prueba. Por otra parte, nadie tampoco ha explicado cómo durante estas dos décadas de gobierno bolivariano, la oposición ha resultado casi siempre ganadora, por ejemplo, en el Estado Miranda, en el que se localiza la parte más grande y pujante de Caracas; y que ésta también ganara durante varios períodos estados tan estratégicos como los Estados Zulia, Táchira, Mérida, Nueva Esparta o Amazonas. Si de verdad se pudieran manipular los resultados de elecciones, ¿no se podría haber dejado que ganaran más bien en los estados más pobres o con menos población? y ¿cómo se dejó además que ganaran por amplia mayoría la Asamblea Nacional en el 2015? Debe ser que esta dictadura es un poco tonta.

En los últimos años ya no es sólo la oposición venezolana la que no reconoce los resultados electorales sino que luego de la muerte de Chávez, los Estados Unidos y sus gobiernos subordinados han mantenido una dura actitud de desconocimiento de dichos resultados y, por tanto, de no reconocimiento de los que han resultado electos; habiendo llegado en este momento a emplazar y amenazar al Presidente Nicolás Maduro con una intervención militar si no abandona de inmediato el poder que, según todos ellos, ostenta de manera ilegítima.

Antes de hacer cualquier comentario al respecto y de tratar de desmontar las falsas afirmaciones que circulan, explicaremos paso a paso cómo se realiza el proceso de elecciones en Venezuela y ustedes podrán ir comparándolo con otros procesos electorales que conozcan y sacar sus propias conclusiones.

En primer lugar, debemos dejar bien sentado que el Poder Electoral en Venezuela es un poder autónomo, no dependiente de ningún otro poder. Es decir, no está adscrito como en otros países al poder ejecutivo ni a ninguna otra dependencia oficial. Como ustedes saben, la Constitución de 1999, la primera que se hace con la participación real del pueblo y aprobada por éste en referéndum universal, dividió el gobierno de la república en 5 poderes autónomos e independientes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Ciudadano; los dos últimos tomados de la propuesta del Libertador Simón Bolívar en la Constitución de Angostura en 1819.

El ente rector del Poder Electoral es el Consejo Nacional Electoral (CNE), responsable de la transparencia de los procesos electorales y refrendarios; de garantizar a los venezolanos y las venezolanas la eficiente organización de todos los actos electorales que se realicen en el país y en particular, la claridad, equidad y credibilidad de estos procesos y sus resultados; teniendo en cuenta que el prestigio y credibilidad de la institución electoral es el mayor garante de una pacífica convivencia en sociedad.

Como órgano rector, el CNE organiza, administra y supervisa todos los actos relativos a procesos electorales a realizarse en el ámbito nacional, regional, municipal y parroquial, así como le toca organizar las elecciones de sindicatos, gremios profesionales y organizaciones con fines políticos, o de cualquier otra organización que así lo solicite. Es también responsable del Registro Civil y Electoral y de velar por la Participación Política y el Financiamiento de las elecciones a través de las Comisiones respectivas.

Poder Electoral:

La creación del Poder Electoral surge en respuesta a los cuestionamientos que desde diferentes sectores de la vida nacional se venían formulando frente a un sistema electoral de tipo manual en donde la manipulación de los resultados era el pan de cada día; lo que se había traducido en una altísima abstención por la falta de credibilidad en los mismos. Ante esto la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 se dedicó a diseñar una organización comicial sólida, que tuviera como fin último garantizar la realización de un sufragio universal, directo y secreto; fundamentada en una estructura moderna y en la determinación y aplicación de reglas claras, garantías de procesos electorales transparentes, técnicos, precisos e imparciales, que ofreciera confianza a todos cuantos en ellos participaran; y que garantizara el respeto a la opinión depositada por los ciudadanos en las urnas electorales. Tanto fue así, que hoy el CNE es uno de los organismos electorales más avanzados de Latinoamérica y, según dijo el propio Jimmy Carter, el más avanzado y perfecto del mundo.

Integración:

El Consejo Nacional Electoral está integrado por cinco personas no vinculadas a organizaciones con fines políticos; tres de ellos postulados por la sociedad civil, uno por las facultades de ciencias jurídicas y políticas de las universidades nacionales, y uno por el Poder Ciudadano (Fiscal General, Defensoría del Pueblo y Contralor General). Los integrantes del Consejo Nacional Electoral durarán siete años en sus funciones y serán elegidos por la Asamblea Nacional con el voto de las dos terceras partes de sus integrantes. Cuando esto no sea posible, porque no se logre el consenso de esas dos terceras partes, el Tribunal Supremo de Justicia, en respuesta a recursos introducidos por personas que se sientan afectadas, podrá declarar la Omisión Legislativa y a objeto de preservar el orden legal, puede designar a los integrantes de dicho Consejo Electoral. Ocurrió en 2014 y se dio el caso nuevamente este año 2020.

Los integrantes del Consejo Nacional Electoral escogerán de su seno a su Presidente, de conformidad con la ley. (Artículo 296 Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)

Los cargos a definir mediante la participación popular son: Presidente de la República, Representantes a los Parlamento Andino y Latinoamericano, Diputados a la Asamblea Nacional, Gobernadores de Estado, Diputados a los Consejos Legislativos Estadales, Alcaldes Municipales, Concejos Municipales, Miembros de Juntas Parroquiales, Alcalde Metropolitano (y Alcaldes de los Municipios que integran el Distrito Metropolitano) y Concejo Metropolitano.

Agreguemos a esto que además de estos procesos de elección donde el pueblo, en ejercicio de su soberanía, escoge los que ocuparán dichos cargos, la Asamblea Nacional Constituyente, por proposición del Comandante Hugo Chávez, incluyó además elecciones para revocar el mandato de cualquier funcionario elegido mediante el voto popular, una vez llegado a la mitad de su período de gobierno. Por lo que también pueden ser convocados Referendos revocatorios de mandatos dados y Referendos para aprobar cualquier materia de trascendencia nacional, desde enmiendas constitucionales hasta el ingreso a organismos multinacionales, etc. Debemos recalcar que Venezuela fue la primera nación en establecer el Referendo revocatorio, al menos en Nuestra América. Luego lo incluyeron también en sus Constituciones Bolivia y Ecuador. ¿Qué dictadura se pondría ella misma el cuchillo en su pescuezo?

Como bien saben, la oposición venezolana que al comienzo adversó tanto la nueva Constitución y hasta llegó a romperla y a quemarla en acto público, comenzó a valorarla cuando se dio cuenta de que el Referéndum Revocatorio les abría la posibilidad de acceder más pronto al poder. Es así como en el 2004, a la mitad del período presidencial, se activa el Referéndum Revocatorio contra el Presidente Chávez, el cual resultó más bien Confirmatorio, pues éste gana con una avalancha de votos tal, que lo único que la oposición atinó a decir, por boca del dirigente de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, era que se había cometido un gigantesco fraude y que en 24 horas presentarían las pruebas. Todavía las estamos esperando.

Debo además subrayar que las elecciones venezolanas son las más vigiladas y supervisadas del mundo. Cientos de acompañantes internacionales están siempre presentes, invitados y propuestos por TODOS los partidos políticos en competencia, y NINGUNO de ellos, salvo personeros de la ultra derecha de reputación bastante cuestionada como el ex Presidente Tuto Quiroga, han jamás acompañado a la oposición en su tradicional denuncia de fraude. El Centro Carter acompañó varias de esas elecciones y como dijimos al comienzo, el propio Presidente Carter dijo públicamente que era el sistema más perfecto del mundo.

Sin embargo, la derecha venezolana no había estado tanto tiempo alejada del poder político y aunque ha ganado gobernaciones, alcaldías y hasta la mayoría de la Asamblea Nacional en 2015, su objetivo, que ya se ha convertido en obsesión, es lograr de cualquier forma posible, la Presidencia de la República. Esto ha ido aparejado con cambios en el contexto geopolítico global, el regreso de gobiernos ultra neoliberales a algunos países latinoamericanos y la agudización de los ataques del gobierno de Washington, que no soporta que haya ningún país que intente actuar con independencia y en absoluta soberanía. Además de los Decretos injerencistas y absurdos de Obama, declarando a Venezuela una “amenaza inusual y extraordinaria contra la seguridad nacional de EEUU”, refrendados y agudizados por Trump, que comenzó por ordenar sanciones a funcionarios venezolanos, las que dicho sea de paso, han sido más de impacto mediático que de efectos reales, pues casi ninguno de los “sancionados” tiene cuentas ni propiedades en EEUU y muchos, ni siquiera Visa norteamericana, hoy quien verdaderamente se ha convertido en una amenaza criminal y violatoria de todo el ordenamiento jurídico internacional y de la Convención de Derechos Humanos para Venezuela, es precisamente Estados Unidos.

Por su parte, la oposición venezolana, la cual está consciente de que no tiene fuerza ni liderazgo alguno en el país, se ha entregado en cuerpo y alma en manos de las agencias y organismos norteamericanos, y hasta clama por una urgente intervención militar en nuestro territorio, sea el TIAR, el RP2, Comando Sur, mercenarios entrenados por la CIA, y cualquier otra forma de agresión; con lo cual están confesando que no tienen posibilidad de ganar ninguna elección por las vías legales y democráticas. El climax de esta operación pareció constituirlo la autoproclamación de Juan Guaidó y su instantáneo reconocimiento por EEUU y “más de 50 países”, como aparece siempre descrito en la prensa mundial como si esta frase fuera su segundo apellido.

A pesar de contar con todo el apoyo del gobierno norteamericano, del apoyo financiero y político de senadores norteamericanos, de los gobernantes y altos personeros de la Comunidad Europea, del inefable Almagro y la OEA, de Presidentes de nuestra América agrupados en el Grupo de Lima, todos de confesión neoliberal, y de haberse convertido en quizás el hombre más rico de Venezuela y gran parte de Latinoamérica, al haber puesto EEUU en sus manos, sin control ni rendición de cuentas, cuentas bancarias que la nación mantenía en bancos internacionales, compañías como CITGO y Monómeros, etc. etc.; a pesar de todo ello, Guaidó se ha convertido en casi un fracaso para EEUU, con lo cual aumenta la peligrosidad de una invasión directa del Comando Sur.

Todo ello respaldado por un discurso que se reproduce, legitima y difunde por las 6 grandes corporaciones mediáticas que controlan hoy la opinión en el mundo.

A vox populi no sólo se habla sino que se ha “normalizado” entre los partidarios de la derecha mundial, que es necesario salir por cualquier vía, incluida la militar, de la actual “dictadura” que gobierna Venezuela, para instalar un gobierno de transición que pueda organizar y realizar unas “elecciones libres, universales y transparentes para elegir un gobierno realmente democrático”; con lo cual la derecha venezolana oculta su fracaso como fuerza política bajo la excusa de que si ella no ha llegado al poder es porque las elecciones en Venezuela no son ni libres, ni universales ni transparentes. Esto es dicho automáticamente por todos y todas, incluso por Presidentes que ignoran por completo cómo funciona el sistema electoral venezolano o que llegaron al poder por vías muy poco democráticas. En todo caso, nos toca exponer la forma como se realizan las elecciones en Venezuela y ustedes decidirán si son o no elecciones libres, universales y transparentes, y si en Venezuela gobierna una Dictadura.

Descripción

El sistema de votación en Venezuela es totalmente automatizado y puede ser auditado 100% en todas sus fases. Desde la selección de los ciudadanos y ciudadanas que participarán como integrantes de las mesas y juntas electorales hasta la emisión de boletines de los resultados electorales. Establecidas en la Ley, las Auditorías forman parte del cronograma electoral de cada proceso comicial. Pero además de que el proceso es automatizado en todas sus partes, en el año 2004, Venezuela se convirtió en el primer país del mundo en realizar una elección nacional con máquinas que además imprimen en papel el comprobante del voto de cada elector. Recientemente, en el año 2012, Venezuela volvió a marcar la pauta, cuando realizó la primera elección nacional con autenticación biométrica del elector, la cual no sólo lo identifica sino que además es la que permite la posterior activación de la máquina de votación para que ese elector emita su voto. Se cumple así la regla máxima de “un elector, un voto”. NO hay manera de que la máquina quede activada y otras personas voten, puesto que sólo se activa por el tiempo necesario para emitir ese voto. Si usted no lo hace en el tiempo previsto, pierde la oportunidad de votar pues el sistema no admitirá que su huella sea registrada nuevamente.

Otra de las facilidades de la plataforma tecnológica es la utilización de una boleta (electrónica) de votación que ya se ha hecho familiar y en la cual los electores pueden pulsar sea sobre el nombre, el rostro o el partido del aspirante al cargo de elección popular. Una vez escogido el candidato o candidata, la opción seleccionada aparece en la pantalla y el elector tiene la posibilidad de confirmar su voto presionando la opción VOTAR, o volver atrás y escoger otro candidato. Esto quiere decir que mientras no se presione la opción VOTAR, el voto no se hace realidad. Luego de presionado ese botón, la máquina emite un comprobante en papel y allí el elector hace la primera comprobación auditable al asegurarse de que el nombre escrito en ese comprobante es el mismo por el cual él oprimió el botón de VOTAR.

Una vez hecho esto, el elector deposita ese voto físico en una urna electoral que fue previamente revisada por todos los partidos políticos presentes y sellada ante sus ojos.

El voto electrónico queda almacenado de manera aleatoria en la memoria de la máquina y al final de la jornada queda plasmado en las actas impresas de totalización. Dichos votos electrónicos impresos son cotejados, con la participación de los testigos de todos los partidos allí representados, con los comprobantes físicos de la caja de resguardo, lo cual constituye una nueva auditoría. Comprobada la legalidad de los resultados de cada mesa electoral los representados de partidos firman en conformidad y cada uno de ellos puede tomar fotografías del acta de totalización que acaba de dar por válida.

El paquete de votos de cada máquina viaja encriptado a través de una red segura que provee la empresa de telecomunicaciones estatal CANTV. La red está aislada de Internet y tiene múltiples niveles de seguridad y autenticación. Ninguna computadora externa puede penetrar los resultados electorales y hasta ahora ningún hacker lo ha logrado.

El sistema de totalización descansa en poderosos servidores, los cuales reciben los resultados electorales provenientes de todas las máquinas de votación distribuidas en el país. El sistema de totalización sólo recibe datos de máquinas de votación autenticadas y autorizadas por el CNE.

Las máquinas de votación son seguras y 100% auditables. Además, todas las fases del proceso están resguardadas con una clave alfanumérica cifrada a través de un hash o firma electrónica. Esta clave no depende de una de las partes porque está compartida entre el CNE, las organizaciones con fines políticos de todas las tendencias y la compañía que provee las máquinas. Eso hace imposible acceder a los datos sin la clave compartida entre todos los actores.

La clave compartida se combina con el número de la tarjeta de red de cada máquina, lo cual genera una combinación única y aleatoria de cifrado en cada una de las máquinas de votación que participan en la elección. Esta clave definitiva también es protegida con un hash.

VERIFICACIÖN DEL VOTO

El Sistema Automatizado de Votación, como solución electoral, cuenta con siete instancias de verificación de votos:

•           El voto físico, el cual es impreso en papel especial, con marcas de agua y tinta de seguridad, e identificado a través de un código no secuencial, que resguarda el secreto del voto.

•           La memoria fija (interna) de cada máquina.

•           La memoria removible (externa) de cada máquina.

•           El acta de escrutinio de la mesa de votación.

•           El voto electrónico transmitido a los centros de totalización.

•           El acta electrónica transmitida a los centros de totalización.

•           El acta de totalización.

Sus principales fortalezas son:

•           El manejo del voto es hecho únicamente por el elector.

•           El adiestramiento al elector es mínimo, ya que la boleta electrónica que se utiliza es la convencional.

•           Al terminar el proceso de votación, la totalización es inmediata, lo cual garantiza rapidez en los resultados oficiales.

•           Resultados oficiales exactos y rápidos.

•           El sistema de respaldo es automático.

•           Posibilidad de auditar la data en cualquier momento.

•           Mecanismo de cifrado y compresión para proteger los datos electorales.

•           Seguridad en la red de transmisión.

•           Respaldo en cuanto a energía eléctrica.

AUDITORIAS

Las auditorías certifican el funcionamiento correcto y eficaz de los componentes, los programas, los procesos y los equipos del sistema automatizado el día de la elección. Demuestran la invulnerabilidad e inviolabilidad del voto. En ellas participan técnicos del CNE, técnicos enviados por todos los partidos políticos y auditores externos. Desde el año 2013, el CNE incorporó también a estas auditorías observadores nacionales, representantes de organizaciones de la sociedad civil, así como acompañantes internacionales con calificación técnica. Estas auditorías se realizan antes y después de cada evento electoral y desde el año 2013, las mismas son transmitidas en vivo y en directo a través del canal streaming del CNE (CNETV), por lo que los procesos, pueden ser seguidos directamente desde cualquier parte del país y del mundo, además de recibir explicación detallada por parte de técnicos competentes.

•           Auditoría del Software de la máquina de votación

  • Auditoría de archivos de la máquina de votación, especialmente la configuración del dispositivo de identificación biométrica.
  • Auditoría de Datos Electorales Fase I: Se prueba la calidad de las huellas de los electores, su correspondencia con el registro electoral y se verifica que no se dé orden ni secuencia entre la secuencia de las huellas y la emisión del voto.
  • Auditoría de Producción y Programación de máquinas electorales

•           Auditoría de la Plataforma Tecnológica Electoral. Se revisan los medios utilizados en la transmisión entre el centro de votación y la totalización de los resultados

•           Auditoría de Verificación Ciudadana Fase II

•           Selección de Centros de Votación para la Auditoría de Verificación Ciudadana Fase II

•           Auditoría de Puesta en Cero de los Centros Nacionales de Totalización

•           Auditoría de Cierre de Predespacho (Simulación del acto electoral). Aquí se verifica que haya 0 discrepancias entre la intención del voto y el registro en la máquina.

•           Auditoría de la Plataforma Tecnológica Electoral 11-05-2018

•                      Auditoría de Selección de Muestra de Máquinas de Votación para la Auditoría Pre-Despacho y Auditoría de Producción de Máquinas de Votación 07-05-2018

•           Auditoría de Selección de Muestra de Máquinas de Votación para la Auditoría Pre-Despacho y Auditoría de Producción de Máquinas de Votación 06-05-2018

•           Auditoría Software de Totalización. Se revisa el código fuente y la base de datos del programa para asegurarse que se cuenten todos y cada uno de los votos transmitidos desde cada centro de votación. Se prueba la coincidencia entre la sumatoria de las actas electorales y la totalización de los resultados.

•           Selección de Muestra de Máquinas de Votación para la Auditoría Pre-Despacho y Auditoría de Producción de Máquinas de Votación

•           Auditoría de Puesta a 0 de los Centros nacionales de totalización, haciéndose una limpieza general de la infraestructura, base de datos y aplicaciones, asegurándose de que no quede ningún dato cargado.

•           Auditoría de telecomunicaciones. Se revisa la seguridad y eficacia con la que viajarán los votos desde la máquina de votación hasta los Centros de totalización. Se asegura que las redes sólo transmitirán los escrutinios desde los centros calificados y validados.

•           Auditoría de Cuadernos de Votación Impresos 18 Abril 2018

•           Auditoría de Cuadernos de Votación para las Embajadas de la República Bolivariana de Venezuela

•           Auditoría de Registro Electoral

•           Auditoría de Entrega de Base de Datos y Presentación Software para la Selección de Electoras y Electores que prestarán el Servicio Electoral.

•           Auditoría de Verificación Ciudadana, Fase I. Esta auditoría se hace el mismo día de la elección con una muestra del 54% de las máquinas de votación y se realiza una vez finalizado el acto de votación y transmitidos los escrutinios. En ella participan los miembros de mesa, testigos de los partidos políticos y todos los ciudadanos y ciudadanas que así lo deseen. Aquí se comprueba que no haya discrepancia entre los datos del acta de escrutinio emitida por la máquina de votación y los comprobantes físicos del voto que los electores/as depositaron en la urna.

•           Auditoría de Telecomunicaciones, Fase II. Esta auditoría se realiza el día posterior a las elecciones. Allí se compara la auditoría de los sistemas de transmisión con la que fue realizada el día anterior para verificar que no hubo ningún cambio o alteración.

•           Auditoría de Datos de Electores (Fase II). O Auditoría de Duplicidad de Huellas. Aquí se verifica que todos los que votaron estaban inscritos en el registro electoral y que ninguno votó más de una vez.

CÓMO SE GARANTIZA QUE LOS RESULTADOS DE LAS AUDITORÍAS NO SEAN CAMBIADOS DESPUÉS?

Mediante la creación de la firma electrónica, Para ello los auditores crean una clave segmentada. Dicha clave informática se compone de la suma de los segmentos que posee cada uno de los participantes en la auditoría; para lo cual se requiere que cada uno introduzca personalmente el segmento que posee de la clave informática, lo cual impide que alguien pueda manipular el resultado en ausencia de alguno de los participantes.

De cada auditoría se levanta un acta firmada por todos los participantes (de todas las partes involucradas) y se deja constancia de cualquier anomalía o irregularidad. Desde el año 2004 hasta la fecha nunca se ha presentado ninguna anomalía o irregularidad. Las actas son además publicadas en la página del CNE, con lo cual cualquier partido político participante en la contienda y que ya cuenta en su poder con las actas de escrutinio de todas las mesas, puede compararlas una a una con las que está publicando el CNE.

De allí que toda acusación de fraude no es sino un recurso propagandístico de los perdedores que nunca llega a materializarse en nada y de la que aún no han podido presentar prueba alguna, pues el sistema no sólo está completamente blindado sino porque teniendo cada partido sus propios representantes en cada una de esas auditorías, los cuales han aceptado y firmado los resultados, se les hace imposible inventar prueba alguna de fraude. Esto sin contar que de haber un fraude en alguna mesa, el mismo debería estar también presente en las demás copias que posean el resto de los testigos electorales que estuvieron presentes en esa mesa.

MITOS Y REALIDADES.

Desde que la revolución bolivariana tomó el poder en Venezuela cada vez que se convoca una elección los partidos políticos de oposición, los medios nacionales e internacionales, el Dpto. de Estado y los actores políticos internacionales fieles al mandato de Washington inician una campaña dirigida a deslegitimar el sistema electoral y a cuestionar sus resultados. Con el paso de los años esta campaña deslegitimadora ha ido perfeccionando sus ataques no sólo contra el propio sistema electoral sino incluso cuestionando la idoneidad e identidad de sus autoridades. Sin duda estos ataques buscan ocultar el fracaso de la oposición venezolana en convertirse en una opción de poder, al tiempo que ha ido abonando el terreno para legitimar cualquier intento de golpe que ponga fin al gobierno bolivariano, bajo el lema de que buscan restaurar un gobierno que sí sea legítimo y real expresión de los ciudadanos.

Varios son los mitos construidos. A saber:

  1. El CNE hizo una elección ilegal de una ANC porque su convocatoria fue inconstitucional, y porque su convocatoria tenía que ser sometida previamente a referendo. FALSO. Ver Arts. 348 y 349 de la Constitución. Comparar con la anterior Constitución.

  1. El CNE cambia los resultados de las mesas y cambia la totalización de los votos. FALSO E IMPOSIBLE. No sólo tendrían que ponerse de acuerdo miembros de mesa enfrentados, sino además tal cosa sería fácilmente refutada pues cada actor político queda con una copia del resultado de la votación. Aparte de que todos participan en las distintas auditorías.

  1. El CNE no garantiza el acceso de los testigos de oposición a las mesas. Esto pretende demostrar que si la oposición pierde, es por esta razón. FALSO. Nunca nadie ha demostrado que esto haya ocurrido.

  1. El CNE no es independiente sino que está parcializado y obedece al gobierno. FALSO. No sólo el CNE es completamente autónomo sino que la oposición acepta sin ningún reparo los resultados que los favorecen. ¿Cómo podría explicarse que hubiera fraude en unos sitios y en otros no? Y es tal la precisión y perfección del sistema que se declaran ganadores a candidatos cuya diferencia de votos es de apenas decenas de votos.

  1. El CNE inhabilitó partidos y dirigentes de oposición para favorecer al gobierno. FALSO. El CNE mantiene un apego estricto a normas y leyes del país. Si un partido no se presenta a una elección, para participar en la siguiente debe renovar su inscripción ante el CNE. Por tanto es su responsabilidad mantenerse vigente. (La MUD fue suspendida por la Sala Electoral por no haberse constituido como partido y por los fraudes cometidos en la recolección de firmas para el Referendo Revocatorio a Maduro: De 1.957. 000 firmas recabadas, 605 mil no llenaban los requisitos: nombres sin firma y sin huellas, huellas sin nombre, etc; o no correspondían los nombres con los números de cédula de identidad (DNI) ; casi 11 mil fallecidos aparecían firmando; igual más de 9 mil menores de edad; 1.300 inhabilitados políticos por estar cumpliendo sentencias firmes, etc. Esto acarreó que se anulara esta recolección de firmas y que la MUD quedara inhabilitada como responsable por haber tratado de engañar al Estado.

  1. Se obstaculiza la inscripción de nuevos votantes tanto dentro como fuera del país. FALSO. El proceso de inscripción nunca se cierra y cuando viene una elección se hacen operativos especiales y campañas llamando a los nuevos votantes a inscribirse. En cuanto a los venezolanos en el exterior, es claro que sólo pueden votar los que tienen residencia legal y permanente en el exterior.

  1. Los Puntos Rojos. Una acusación muy común en los últimos procesos electorales es la instalación de Puntos Rojos cerca del centro de votación. Estos puntos son utilizados por los coordinadores del PSUV para llevar un cierto control de sus votantes y están autorizados a colocarse a 200 mts. del lugar de votación. LO que no dicen los acusadores es que también hay Puntos Blancos, donde la oposición hace el mismo trabajo con sus votantes

INFORMES DE ACOMPAÑAMIENTO INTERNACIONAL ELECTORAL

Informe de Misión de Acompañamiento Internacional Electoral – (CEELA) Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica

Informe General de Acompañamiento Internacional (Europa, America, Asia)

Informe de la Representante de la Unión Africana (UA)

Informe de países de África y su diáspora

Informe Misión Electoral del Caribe

Informe del Centro Carter

Otros

Hasta el momento, ninguna de estas misiones o grupos de acompañamiento electoral ha producido jamás un informe negativo o de denuncia de irregularidades que invaliden una elección. Por el contrario, sus observaciones y sugerencias han sido siempre tomadas en cuenta, lo que sin duda ha ido contribuyendo a la perfección del sistema-. Pueden verse todos estos informes en la página del CNE: www.cne.gob.ve

En conclusión:

¿VENEZUELA ES UNA DICTADURA?

  • Contrataciones Colectivas renovadas permanentemente si necesidad de ir a la huelga
  • 3 millones 200 mil viviendas construidas y entregadas a personas que carecían de la misma
  • Más de 50 nuevas universidades, gratuitas, en los 20 años de revolución
  • 100 % de personas en edad de jubilación se encuentran pensionadas
  • Canaimitas (Laptops), uniformes y útiles escolares gratuitos para todos los estudiantes
  • Cajas CLAPS entregadas mensualmente a 6 millones de familias
  • 74% de inversión social
  • Ningún periodista muerto, desaparecido o preso.
  • Ningún medio de comunicación cerrado (Vencimiento de concesión en el caso RCTV)
  • Prensa libre. 70% en manos privadas con plena libertad. Lo demuestran sus repetidas denuncias o acusaciones contra el gobierno y llamados nada encubiertos al derrocamiento del “dictador”, sin que por ello hayan jamás sufrido la menor represalia por parte del gobierno.
  • Los opositores tienen garantizados todos los derechos: libre expresión, libre movimiento en el país, pueden entrar o salir a voluntad. Pueden incluso salir, conspirar, reunirse con Trump, pedir la intervención del país y regresar a Venezuela sin ser detenidos por traición a la patria y sin que nadie les toque la puerta a medianoche. Caso : María Corina Machado, Guaidó, y otros.
  • ¿Presos políticos?, o ¿políticos presos por haber cometidos delitos? Casos Leopoldo López y otros culpables de magnicidio en grado de frustración, o de intentos de golpe de Estado, o culpables de haber asesinado o quemado vivas a 29 personas durante las guarimbas, etc.. Pero para la derecha, las ONG’s y los EEUU todos son pacíficos e inocentes y se les condena sólo por “pensar diferente”.
  • Además, casi todos los condenados a prisión por alguno de los delitos mencionados, al entrar a la cárcel se “enferman gravemente”, anuncian torturas extremas sin que hasta ahora nadie haya mostrado ninguna señal física de esas torturas, etc. y el gobierno les concede casa por cárcel, y una vez allí, milagrosamente se curan y se escapan del país. Casos Lorent Saleh, Antonio Ledezma, Iván Simonovis, etc.
  • En 2015 la oposición ganó por amplísima mayoría la Asamblea Nacional y desperdiciaron una oportunidad de oro tratando de destituir a Nicolás.
  • Conspiración permanente de empresarios y distribuidores de alimentos. El gobierno sólo controla el 20 % de la distribución de bienes.
  • Hiperinflación inducida.
  • Atentado contra la moneda: Dólar Cúcuta y Dólar Today.
  • Contrabando de gasolina, alimentos, medicinas, materiales estratégicos, etc. etc.
  • Cerco financiero y económico por parte del Dpto. del Tesoro y de todo el gobierno norteamericano.
  • Bush auspició el Golpe de Estado del 2002. Obama nos declaró una “Amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de los EEUU y Trump anuncia una intervención militar. La excusa: proteger al pueblo (de derecha) y para ello tenemos que eliminar a los que apoyan al gobierno, que seguimos siendo mayoría; y además “restablecer” la democracia. Lo Democrático no es lo que deciden los pueblos, sino lo que aprueba Washington
  • La Crisis Humanitaria y la migración. Comparación con Colombia. En Venezuela residen 5.600.000 colombianos, muchos más que los venezolanos que hoy residen en Colombia (Según Duque, 1 millón y medio). ¿Cuánto cuestan? Nunca nos hemos puesto a calcularlo, ni los hemos discriminado ni excluido de nada, tanto ha sido así que el 30 % de las viviendas construidas por la revolución se ha adjudicado a familias colombianas, sin que andemos echándoselo en cara a Colombia ni mendigando un dólar a nadie para poderlos atender.

EN RESÚMEN, toda la campaña contra Venezuela busca asegurar que la derecha llegue a tener el poder político que ha sido incapaz de obtener por vía electoral. Desgraciadamente para nuestro país la oposición tiene una dirigencia mediocre, torpe e incapaz. No tiene liderazgo alguno. Sus porcentajes de popularidad por partido no pasan del 6 %. Sólo los une el odio a todo lo que huela a comunismo, pues así se encargó EEUU de sembrarlo en la población latinoamericana.

Tanto así que en Brasil votaron por un fascista de verdad que creen es de mentira, por miedo a un comunismo de mentira que creen es de verdad.

– Carmen Bohórquez, Centro Nacional de Historia

Por REDH-Cuba

Shares